
Por: Elin Josué Rodríguez
La formación de profesionales capaces de responder a las crecientes necesidades de la industria aeronáutica nacional da un nuevo paso en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), con la instalación de un simulador de vuelo Redbird en el edificio de Ciencias Aeronáuticas de la Facultad de Ciencias Espaciales, una inversión tecnológica que permitirá acercar a los estudiantes a las condiciones y responsabilidades que implica la operación de una aeronave.
El equipo, procedente de Estados Unidos y reconocido internacionalmente dentro del sector aeronáutico, representa un avance en las capacidades de formación práctica de la Máxima Casa de Estudios, al incorporar herramientas de simulación que permitirán desarrollar ejercicios de operación aérea en un ambiente controlado, sin necesidad de realizar un vuelo real.
El decano de la Facultad de Ciencias Espaciales, Javier Mejuto, explicó que su instalación es el resultado de un proceso que implicó gestiones institucionales, financiamiento y licitación, cuya etapa de montaje dará paso a la capacitación de los docentes encargados de utilizar esta tecnología, con el propósito de incorporarla a los procesos de enseñanza y aprendizaje.
“Es un equipo realmente de calidad y que va a impactar positivamente en la calidad de la educación que les damos a nuestros alumnos y egresados”, manifestó Mejuto, al destacar que esta adquisición fortalecerá la preparación de los estudiantes de los diferentes programas de grado, posgrado y formación técnica de la Facultad.
Desde el Departamento de Ciencias Aeronáuticas, la jefa de esta unidad académica, Ana Lucía Ulloa, explicó que el simulador contribuirá directamente a la formación de los estudiantes de la Licenciatura en Operaciones Aeronáuticas y del Técnico Universitario en Operaciones de Vuelo, al permitirles comprender cómo las decisiones tomadas desde la planificación y el despacho de un vuelo repercuten en las operaciones que posteriormente ejecuta un piloto.
“Van a entender perfectamente cómo los cálculos bien hechos o mal hechos pueden generar una consecuencia positiva o una consecuencia negativa”, señaló Ulloa, al explicar que la herramienta facilitará la comprensión de aspectos técnicos que requieren precisión, responsabilidad y conocimiento de los procedimientos aeronáuticos.
La Carrera de Operaciones Aeronáuticas, que inició en 2022, cuenta actualmente con alrededor de 140 estudiantes y registra cinco egresados de la licenciatura y cinco del técnico universitario, varios de los cuales ya se encuentran incorporados al ámbito laboral en espacios como aeropuertos, la Agencia Hondureña de Aeronáutica Civil y empresas vinculadas con las operaciones aeroportuarias y aéreas.
La incorporación del simulador también representa una oportunidad para ampliar los servicios de formación especializada en Honduras, pues, aunque inicialmente estará destinado a los estudiantes de la Facultad, la UNAH proyecta abrir progresivamente su utilización a pilotos privados y comerciales, así como a otros profesionales que requieren capacitación continua para mantener sus competencias y cumplir con los requisitos de sus licencias.
Mejuto indicó que, a futuro, la Universidad también aspira a avanzar en procesos de capacitación y certificación de pilotos, una proyección que requiere desarrollar las condiciones académicas, técnicas y normativas correspondientes.
Por su parte, el docente universitario de la Facultad de Ciencias Espaciales, Omri Amaya, destacó que la adquisición constituye un punto de partida para fortalecer las capacidades nacionales en materia aeronáutica, al tratarse de un equipamiento que se integrará a un laboratorio de simulación y prácticas especializadas, cuya proyección es beneficiar tanto al sector civil como al militar.
“La intención de esto no es crear competencia, sino crear sinergia”, expresó Amaya, al señalar que la UNAH busca complementar las capacidades que ya existen en otros centros de instrucción aeronáutica del país y promover la cooperación entre las instituciones que participan en la formación de profesionales del sector.
El académico agregó que la capacitación para el manejo del equipo también contempla el acercamiento con centros de instrucción aeronáutica que cuentan con programas de formación para pilotos, con la finalidad de compartir conocimientos y contribuir al desarrollo de una capacidad instalada que reduzca la dependencia de servicios especializados en el extranjero.
Un laboratorio aeronáutico con nuevas capacidades
El simulador Redbird constituye una de las primeras piezas de un proyecto más amplio de fortalecimiento de la infraestructura académica de Ciencias Aeronáuticas, que contempla la incorporación de un túnel de viento para apoyar las clases de aerodinámica y mecánica de vuelo, así como la creación de un centro de control de operaciones donde los estudiantes podrán recrear y analizar los diferentes procedimientos relacionados con la actividad aérea.
Estas instalaciones permitirán complementar la formación teórica con experiencias prácticas en las que los futuros profesionales podrán comprender la relación entre los cálculos, las condiciones de operación, la planificación de los vuelos y la seguridad operacional.
Amaya destacó que el país necesita ampliar la formación de recurso humano especializado ante el crecimiento de las actividades aeroportuarias y la diversificación de los servicios de transporte aéreo, que demandan no solamente pilotos, sino también despachadores de vuelo, controladores de tránsito aéreo y profesionales preparados para administrar las operaciones aeronáuticas.
En ese contexto, recordó que la UNAH desarrolló el primer programa de formación de controladores de tránsito aéreo en Honduras, mientras trabaja en nuevas herramientas de simulación que permitan ampliar las oportunidades de preparación en esta área.
Con esta adquisición, la Universidad Nacional Autónoma de Honduras fortalece su apuesta por una educación superior vinculada con las necesidades de desarrollo del país, al incorporar tecnología especializada que permitirá preparar profesionales con mayores competencias técnicas y contribuir al crecimiento de una industria aeronáutica que requiere conocimiento, innovación y personal altamente capacitado.



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