
Periodista: Clarissa Donaire
¿Cómo se hace para que la cultura atraviese a todas las profesiones?, esa fue una de las interrogantes que se generó durante el XIII Seminario Internacional de Gestión Cultural, que se realizó este día bajo el lema “La transversalidad de la cultura en el currículo universitario".
El evento, que contó con la participación de expertos de Honduras, Panamá, México y Chile, tuvo el objetivo de analizar los enfoques institucionales, políticas y estructuras académicas para lograr la transversalidad cultural en los planes de estudio. A través del espacio de diálogo se definieron los ámbitos de actuación, metodologías y actividades necesarias para construir el quehacer universitario, formando de manera más inclusiva y revalorizando la cultura en todos sus ámbitos, según los organizadores.
Loordling Zamora, representante de la Dirección de Cultura, durante los actos de inauguración, consideró que “la cultura no es un elemento complementario de la educación superior, sino una dimensión esencial, para la formación integral de nuestros estudiantes, la cultura atraviesa nuestras formas de aprender, de investigar, de racionar y de relacionarnos en la sociedad y contribuir siempre a una mejor ciudadanía”.
Para la arquitecta, las definiciones actuales engloban nociones comunes y al mismo tiempo divergentes sobre la naturaleza de las acciones relacionadas con la gestión cultural de las universidades, “si bien, los asuntos culturales están implícitos en la función sustantiva de extensión/difusión/vinculación, en la práctica, sus servicios y acciones que privilegian el componente social y sus múltiples problemáticas”, indicó.

Durante el seminario se analizó sobre cómo los departamentos e instancias encargadas de esta función en las universidades adoptaron el paradigma clásico de difusión cultural y divulgación científica, centrado en generar condiciones de mayor acceso a los bienes y servicios relacionados con la cultura, propia o universal y en menor escala con la producción simbólica de sentido o producción social de cultura orientada a la construcción de ciudadanía e innovación.
Al finalizar el encuentro se tiene la expectativa de valorar la función estratégica de la gestión cultural en la universidad mediante actividades académicas y participativas que permitan que al menos el 80 % de los participantes identifique tres o más aportes de la dimensión cultural a la formación profesional, la investigación, la vinculación y la construcción de ciudadanía.
Se proyecta además identificar y consensuar un mínimo de lineamientos académicos y curriculares que orienten la incorporación transversal de la cultura en planes de estudio, competencias, resultados de aprendizaje, estrategias didácticas y mecanismos de evaluación de las carreras de la UNAH.
Durante el taller práctico, que se llevó a cabo por la tarde, se aplicó metodologías pedagógicas activas como el aprendizaje basado en proyectos, aprendizaje-servicio, design thinking y trabajo interdisciplinario para demostrar posibilidades concretas de integrar la dimensión cultural en distintas áreas profesionales.














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