
Por: Marvin Soriano
Katherine Rodríguez, más conocida como la “Zurda de Oro”, es egresada de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), de la Carrera de Educación Física, y durante su etapa universitaria destacó por sus logros en la disciplina de fútbol sala, aportando múltiples triunfos a la Máxima Casa de Estudios.
La licenciada Rodríguez impulsa actualmente una iniciativa orientada a abrir espacios para niñas y niños con menos oportunidades, a través de una academia de fútbol enfocada en las etapas formativas. El proyecto busca, además, responder a las carencias que ella vivió durante su niñez. “Crecí en las carencias del deporte a nivel femenino en mi país”, expresó.

Hoy ese sueño es una realidad: la academia ya fue inaugurada y está ubicada en el anillo periférico de Tegucigalpa, con la proyección de expandirse gradualmente a distintas zonas del país. “La iniciativa es comenzar desde cero con el deporte, para luego orientarlo al fútbol”, explicó Rodríguez.
Asimismo, invitó a la población a sumarse y apoyar el proyecto, llevando a sus hijos e hijas a formarse en este espacio deportivo. “La idea es expandir el deporte y apoyar a las niñas de los pueblos, porque también allí hay mucho talento, pero por falta de apoyo no logran cumplir sus sueños”, agregó la exdeportista.

Experiencia deportiva
La trayectoria de Rodríguez trasciende fronteras, ya que tuvo participación en la primera división del fútbol femenino de Costa Rica, incluyendo su paso por el estadio del Club Saprissa. A nivel centroamericano, representó a la Selección en competencias disputadas en Guatemala, Estados Unidos, Colombia y Panamá, donde obtuvo la medalla de bronce y el reconocimiento como máxima goleadora de los Juegos Deportivos Universitarios Centroamericanos (Juduca) 2018.
Además de su carrera deportiva y académica, se encuentra próxima a publicar el libro Detrás de la victoria, una obra que, según explica, tiene un enfoque espiritual. “Siempre basé mis triunfos en Dios, nunca perdí la fe, siempre superé cada prueba como un aprendizaje, y quiero dejar un granito de arena en los niños para que puedan cumplir sus metas”, expresó.
Disciplina, fe y resiliencia han marcado el camino de Katherine Rodríguez, quien hoy busca no solo cumplir sus propios sueños, sino también abrir oportunidades para las nuevas generaciones.




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