
Periodista Yuri Vargas
El Ballet de la Universidad de San Carlos (USAC) abrió una ventana a Guatemala durante la jornada final del XIII Festival Interuniversitario de la Cultura y el Arte (FICCUA 2026), al ofrecer a la audiencia de los auditorios 1 y 2 del edificio C3, al igual que en días anteriores, una propuesta que combinó danza, música, textiles y narración para contar, desde el escenario, parte de la historia y las tradiciones guatemaltecas.
“Lo que buscamos es que conozcan, que se vean un pedacito de Guatemala”, explicó Walter Likes, director del Ballet USAC, quien destacó que cada obra permite compartir parte de la cultura, las tradiciones, los colores y la historia guatemalteca.
En esta ocasión, entre las propuestas presentadas estuvieron Penera, Luna y Xelajú, una de las estampas emblemáticas del hermano país centroamericano; Guatitlán, una estilización folclórica inspirada en una obra pictórica que representa a niñas jugando junto al agua; y Morería, pieza en la que los trajes y elementos de la cultura maya adquieren especial protagonismo.
Pero como el FICCUA es más que presentaciones, con la Ballet de la USAC la experiencia no terminó con la danza; antes o después de cada presentación, Likes explicó al público el contexto de las obras, compartió elementos de la cultura guatemalteca y formuló preguntas y quienes respondieron correctamente incluso recibieron pequeños premios, haciéndoles partícipes de un recorrido por el vecino país, desde el escenario.
“Lo que buscamos es que salgan con ese enriquecimiento espiritual, pero también con un conocimiento intelectual”, señaló Likes, para quien un festival universitario debe permitir que los estudiantes conozcan comidas, tradiciones, monedas y otros elementos de las culturas que representan las delegaciones participantes.
Un escenario para todos los gustos
Para un público diverso, una programación diversa, como la cultura de cada país participante del encuentro regional del cual la Alma Máter hondureña fue anfitriona.
Por ello las voces tuvieron presencia tanto en propuestas corales como en interpretaciones solistas, como la participación de estudiantes de la Universidad Nacional de Agricultura (UNAG), mientras los ensambles de guitarra, entre ellos el del UNAH Choluteca, demostraron las posibilidades de este instrumento para acompañar diferentes géneros.
A estas propuestas se sumaron otras agrupaciones musicales que, con distintos instrumentos, ritmos y estilos, ampliaron la experiencia y evidenciaron la diversidad de expresiones que convergieron en los escenarios del FICCUA.
También hubo espacio para las agrupaciones de danza, entre ellas UNAH Danza y Danza Contemporánea de la Universidad de El Salvador (UES), que mediante el movimiento y la expresión corporal complementaron una jornada en la que la música, el canto y la danza se convirtieron en puntos de encuentro entre estudiantes de diferentes universidades centroamericanas.
Por parte de la UNAH como organizadora, la participación de sus campus regionales permitió mostrar que el talento artístico universitario se extiende más allá de Ciudad Universitaria, con propuestas que llegaron desde diferentes puntos del país para sumarse a esta celebración cultural que demostró una vez más que en el ámbito universitario hay arte para todos los gustos.



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