
Periodista: Clarissa Donaire
El grupo de voluntarios Pumas Verdes dio un paso que florece más allá de la tierra. Los estudiantes implementaron un huerto escolar en la escuela Prof. Gerzan Sorto, ubicada en el municipio de San Marcos de Colón, departamento de Choluteca.
“Con entusiasmo, compromiso y el corazón lleno de propósito, llegamos hasta la aldea Los Ranchos, en el municipio de San Marcos de Colón, dentro de la Reserva del Hombre y Biosfera, un lugar donde la naturaleza y la comunidad se abrazan”, informaron los estudiantes a través de las redes sociales.
Gracias al esfuerzo de cada voluntario estudiante de UNAH Campus El Paraíso se inició la siembra de 5 tipos de cultivos, marcando el inicio de un proyecto que busca nutrir no solo cuerpos, sino también las mentes y los valores de los menores de la zona.
La iniciativa fue posible gracias al valioso apoyo de Agropecuaria Rafeca, a cuyos dueños los alumnos agradecen profundamente por la donación de semillas que comenzaron a transformarse en alimento para la comunidad. Las semillas que sembraron fueron chile, remolacha, habichuelas, ayote y culantro.
“Sembrando esperanza, cultivando futuro; no solo sembramos semillas… sembramos conciencia, aprendizaje y esperanza. Creemos firmemente que cada acción cuenta, que cada semilla tiene el poder de transformar, y que juntos podemos construir comunidades más fuertes, sostenibles y conscientes”, expresó Wilson Díaz, presidente de la agrupación.
"Cabe destacar que muchos de los padres de los niños se dedican a la agricultura y ellos saben cómo funciona el huerto y los cultivos, entonces fue una jornada en donde aprendieron ellos y también nosotros", agregó el estudiante del Técnico Universitario en Agroexportación.
El universitario además detalló que los niños se comprometieron a darle mantenimiento, y el grupo de voluntarios, a visitar de manera semanal y darle monitoreo al cultivo. Asimismo indicó que tiene planificado implementar la estrategia en otras escuelas de la zona.
El grupo de estudiantes voluntarios también forma parte de la Plataforma Regional Juvenil Centroamericana y del Caribe para la Acción Climática, y según su vocero, el objetivo es convertirse en agentes multiplicadores de cambio, intentando dejar huellas positivas para las nuevas generaciones, contribuyendo con el bien común, la academia, la investigación y el medio ambiente.
Es importante destacar que un huerto escolar ofrece múltiples beneficios integrales al fomentar hábitos alimenticios saludables, conectar a los niños con la naturaleza y enseñar sostenibilidad desde la infancia, además ayuda a mejorar el aprendizaje práctico en sentido de estimular habilidades motoras, fortaleciendo el trabajo en equipo, la responsabilidad y la paciencia.











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