Valle de Sula, el más vulnerable ante movimientos sísmicos

Nuevo cintillo 160

Periodista: Cristina Canahuati

Ante la situación que han vivido Venezuela y Colombia, con dos terremotos de magnitud de más de 7.5 en la escala de Richter y que han dejado cifras que ascienden a más de 6,000 muertos, la pregunta es la siguiente: ¿Está el país realmente preparado para afrontar una situación así?

“Honduras es un país sísmico porque nos encontramos en el cinturón de fuego, donde interactúan varias placas tectónicas, siendo el Pacífico la mayor fuente sísmica por la placa de Cocos, en donde ocurren aproximadamente 3,500 sismos en el año, y por el Atlántico la placa Caribe, con la norteamericana, que representa la fuente sísmica más peligrosa para Honduras”, expresó Maynor Ruiz, geólogo del Instituto Hondureño de Ciencias de la Tierra (Ihcit-UNAH), adscrito a la Facultad de Ciencias.

Según el experto, Honduras ya ha sufrido varios sismos: uno de 7.2 en el 2009 y otro de 7.1 en el 2018 y está situado en los denominados bloques de fuego, que es una fragmentación de la placa Caribe, ya que dentro de estos bloques existen otros más pequeños que también presentan movimiento; sin embargo, el geólogo comentó que aún no hay una base de datos exacta para conocer con precisión los epicentros sísmicos, pero han detectado zonas como Las Lajas, en Comayagua, y también en Yoro.

Asimismo, argumentó que Tegucigalpa no representa un epicentro significativo debido a su ubicación, a diferencia del Valle de Sula, donde sí hay mayor actividad sísmica, siendo este un punto de peligro ya que se puede generar que los edificios entren en conflicto con el suelo y colapsen en caso de un sismo fuerte.

Por otra parte, explicó que la zona del Golfo de Fonseca es muy activa porque se encuentra situada en la Fosa Mesoamericana y ha sido establecida por el mismo Colegio Hondureño de Ingenieros como una zona sísmica de alto riesgo, para lo cual los ingenieros deben diseñar estructuras adecuadas.

Figueroa señaló que la ventaja de contar con estos microbloques es que liberan presión de las placas, con sismos poco fuertes, evitando un movimiento de gran magnitud, pero no es una regla exacta que pueda evitar del todo que se dé un sismo de gran magnitud en Honduras, principalmente en la placa del Caribe, zona del Cisne, que se encuentra próxima al Valle de Sula. Agregó también que desconoce si las nuevas edificaciones se están construyendo de forma antisísmica.

El geólogo indicó que "la zona más peligrosa es la falla del Guayape, del valle de Sula, o el valle de Comayagua, ya que son zonas donde se ha roto la corteza causando una depresión y tenemos una red de GPS en donde se mide el desplazamiento y la dirección en que se están abriendo estos valles; se ha notado que están entre 2 o 3 milímetros al año de separación, cifras que son imperceptibles.

Asimismo, explicó que el código de construcción en Honduras es el CHOC, que se trata de una recopilación de varios reglamentos que contiene un capítulo muy pequeño que habla sobre sismisidad, pero que depende de los profesionales si estos lo toman en cuenta o no.