
Por: Cristina Canahuati
La Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), a través del Campus El Paraíso y en conjunto con la Universidad de Sevilla, impulsa proyectos de innovación científica con impacto social orientados a fortalecer la seguridad alimentaria, promover el aprovechamiento de cultivos locales y generar oportunidades de desarrollo económico en distintas comunidades del departamento de El Paraíso.
“Comenzamos con el proyecto Biocircular Innova, en el que entregamos kits a comités de merienda escolar, y ahora continuamos con el proyecto Biofertizos, que surge como una respuesta directa a la inseguridad alimentaria y la deficiencia de hierro en Honduras”, informó José Octavio Rivera Flores, coordinador de los proyectos, docente de Agroindustria y secretario académico de UNAH Campus El Paraíso.
Asimismo, indicó que la UNAH ha aportado más de 4.5 millones de lempiras en capacitaciones, transporte, personal, instalaciones y otras actividades necesarias para la ejecución de las iniciativas, como parte de su compromiso con la transformación de las comunidades y el desarrollo sostenible del país.
Rivera explicó que el proyecto beneficia a 404 familias de varios municipios del departamento de El Paraíso, con un impacto estimado de entre 1,500 y 2,000 personas. Asimismo, ha permitido que organizaciones comunitarias y grupos de mujeres desarrollen iniciativas de emprendimiento relacionadas con la producción y comercialización de alimentos.
A través de Biocircular Innova se capacitó a comités de merienda escolar, centros educativos, cooperativas y organizaciones comunitarias en la producción de harinas y alimentos derivados de cultivos locales. Además, se entregaron kits valorados en 17,000 lempiras para fortalecer estos procesos de producción.
Actualmente, Biofertizos da continuidad al trabajo realizado mediante capacitaciones sobre biofortificación de cultivos y el desarrollo de alimentos con mayor valor nutricional, fortaleciendo las capacidades de productores y organizaciones locales.
De esta manera, los proyectos se articulan entre sí, de modo que cada uno retoma y amplía los logros del anterior. Biofertizos continúa fortaleciendo las capacidades de productores, comités de merienda escolar y organizaciones comunitarias para mejorar la producción agrícola y la alimentación de las familias.
Rivera comentó que las capacitaciones se realizan tanto en las instalaciones de la UNAH como directamente en las comunidades beneficiadas, lo que permite un contacto permanente con la población y facilita la transferencia de conocimientos en sus propios espacios productivos. Este modelo de trabajo ha fortalecido la participación comunitaria y el intercambio de experiencias entre productores, estudiantes y docentes.
Los proyectos también integran activamente a estudiantes universitarios mediante prácticas profesionales, trabajos finales de graduación y asignaturas relacionadas con procesos agroindustriales. Muchas de las recetas incluidas en los recetarios comunitarios fueron desarrolladas por estudiantes bajo la asesoría de docentes especializados, contribuyendo así a su formación académica y, al mismo tiempo, a la solución de necesidades reales de las comunidades.



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