Los efectos de las redes sociales en nuestros jóvenes

Nuevo cintillo 163

Periodista: Cristina Canahuati

Las redes sociales se han convertido en el referente de la juventud e incluso de los niños, pero ¿cómo podemos controlarlas?, ¿cuánto tiempo es el correcto para que un joven o un niño pasen frente a una pantalla? y ¿cuál es la edad adecuada? son preguntas que se hacen los padres de familia.

Ernesto Gálvez, docente e investigador en Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, menciona que la situación de los niños que son menores de 8 años es que "están creando los mecanismos para afrontar las situaciones de la vida, por tanto su cerebro busca una manera de ser evitativo ante los conflictos o confrontativo para hacerle frente" haciendo referencia a que muchas respuestas ante la vida comenzaron en la niñez, sin darse cuenta.

“Neurológicamente estamos siendo bombardeados con una gran cantidad de noticias que hacen que perdamos la focalización; en redes como TikTok, en espacio de una hora el cerebro recibe al menos 500 tipos de informaciones diferentes que ponen un reto al cerebro para retener información, analizar y procesarla para tomar las decisiones de nuestra vida”, explicó Gálvez

Asimismo, comentó que para un niño con un cerebro en desarrollo lo que pasa es una alteración a la realidad de la cual los padres tienen toda la responsabilidad. Según las cifras sobre salud mental, más del 50 % de los jóvenes presentan ansiedad, 35.5 % dependencia de celular marcada, 56.6 % alteración del sueño, 54.1 % revisa WhatsApp o redes al levantarse; pérdida de control usando el celular más tiempo del que quisieran con un 51.1 %, tiempo diario de más de 5 horas, en cuanto a la imagen corporal, el mayor uso problemático se relacionó con mayor preocupación corporal.

"Los niños por lo general son un reflejo de lo que hacen sus padres y como estos también se encuentran sumergidos en el consumismo de las redes sociales, se ven tantos casos de depresión y crisis de ansiedad, porque los jóvenes no tienen la capacidad actualmente de sufrir ni esperar como los jóvenes de antes, pues nacieron en la era digital, a  diferencia de las generaciones pasadas.

Gálvez comentó que la era de la digitalización en que nacieron los niños de estas generaciones les impide tener las herramientas necesarias psicológicas por su neurodesarrollo para determinar o decidir los desafíos que llevan al ser humano a tomar decisiones importantes en su vida.