Trece años después Honduras vuelve a contarse para saber cómo cambió su población
Imagen cortesía del INE.

Encabezado Presencia Universitaria546

Periodista: Yuri Vargas

¿De cuánto es la población hondureña?, ¿cómo es?, ¿dónde y en qué condiciones vive?, ¿cuántos niños necesitan escuelas?, ¿cuántos adultos mayores requieren servicios de salud?, ¿qué comunidades han crecido en los últimos años?

Estas son algunas de las preguntas que Honduras busca responder mediante el XVIII Censo de Población y VII de Vivienda 2026 que realiza actualmente el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) en todo el territorio nacional.

Este proceso se realiza 13 años después de 2013, intervalo que supera la periodicidad de una década establecida en la normativa hondureña y el plazo recomendado por las Naciones Unidas para que los países puedan disponer de información comparable y actualizada sobre su población y sus viviendas. 

Aunque el desface es de solo tres años, Honduras pasó de tener 8,303,771 habitantes en el 2013 a más de 10 millones en 2026, según proyecciones del INE.

Al respecto, la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), a través de la Nota Especial 001-2026, “Contarnos importa: el censo 2026 y su relevancia estratégica para Honduras”, destaca que la información censal permite conocer cómo se distribuye la población entre departamentos, municipios, ciudades, aldeas y comunidades, además de sus principales características sociales, económicas y habitacionales.

La referida publicación, elaborada con base en el análisis del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS), adscrito a la Facultad de Ciencias Sociales (FCCSS), y el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES), de la Facultad de Ciencias Económicas, Administrativas y Contables (FCEAC), explica que el nuevo censo permitirá contrastar las estimaciones con la realidad observada y establecer una base actualizada para los años siguientes.

Asimismo, resalta que su valor radica en ofrecer una base estadística común para comprender mejor el territorio y apoyar distintas decisiones, utilizando información agregada y protegiendo la identidad de las personas censadas.

“Esta actualización es importante porque, a medida que transcurre el tiempo, aumenta la posibilidad de que una distribución poblacional basada en información antigua se aleje de la realidad. Una comunidad que creció más de lo esperado puede necesitar más aulas, docentes, servicios de salud, agua potable o transporte de los inicialmente previstos, mientras que otra que perdió población puede presentar necesidades distintas. Disponer de datos más recientes permite planificar con mayor precisión dónde están las personas y cuáles son sus necesidades”, señala uno de los párrafos.

La nota también destaca que el censo no sustituye las encuestas que realiza periódicamente el INE, como la Encuesta Permanente de Hogares de Propósitos Múltiples (EPHPM), sino que permite producir indicadores sobre empleo, ingresos, pobreza, educación, vivienda y otras condiciones socioeconómicas a partir de muestras de hogares.

En ese sentido, detalla que para seleccionar esas muestras se necesita un marco territorial y demográfico actualizado, dejando claro que la información recopilada no tiene fines fiscales, tributarios ni de facturación; la aclaración es especialmente relevante para disipar temores o resistencias que puedan limitar la participación de los hogares en el proceso censal.

El documento completo está disponible en el siguiente enlace: https://iies.unah.edu.hn/dmsdocument/21351-nota-especial-001-censo-de-poblacion-y-vivienda-pdf