
Periodista: Yuri Vargas
Honduras produce investigación científica y genera nuevas ideas cada año, pero pocas de esas iniciativas logran convertirse en empresas, productos tecnológicos o soluciones que impacten directamente en la economía nacional.
Para cerrar esa brecha y contribuir a que cada vez más profesionales universitarios logren insertarse en el mercado laboral o generen oportunidades de empleo, evitando así el desempleo y la fuga de cerebros, el Centro de Innovación K-INNO4U que la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) creará, con apoyo de la cooperación coreana, busca fortalecer los vínculos entre academia, industria y Estado para impulsar la innovación, la competitividad y el desarrollo económico del país.
Respaldado con una inversión superior a los nueve millones de dólares, el proyecto contempla la construcción de un centro especializado de innovación en Ciudad Universitaria, desde donde se promoverán proyectos de transferencia tecnológica, emprendimiento y colaboración entre investigadores, estudiantes y empresas.
A diferencia de los centros de investigación tradicionales, el K-INNO4U no se limitará a la generación de conocimiento académico, sino que acompañará todo el proceso que sigue después de una investigación: desarrollar prototipos, proteger la propiedad intelectual, conectar a los investigadores con empresas interesadas en resolver problemas concretos y apoyar la creación de nuevos negocios basados en tecnología.
En palabras del vicerrector de Relaciones Internacionales (VRI), Ricardo Matamoros, es un proyecto que busca convertir a la UNAH en un punto de encuentro entre la academia y el sector productivo.
“Este centro de innovación, un centro de avanzada con tecnología de punta. Se convertirá en un punto en el cual los profesores, los investigadores y los estudiantes, en conjunto con la empresa privada, podamos construir acciones que vinculen innovación con cambios en los procesos productivos y en los procesos de producción de las empresas hondureñas”, afirmó.
Del aula y el laboratorio al mercado
En vista de que uno de los principales desafíos que enfrenta la investigación universitaria en América Latina es que gran parte de sus resultados terminan limitados a publicaciones científicas o proyectos académicos, el modelo honduro-coreano pretende romper esa dinámica mediante mecanismos de transferencia tecnológica, es decir, procesos que permitan que los conocimientos desarrollados dentro de la universidad lleguen al sector productivo y generen valor económico y social.
Entre las metas planteadas figuran la ejecución de decenas de proyectos colaborativos entre universidad y empresa, la generación de productos de propiedad intelectual hondureña y la creación de nuevas empresas derivadas de investigaciones universitarias.
Matamoros indicó que la idea es que compañías hondureñas puedan acercarse con necesidades concretas relacionadas con productividad, procesos industriales, desarrollo tecnológico o nuevos productos, y trabajar junto a investigadores y estudiantes universitarios para encontrar soluciones.
Con base en lo anterior, la infraestructura incluirá una incubadora y aceleradora de emprendimientos, laboratorios especializados y espacios de innovación abierta, diseñados para facilitar la colaboración entre investigadores, emprendedores y empresas, dejando de ser estas últimas únicamente usuarias de tecnología para convertirse en socias estratégicas de los procesos de innovación.



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