Jóvenes crean en las redes sociales las palabras que hablaremos en Honduras durante décadas

Cintillo1861

Por: Kelssin Vásquez 

“Mbe loco, a ese maje lo funaron en TikTok por subir un video de furro bien cringe; escupió puros factos, pero le tiró el perro a la persona equivocada”. Si en esta frase usted solamente entendió qué quería decir TikTok, no se preocupe, a varias personas de más de 30 años también les cuesta descifrar el lenguaje utilizado por los jóvenes en las redes sociales. Y es que a criterio del docente jubilado de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Atanasio Herranz, las nuevas palabras que se utilizarán para comunicarse en Honduras durante las próximas tres décadas están siendo creadas en este momento por los jóvenes cuando interactúan en el Facebook, X, Instagram, entre otras aplicaciones similares.

“Mira, lo que tienen las redes sociales es que son muy juveniles. Son los jóvenes, estudiantes o no, pero jóvenes; los que más participan en ese tipo de comunicación, con lo cual se crean nuevas expresiones, nuevas formas, nuevas locuciones y eso enriquece; con una diferencia: si las utilizan los jóvenes, son palabras de mucho futuro, porque las van a usar por lo menos unos 20 o 30 años, y eso le da al diccionario una actualidad que es muy difícil de lograr”, dijo el académico, quien es miembro de la Real Academia Española.

Sin embargo, en círculos académicos se discute si estas expresiones son negativas para el idioma. En este sentido, el investigador de origen español dijo: “Como buen lingüista, no ando con que esto es bueno o esto es malo. Se usa, y si lo usa la mayoría, tienes que meterlo en un diccionario, claro que sí. No es cuestión de lo que yo piense, de ideología o de moral; eso no entra, no es objetivo. Lo utilizan con esos significados y ya”. 

Herranz también es optimista respecto a la creación y el uso de las palabras por parte de los jóvenes. “Yo la marco como juvenil; si es normal, pues normal; y si es de esas palabras que ya van cayendo y que solo usan los mayores, será de poco uso, y cuando mueran esas personas seguramente se perderá. Pero viene otro montón de innovación. Esa es la vitalidad de un diccionario”. Esto lo dijo en referencia a un proyecto de investigación académico que aún no ha publicado y que tiene que ver con el idioma hondureño.

Caliche y redes sociales

En el contexto de Honduras, los jóvenes en redes sociales realizan un proceso doblemente interesante: no solo adoptan los códigos globales de internet (como cringe o funar), sino que los fusionan con el caliche tradicional, dándole una estructura y un ritmo puramente catracho.

Para el caso, si analizamos las redes sociales (especialmente TikTok y X, que son las más dinámicas en este sentido) con un lente académico, podemos identificar varios términos nativos o adaptados que están marcando tendencia entre la juventud hondureña: Estar "mbe" o "Nbe" (como etiqueta conversacional digital), su origen es la contracción clásica hondureña de "hombre" (¡Hombe! > ¡Mbe!). Y su uso digital en X y TikTok se ha convertido en un marcador discursivo escrito fundamental. Se usa al inicio o al final de los tuits o comentarios para denotar incredulidad, decepción, queja o énfasis absoluto ("Mbe, con este tráfico de Tegus no se puede", "Nbe, qué cringe ese video"). Es la transposición de la oralidad fonética hondureña a la escritura digital. Funciona de manera similar al caps lock (mayúsculas) para dar un tono de exasperación netamente cultural.

En las redes también está ocurriendo una resignificación digital de las palabras conocidas, como es el caso de maje, un hondureñismo por excelencia. Lo interesante en las redes actuales es que "maje" (tonto) ha perdido casi por completo cualquier carga peyorativa residual que los adultos le otorgaban. En los hilos de X (Twitter) se utiliza de forma neutra como un pronombre de tercera persona generalizado ("Ayer vi aquel maje"). Además, se utiliza de forma masiva en memes para apelar a la identidad colectiva frente a situaciones globales.

¿Qué pensamos cuando se menciona la palabra perrear en las redes sociales? Aunque "perrear" históricamente se ligó al baile del reguetón, en las redes sociales de los jóvenes hondureños ha sufrido una extensión semántica. Hoy se utiliza en TikTok o X para referirse al acto de coquetear de forma muy directa o lanzar indirectas románticas/sexuales a alguien ("Le tiró el perro en los comentarios"). Es otra resignificación de un término local y caribeño adaptado a las dinámicas de interacción de las plataformas de citas o comentarios en redes.

Catrachos

Por otra parte, cuando el maestro Herranz enaltece la riqueza del léxico hondureño, lo hace con base al Diccionario de uso del español de Honduras, investigación aún no publicada y que ha realizada durante 28 años de su vida.  “Son más o menos unas 2,000 páginas sobre el léxico del rico español de Honduras y su capacidad de crear nuevas formas, nuevas expresiones. Del hondureño creen que tiene poco dominio del español, pero es lo contrario: es muy creativo, funciona con una cantidad de locuciones y frases proverbiales que no tienen todos los países, incluidos los de Centroamérica”, dijo.

Creo que Honduras, continuó el docente, es la zona más rica de Centroamérica hablando del español: con palabras de origen lenca, náhuatl y de varias lenguas que se han mantenido, con anglicismos -lógico, por la relación económica tan fuerte con Estados Unidos-. “A ver si logramos publicar ese gran libro, que serían dos tomos, y eso cuesta mucho dinero. Estamos negociando con la Editorial Universitaria, porque es una inversión muy grande y hay que buscar patrocinadores que lo permitan”. 

El investigador refirió que hace unos años alimentaba el contenido de su diccionario con palabras habladas por adultos y adultos mayores, pero que ahora también incluye a las que los jóvenes usan en las redes sociales.  “Yo, además de definir, pongo ejemplos de informantes o de lo que los muchachos publican en las redes, porque ahora hay una cantidad de recursos que no se habían utilizado a la hora de hacer diccionarios actuales. Antes se buscaban las palabras raras, que solo los mayores utilizaban, y esas son palabras moribundas: en cuanto mueran esas personas, la palabra se va a perder. Eso es lo que tiene un diccionario”, explicó.

Funar y furro

Por otro lado, sociolingüistas como William Labov han demostrado que los jóvenes, y muy especialmente las mujeres, son quienes adoptan, transforman y consolidan las nuevas variantes del habla. Tienen una menor resistencia al cambio y una mayor necesidad de identidad grupal, lo que fomenta la creación de jerga (slang). Es bueno mencionar que los memes son un medio poderoso para palabras como funar: su éxito radica en que llenó un vacío conceptual: no existía un verbo simple en español para designar el acto de "exponer públicamente a alguien en redes para recibir el rechazo social". Hoy es un término plenamente adaptado a la morfología española (yo funo, tú funas, ellos funan).

Por otra parte, cringe es un préstamo directo del inglés que se popularizó masivamente en plataformas de video (YouTube, TikTok) para describir la reacción física de incomodidad, vergüenza o pena ajena al ver un contenido. Lo más interesante desde el punto de vista académico es su productividad morfológica: los hispanohablantes ya no solo usan el sustantivo, sino que han creado el adjetivo "cringoso" o "cringear", aplicando las reglas de sufijación del español a una raíz inglesa.

Y finalmente, el término "furro" es la adaptación al español de la palabra inglesa furry (que significa "peludo"). En el entorno digital y de las redes sociales, se utiliza principalmente en dos sentidos: la subcultura/fandom: Define a los miembros del Furry Fandom, una comunidad de personas que comparten un gran interés por los animales antropomórficos y en memes o adjetivo en redes: en plataformas como TikTok o X, los jóvenes suelen usar "furro" de forma humorística, irónica o exagerada para señalar cualquier contenido, personaje de anime, videojuego o película de animación (como Zootopia o El rey león) que involucre animales con características humanas.