
Por: Esdras Díaz Madrid
Honduras atraviesa una etapa inicial en el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA) en Latinoamérica. Según el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2025, el país obtuvo 27.39 puntos y fue clasificado entre los países “Exploradores”, categoría que agrupa a aquellos que obtienen menos de 35 puntos.
Sin embargo, detrás de esa puntuación general hay un dato que destaca particularmente: Honduras ocupa el primer lugar en América Latina y el Caribe en el subindicador de productividad de investigadores en inteligencia artificial, con un puntaje de 100 puntos.
El indicador registra un promedio de 0.96 publicaciones por investigador activo; es decir, cada científico produce, en promedio, cerca de un estudio relacionado con esta temática, según los datos presentados en el informe. Este resultado coloca a Honduras en una posición relevante en materia de producción científica relacionada con la inteligencia artificial, pese a que el ecosistema nacional todavía enfrenta importantes limitaciones.
Así lo sostiene José Luis Reyes, titular de la Dirección de Innovación Educativa (DIE) de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), quien señala que este comportamiento permite observar la IA en el país más allá de su utilización como una herramienta.
“No solo nos vamos al tema de lo que es el uso y aplicación de la IA; como país estamos desarrollando código abierto y software que nos permite aportar al tema de la inteligencia artificial”, explicó el profesional.
La información proporcionada por el ILIA 2025 señala que esta productividad científica constituye una de las principales fortalezas del país. Bajo este contexto, Reyes plantea que esta actividad podría estar relacionada con el trabajo desarrollado desde las universidades, que estarían desempeñando un papel fundamental. Sin embargo, considera necesario profundizar en el análisis para corroborar o descartar esta premisa.
El académico también destaca la producción de código abierto (open source) como otro componente relevante. Se trata de software cuyo código puede ser compartido y reutilizado por otros desarrolladores, lo que permite generar soluciones sin depender necesariamente de infraestructura o herramientas propietarias de alto costo.
“Tenemos un desarrollo de código abierto que nos está potenciando como país”, afirmó Reyes, al señalar que estos desarrollos pueden aplicarse en áreas como la economía y los sistemas de información.
Etapa inicial y desafíos
Si bien el indicador representa un resultado positivo, no significa que Honduras cuente con un ecosistema de inteligencia artificial consolidado. Se trata más bien de un escenario con avances específicos, pero también con importantes desafíos estructurales.
Uno de ellos es la infraestructura. Honduras registra una cobertura de redes móviles del 93 %, pero obtiene apenas 11.4 puntos en capacidad de cómputo. Además, solamente el 16.50 % de los hogares cuenta con una computadora, indicador que recibe 13.7 puntos.
El componente de talento también presenta contrastes. Honduras registra un 15.73 % de graduados en áreas STEM, que incluyen disciplinas relacionadas con la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Al mismo tiempo, el índice señala la ausencia de programas de maestría o doctorado acreditados en universidades de alto ranking internacional específicamente en inteligencia artificial.
Por otro lado, el informe señala que Honduras no cuenta con una estrategia nacional de inteligencia artificial ni con un proceso formal de elaboración en curso. Ante este escenario, la UNAH ya trabaja en un Plan Estratégico de Inteligencia Artificial para los próximos años.
Según Reyes, el plan contempla un horizonte de dos a tres años y permitirá definir las principales líneas de trabajo y la ruta que deberá seguir la institución en materia de inteligencia artificial. También incluirá aspectos normativos y un marco regulatorio para delimitar la implementación de estas tecnologías en la educación superior.
Asimismo, Honduras presenta la ausencia de una entidad gubernamental específica para ejecutar políticas de IA, así como la falta de iniciativas o proyectos de ley en materia de regulación de la inteligencia artificial y protección de datos personales, aspectos considerados en el índice.
Para Reyes, este vacío “plantea riesgos conforme aumenta el uso de estas tecnologías”. En ese sentido, el académico puso como ejemplo el manejo de información sensible, como expedientes médicos y judiciales, y señaló la necesidad de establecer reglas sobre privacidad, investigación, innovación y utilización de datos, así como abordar los desafíos relacionados con los derechos de autor.
Finalmente, Reyes señaló que la inteligencia artificial puede representar una oportunidad de desarrollo para Honduras, pero su evolución dependerá de cómo se orienten y articulen esas capacidades.
La IA en la UNAH
En la Alma Máter, la inteligencia artificial ya forma parte de las actividades de estudiantes, docentes y personal administrativo. De acuerdo con un diagnóstico realizado por las autoridades universitarias, los estudiantes utilizan principalmente estas herramientas para buscar información y generar ideas, los docentes las emplean para generar ideas y recursos digitales y el personal administrativo recurre a ellas para redactar documentos y propuestas.
La Universidad también trabaja en la incorporación de la IA dentro de la formación académica. Según Reyes, se han aprobado o se encuentran en proceso programas de maestría relacionados con inteligencia artificial, ciencia de datos y Business Intelligence. Además, la IA comienza a incorporarse en diferentes carreras de ingeniería y en asignaturas relacionadas con tecnologías emergentes.



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