Física aplicada a la arqueología: la UNAH analiza la huella química de piezas de obsidiana

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Por: Angie Oliva

La composición química de una roca volcánica puede aportar pistas sobre su procedencia y contribuir a reconstruir las rutas por las que circulaban los recursos utilizados por las sociedades prehispánicas. Esta es una de las aplicaciones de la física en el estudio del patrimonio arqueológico, abordada durante la Semana de la Carrera de Física 2026 Felipe Garay, organizada por la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).

Durante la charla “Física Atómica Aplicada a Sitios Arqueológicos de Honduras”, la máster en Física Tania Ordóñez explicó cómo la técnica de fluorescencia de rayos X (XRF, por sus siglas en inglés) permite analizar la composición elemental de piezas de obsidiana, una roca volcánica utilizada en la antigüedad para elaborar herramientas y otros objetos.

El análisis permite identificar los elementos químicos presentes en el material y establecer un patrón conocido como huella química. Al comparar estos resultados con los de fuentes geológicas previamente caracterizadas, los investigadores pueden obtener información que contribuya a determinar la procedencia de las piezas.

“Estamos haciendo [...] la aplicación del método de fluorescencia de rayos X, que es física atómica aplicada a obsidianas y que describen la huella química de las obsidianas para poder describir ciertas piezas arqueológicas y definir la fuente a la cual pertenecen”, explicó Ordóñez.

La obsidiana hondureña y su importancia arqueológica

La obsidiana es una roca volcánica que se forma cuando la lava rica en sílice se enfría rápidamente. Por sus propiedades, fue ampliamente utilizada por las poblaciones prehispánicas para fabricar instrumentos cortantes, y su distribución entre distintos asentamientos constituye una fuente de información sobre las relaciones de intercambio y la interacción entre antiguas sociedades.

En Honduras, uno de los antecedentes documentados sobre este recurso se encuentra en el estudio Minas precolombinas y talleres de obsidiana en La Esperanza, departamento de Intibucá, de los investigadores Jerrel Sorensen y Kenneth Hirth, publicado en junio de 1984 en la revista Yaxkin, del Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH).

La investigación recoge los resultados de un reconocimiento geológico y arqueológico realizado en 1983 en los alrededores de La Esperanza. Durante el recorrido, los investigadores identificaron siete localidades con evidencias de extracción de obsidiana, elaboración de herramientas o ambas actividades, entre ellas zonas cercanas al cerro El Cedral y el sector conocido como Los Hoyos.

El estudio documentó depósitos naturales, antiguos espacios de extracción y restos del procesamiento de la roca. Sus resultados también plantearon interrogantes sobre la importancia de esta fuente hondureña en el intercambio de obsidiana entre distintas regiones durante la época prehispánica.

Este antecedente del IHAH permite dimensionar la relevancia arqueológica de la obsidiana en Honduras y el valor de continuar investigando su composición y procedencia.

La física más allá del aula

La aplicación de métodos físicos al estudio de materiales arqueológicos también permite mostrar a los estudiantes las posibilidades profesionales y científicas de su disciplina más allá de los campos tradicionales.

“Esta charla estaba pensada para que los estudiantes de Física, que generalmente se relacionan más con la física teórica o les gusta más la física teórica, tengan una visión diferente de las aplicaciones que tiene la física en todas las áreas”, señaló Ordóñez.

La fluorescencia de rayos X se basa en la respuesta que producen los elementos de una muestra cuando son irradiados con rayos X. El análisis de esa respuesta permite reconocer su composición elemental y, mediante la comparación con datos de referencia, contribuir a investigaciones sobre el origen de materiales geológicos y arqueológicos.

De esta manera, la física ofrece herramientas para ampliar el conocimiento sobre los objetos utilizados por las sociedades prehispánicas. La combinación de análisis científicos y antecedentes arqueológicos puede aportar nuevas evidencias para estudiar la procedencia de la obsidiana y comprender mejor su aprovechamiento e intercambio en el territorio hondureño.

Para conocer más detalles de la investigación sobre la presencia de obsidiana en La Esperanza, Intibucá, dar clic AQUÍ.