
Por: Stephanie Laínez
La Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) está llevando el conocimiento más allá de las aulas para transformar realidades en comunidades del país, mediante proyectos de vinculación que ya superan los 7 millones de lempiras en aportes técnicos y económicos, beneficiando tanto a poblaciones vulnerables como a sectores estratégicos del desarrollo nacional.
Cada vez más alcaldías, organismos internacionales y comunidades organizadas recurren a la UNAH en busca de soluciones técnicas especializadas, confiando en la capacidad de sus docentes y estudiantes para desarrollar estudios que, en el mercado, representarían costos elevados.
El ingeniero Júnior Reyes, jefe del Departamento de Ingeniería Civil, destacó que estas iniciativas reflejan el compromiso social universitario. “Trabajamos con alcaldías, comunidades y diferentes instancias del gobierno que nos solicitan apoyo, y lo hacemos de forma gratuita”, afirmó.

Imágenes del proyecto en valle de Sula.
Uno de los proyectos de mayor alcance se desarrolla en alianza con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), orientado a la definición de obras de control y mitigación de inundaciones en el valle de Sula, una de las regiones más importantes y vulnerables del país.
Este proyecto representa una inversión superior a los 157 mil dólares (más de 4.1 millones de lempiras), de los cuales el BID financia 140,000 dólares, mientras que la UNAH aporta 17,000 dólares en conocimiento técnico, investigación aplicada y talento humano especializado.
Más allá de la inversión, el alcance del proyecto es estratégico: el valle de Sula concentra cerca del 60 % del Producto Interno Bruto del país y alberga a más de 2.5 millones de personas, lo que convierte estas intervenciones en acciones clave para la resiliencia nacional ante fenómenos climáticos extremos.
El estudio, desarrollado por un equipo interdisciplinario de docentes y estudiantes de Ingeniería Civil, incluye modelaciones hidrológicas e hidráulicas avanzadas, levantamientos de campo con tecnología especializada y el diseño de soluciones para proteger zonas urbanas e infraestructura crítica como San Pedro Sula, La Lima, El Progreso y el Aeropuerto Ramón Villeda Morales.
Además, contempla la elaboración de productos técnicos fundamentales como planos constructivos, especificaciones técnicas, presupuestos detallados y pliegos de licitación, insumos clave para la ejecución futura de obras de mitigación.
Pero el impacto de la vinculación universitaria no se limita a proyectos de gran escala. En colonias como El Carrizal, ubicada en la zona norte de Comayagüela, parte del Distrito Central, denota la presencia de la UNAH y que está marcando una diferencia tangible en la vida cotidiana de sus habitantes.

Imágenes del proyecto en El Carrizal.
En esta zona, estudiantes y docentes trabajan en estudios para el diseño de un sistema de alcantarillado sanitario, una necesidad histórica para la comunidad. Este tipo de estudios puede oscilar entre 200 mil y 300 mil lempiras, costos que difícilmente podrían ser asumidos por la población.
El ingeniero Joel Francisco Amador, jefe de Laboratorios de Ingeniería Civil y enlace de vinculación, destacó que el prestigio institucional impulsa esta demanda.
“Siempre buscan a la universidad por el respaldo técnico que ofrecemos”, señaló.
Más allá de las cifras, el componente humano es el eje de estos proyectos.
“La población se siente muy contenta porque ve resultados concretos; y para los estudiantes, es una oportunidad de aplicar lo aprendido en un entorno real”, agregó Amador.
Se estima que este proyecto comunitario beneficiará directamente entre 1,500 y 2,500 personas, mejorando su acceso a servicios básicos y su calidad de vida.
Para los estudiantes, estas experiencias representan mucho más que una práctica profesional: son espacios donde comprenden el impacto social de su carrera y fortalecen su compromiso con el país, participando activamente en soluciones a problemáticas reales.
Ambos académicos coincidieron en que estos proyectos integran la formación académica, la investigación aplicada y la vinculación universitaria en un mismo esfuerzo. “Aquí estamos combinando nuestras capacidades técnicas con la formación de los estudiantes y el servicio a la comunidad; es un ganar para todos”, concluyó Amador.
Con estas iniciativas, la UNAH se posiciona como un referente en vinculación universitaria, demostrando que el conocimiento no solo se genera en las aulas, sino que también se traduce en soluciones concretas que impactan vidas, fortalecen territorios y aportan al desarrollo sostenible de Honduras.



Comentarios