
Por: Saira Solís
La canasta básica alimentaria registró un incremento de aproximadamente 800 lempiras entre junio de 2025 y junio de 2026, de acuerdo con un análisis realizado por el Observatorio en Seguridad Alimentaria y Nutricional de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Obsan-UNAH), una tendencia que continúa afectando el poder adquisitivo de las familias hondureñas y que podría mantenerse debido a la sequía, el incremento en los costos de producción y el comportamiento del mercado internacional.
La coordinadora del Obsan, María Luisa García, explicó que durante el primer semestre de 2026 cuatro de los seis meses monitoreados registraron incrementos en el precio de los alimentos, mientras que únicamente en marzo se observó una leve reducción en algunos productos y abril se mantuvo estable, lo que evidencia que el costo de la alimentación continúa bajo presión y representa un desafío para miles de hogares.
Como parte del monitoreo semanal realizado entre el 26 de junio y el 3 de julio, el observatorio identificó una leve disminución en cuatro de los 30 productos que integran la canasta básica alimentaria; el café molido, el aceite vegetal, la mantequilla y el plátano maduro contabilizaron una rebaja aproximada de 6 lempiras, en tanto los otros 26 productos mantuvieron sus precios.
No obstante, García señaló que varios alimentos de consumo diario continúan incrementando su valor en los mercados nacionales, especialmente los productos cárnicos, los lácteos, las frutas y las verduras, a los que recientemente se sumó el aumento en el precio del frijol.
"Los productos cárnicos, lácteos, las frutas y las verduras siguen subiendo de precio. También el fin de semana anterior vimos un aumento en el frijol rojo y el frijol rosado de 300 lempiras por carga, mientras que el frijol negro incrementó 150 lempiras", manifestó.
Factores que influyen en los precios
La especialista indicó que la reciente reducción en el precio de los combustibles podría favorecer una disminución gradual en los costos de transporte y distribución, generando eventualmente un efecto positivo en el precio de algunos alimentos; sin embargo, aclaró que el comportamiento de la canasta básica responde a múltiples factores, entre ellos los fenómenos climáticos, la disponibilidad de insumos agrícolas y el contexto económico internacional.
"El precio de la canasta básica no solamente depende del costo de los combustibles, también inciden los fenómenos naturales y la geopolítica de Norteamérica y Europa, porque cuando hay sequías en el país o inundaciones provocadas por tormentas tropicales, los alimentos tienden a encarecerse", explicó.
García agregó que el incremento en el precio de los fertilizantes continúa elevando los costos de producción de los granos básicos, situación que termina reflejándose en el precio que pagan los consumidores, a lo que se suma la pérdida de cultivos provocada por la falta de lluvias.
En ese sentido, advirtió que la producción de maíz de primera ya registra pérdidas en departamentos del sur de Honduras debido a la sequía, mientras que 10 departamentos y 75 municipios permanecen en una situación de crisis alimentaria prolongada asociada a este fenómeno climático, siendo las zonas del corredor seco las más afectadas, entre ellas Lempira, Intibucá, Valle, Choluteca, El Paraíso, el sur de Francisco Morazán y Gracias a Dios.
El Observatorio en Seguridad Alimentaria y Nutricional de la UNAH mantiene un monitoreo permanente del comportamiento de los precios de los alimentos y de los factores que inciden en la seguridad alimentaria del país, con el propósito de generar información técnica que contribuya a la toma de decisiones y al diseño de políticas públicas orientadas a garantizar el acceso de la población a una alimentación adecuada.



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