Control prenatal tardío, elevado número de cesáreas y falta de anticonceptivos alerta estudio del Obsaludh

Cintillo PU NOTAS97

Periodista: Clarissa Donaire

El Segundo Boletín del Observatorio Universitario de la Salud de Honduras (Obsaludh), presentado por la Facultad de Ciencias Médicas de la UNAH, revela importantes dificultades en la atención de las mujeres después de un aborto en el Hospital Escuela.

Aunque el personal de salud asegura haber brindado orientación verbal sobre métodos anticonceptivos en casi el 90 % de los casos, 3 de cada 4 mujeres (75.38 %) salen del hospital sin un método que les permita prevenir un nuevo embarazo.

Lo anterior significa que la orientación no siempre se convierte en una medida concreta de protección, dejando a muchas pacientes expuestas a un nuevo embarazo que podría representar riesgos para su salud.

La situación es aún más preocupante entre las pacientes más jóvenes, ya que según los registros, el 55 % de las niñas menores de 15 años y el 73.35 % de las adolescentes de entre 15 y 19 años salen del hospital sin un método anticonceptivo, es decir, el hospital atiende la emergencia, pero muchas de estas pacientes regresan a sus comunidades sin herramientas para evitar un nuevo embarazo no planificado y sus posibles complicaciones.

Ante esta situación, en el boletín se propone que la entrega de métodos anticonceptivos después de un aborto forme parte de los requisitos para dar de alta a las pacientes, y entre las opciones recomendadas están los implantes anticonceptivos y los dispositivos intrauterinos (DIU), métodos de larga duración que, según los registros analizados, han tenido buena aceptación y resultados favorables. El informe también plantea que estos servicios estén disponibles para todas las menores de 19 años, sin restricciones.

El documento, además, destaca la capacidad del Hospital Escuela para atender casos graves y salvar vidas maternas, ya que el centro registra una mortalidad materna de 0.71 % y, por cada muerte materna, logró atender y sacar adelante a 140 mujeres que presentaron complicaciones graves, sin embargo, estos resultados contrastan con las dificultades que enfrenta el sistema en la atención durante el embarazo.

Control prenatal tardío

Uno de los principales problemas es la reducción en la cobertura del control prenatal, que pasó de 81.53 % a 77.57 % en apenas un año. Además, solo 3 de cada 10 mujeres embarazadas comienzan sus controles durante los primeros tres meses del embarazo, precisamente el período en el que pueden detectarse y prevenirse muchos problemas de salud.

El estudio señala que esta llegada tardía al control prenatal está relacionada, entre otros factores, con el bajo nivel educativo de algunas pacientes, y las consecuencias se reflejan en los resultados de los nacimientos: casi el 30 % de los bebés nace antes de las 37 semanas y uno de cada cinco presenta bajo peso al nacer. Ambas condiciones aumentan el riesgo de complicaciones y problemas de salud a corto y largo plazo.

En otras palabras, el Hospital Escuela está recibiendo y resolviendo muchas emergencias que podrían haberse detectado o prevenido antes desde los centros de salud de primer nivel.

El boletín también recomienda revisar el funcionamiento del Sistema Nacional de Referencia y Respuesta Perinatal y evaluar el cumplimiento de las metas de atención temprana en los centros de salud. El objetivo es evitar que las mujeres lleguen al Hospital Escuela con complicaciones avanzadas que pudieron haber sido identificadas y atendidas antes.

El Obsaludh también plantea mejorar la disponibilidad de equipos, medicamentos y métodos para atender los abortos en los hospitales públicos. Según el estudio, el legrado uterino instrumental está relacionado con el 50 % de los casos de sepsis registrados en el Hospital Escuela. Además, el 75.38 % de las mujeres egresa sin anticonceptivos.

Ante este escenario, los especialistas recomiendan revisar el uso del legrado tradicional y ampliar la disponibilidad de alternativas como la aspiración manual endouterina y los medicamentos utilizados para el manejo médico del aborto.

También plantean garantizar que los hospitales cuenten de manera permanente con implantes anticonceptivos y DIU, de modo que las pacientes puedan acceder a estos métodos antes de salir del centro asistencial.

Cesáreas bajo revisión

El boletín también llama la atención sobre el elevado número de cesáreas. Entre las mujeres que llegan a término con su primer embarazo, la proporción de cesáreas alcanza el 63.05 % cuando se induce el parto o se programa una cesárea. En las mujeres que ya tienen una cicatriz de una cesárea anterior, la cifra llega al 65.86 %.

Para los especialistas, estos porcentajes requieren una revisión detallada para determinar si las intervenciones quirúrgicas están respondiendo siempre a una necesidad médica o si, en algunos casos, se han convertido en una práctica habitual.

El informe también alerta sobre la baja cantidad de mujeres que inicia temprano su control prenatal. Solo el 31.90 % lo hace durante el primer trimestre, mientras que la tasa de nacimientos prematuros llega al 29.95 %. Para los investigadores, estos datos reflejan dificultades en la capacidad de los centros de salud de primer y segundo nivel para detectar y atender oportunamente los problemas durante el embarazo.

Fallas que van más allá del Hospital Escuela

“El Hospital Escuela termina absorbiendo la morbilidad que debió ser prevenida o tamizada oportunamente en las regiones sanitarias periféricas”, señala la investigación.

El informe también advierte sobre la falta de información en algunas pruebas realizadas a los recién nacidos: más del 90 % de los registros aparece como “sin dato” para las pruebas de VDRL y TSH.

Esta falta de información dificulta conocer con precisión cuántos recién nacidos están siendo evaluados para detectar infecciones o problemas de salud que pueden tratarse de manera temprana. Si esta situación ocurre en el principal hospital de referencia del país, advierten los especialistas, el problema podría ser aún mayor en los hospitales regionales y centros de menor nivel.

En sus conclusiones, el boletín reconoce la capacidad del Hospital Escuela para atender emergencias y salvar vidas maternas, pero también identifica problemas importantes en la atención durante el embarazo, el parto y el período posterior a un aborto.

La atención tardía durante el embarazo, el elevado número de cesáreas, el uso de procedimientos que requieren revisión y la falta de métodos anticonceptivos al momento del alta son, según el informe, señales de problemas que van más allá del propio Hospital Escuela y que reflejan las dificultades que enfrenta la red de salud materna y perinatal de Honduras.

Los especialistas consideran que estos resultados deben servir como punto de partida para mejorar la atención en todos los niveles del sistema de salud.

“Ahora corresponde a las autoridades sanitarias, a los equipos clínicos y a la sociedad civil tomar estos datos como base para generar políticas públicas que deriven en un mejor funcionamiento del sistema de salud nacional, con un impacto positivo directo en la sociedad en su conjunto”, sostienen los especialistas.

Tipo de estudio

El boletín explica que la investigación es un estudio cuantitativo, observacional, descriptivo-analítico y retrospectivo que compara los registros de 2024 y 2025. Para ello, utilizó información del Sistema de Información Perinatal Plus (SIP-Plus) del Hospital Escuela/Bloque Materno Infantil (HE/BMI), considerado el centro de mayor complejidad de la red pública de salud del país.

Los investigadores advierten que los resultados no deben verse como hechos aislados del Hospital Escuela. Debido a que este centro recibe pacientes remitidas desde distintas regiones del país y atiende los casos más complejos, consideran que sus registros permiten observar buena parte de los problemas y desafíos que enfrenta la atención de la salud materna y de los recién nacidos en Honduras.