Aplausos, baile y tradición marcaron la segunda jornada del FICCUA 2026 en el Anfiteatro del CISE

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Por Nadia Mendoza

El segundo día de presentaciones del Festival Interuniversitario Centroamericano de la Cultura y el Arte (FICCUA) 2026 volvió a convertir el Anfiteatro del Centro de Innovación en Servicios Estudiantiles (CISE) en un punto de encuentro para la música, la danza y las tradiciones de la región, donde la comunidad universitaria disfrutó de un recorrido por las expresiones culturales de Honduras, Costa Rica y Panamá.

La jornada comenzó con el debut en este escenario del Grupo Experimental de la Universidad Técnica Nacional (UTN) de Costa Rica, que abrió el programa con la energía del Bomboro y continuó con una composición dedicada al jabirú, el ave más grande de Centroamérica, para posteriormente interpretar Represento, una de las canciones más emblemáticas del reconocido Grupo Marfil.

El Conjunto Típico Mares de Mi Patria, de la Universidad Marítima Internacional de Panamá (UMIP), regresó al escenario para compartir nuevamente la riqueza del folclore panameño, mientras que el grupo de danza folclórica Popol Vuh, de la UNAH Campus Copán, hizo su primera presentación en el CISE con las danzas La Galopa y La Campesina, ofreciendo un homenaje a las tradiciones hondureñas.

La música continuó con Son de la U, de la Universidad de Costa Rica (UCR), que una vez más puso a bailar al público con su característico repertorio de ritmos latinos, confirmando el entusiasmo que ya había despertado durante la primera jornada del festival.

El grupo de danza folclórica misquita Asla Pawaia, de la UNAH, realizó su debut en el escenario llevando la esencia cultural de la costa caribeña hondureña mediante coloridas coreografías y los ritmos propios del pueblo misquito, mientras que el grupo representativo Danza TEC, de Costa Rica, presentó una emotiva propuesta de danza contemporánea sobre la migración que conmovió a los asistentes e invitó a reflexionar sobre una realidad compartida por miles de familias centroamericanas.

Durante la tarde continuó el desfile de expresiones culturales con el estreno en el CISE del grupo Arena y Sol, de la UTN, que presentó una coreografía llena de identidad costarricense, seguido por Yax Xun, de la UNAH, que entre bombas, humor y tradición recreó las antiguas costumbres del cortejo hondureño e interpretó las danzas El Cascareño, La Estaca, La Colosuca y Palito Verde, resaltando la riqueza del folclore nacional.

El Grupo de Proyección Folclórica Tono Sepia, de la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA), compartió con el público la identidad guanacasteca, mientras que el grupo de danza Rosalila, de UNAH Campus El Paraíso, protagonizó una de las presentaciones más emotivas de la jornada al recorrer musicalmente las repúblicas centroamericanas, interpretar una danza garífuna y culminar con un popurrí dedicado a las banderas de la región que provocó una ovación generalizada.

La alegría continuó con el Cuadro de Danzas Folclóricas del Departamento de Arte de la UNAH, cuyos integrantes llenaron la pista de color y tradición con sus trajes típicos, hicieron reír al público con la interpretación de El Zopilote y posteriormente invitaron a los asistentes a incorporarse al baile, creando uno de los momentos de mayor interacción.

Al caer la tarde fue el turno de Yu Ignika, de la UNAH Campus Atlántida, que contagió a los presentes con el ritmo característico de la danza misquita y sus coloridos atuendos, logrando que los espectadores acompañaran la presentación con palmas y descendieran de las graderías para unirse a la celebración sobre la pista del anfiteatro.

Como penúltima presentación, Los Plebes, de la Universidad Nacional de Agricultura (UNAG), transformaron el ambiente con un repertorio de música ranchera que puso a cantar y bailar a los asistentes, quienes acompañaron con entusiasmo cada interpretación y corearon al unísono el popular grito de "¡Viva Olancho!", reflejando el orgullo por las tradiciones hondureñas.

El cierre de la jornada estuvo a cargo de la Rondalla de la UNA, dirigida por Hugo Castillo, que ofreció un concierto de música latinoamericana y costarricense con un repertorio integrado por Chicharra, de Martha Gómez; Nowhere Like Limón; Contra Marea; Qué más puedo darte, del cantautor hondureño Guillermo Anderson; y las interpretaciones finales de Quizás, quizás, quizás y De qué callada manera, de Pablo Milanés.

Tras una jornada llena de música, danza y tradición, el FICCUA 2026 se prepara para vivir su último día de presentaciones, así que la invitación está abierta para acompañar este jueves las actividades en los diferentes escenarios de Ciudad Universitaria para celebrar, a través del arte universitario, la hermandad que une a Centroamérica.