El sabor de la Navidad: No hay platillos malos, solo hay que comer con moderación
Fuente: Imagen de timolina en Freepik

Como parte de las tradiciones y costumbres hondureñas cada 24 y 31 de diciembre, en cada uno de los rinconcitos de los 112, 492 kilómetros cuadrados del territorio nacional, las familias hondureñas celebrarán las fiestas de fin de año a través de la elaboración diferentes platillos de la temporada.

Para estas fiestas de fin de año la especialista y docente de la Carrera de Nutrición, Angely Suazo, manifestó que no existe ningún alimento que sea prohibido comer, que si bien es cierto los tradicionales nacatamales; las dulces torrejas o rosquillas en miel; como la elaboración de platillos a base de cerdo, son alimentos que contienen altos niveles de contenido graso o de azucares, lo importante es comerlos con moderación.

“Los alimentos tradicionales de navidad no significan que sean malos, sin embargo, si una persona cuenta con una condición que la predispone como problemas de obesidad, hipertensión, diabetes, hígado graso, entre otras, debe cuidar la cantidad de porciones de comida que va a ingerir en estas fiestas, tomar esta medida de prevención eliminará el riesgo que un familiar requiera la asistencia de un médico bien sean a nivel público o privado, se ahorrará la compra de medicamentos o la realización de exámenes clínicos, es decir, esto evitará que exista un desequilibrio en la balanza de la economía del hogar”, enfatizó la experta.

Amplió, que uno de los retos que debe plantearse el hondureño para este año es ir cambiando en las nuevas generaciones esas malas prácticas que se han ido arrastrado algunas familias, donde el pensamiento ha sido que para celebrar la navidad hay que comer la máxima cantidad de comida posible.

Otras recomendaciones

Otro de los consejos que brindó la nutricionista antes de preparar cualquier tipo de alimento son utilizar condimentos, especias o sazonadores naturales, con el fin de evitar el uso de sazonadoras procesados debido que estos contienen grandes cantidades de sodio o sal y son dañinos para la salud.

“En segundo lugar, debemos preparar los alimentos la forma más natural posible ¿Cómo cuáles? cosidas, asadas, horneadas, a la plancha, es decir, utilizar los métodos de cocción que no impliquen el uso de aceites, manteca, margarina o mayonesas en su preparación, que son fuente de grasas que no son buenas para la salud. En tercer lugar debe consumir abundantemente agua, evitar o disminuir a lo máximo posible las bebidas procesadas como las sodas, los refresco de botellas o jugos de cajas, porque estos cuenta con grandes contenidos de azúcar”, indicó la docente de la UNAH.

Otra de las recomendación fue la necesidad de incluir el consumo de frutas. “Aquí debemos eliminar ese mito que las frutas no se pueden consumir en hora de la tarde o noche, no existen evidencia científica que respalda esto, así que las podemos comer en todo tiempo, lo común es consumir cinco porciones al día. Además, se recomienda comerlas de manera cruda, entera, si podemos incluir la cascara es la manera correcta, este hábito debe implementarse respetando cada etapa de las estaciones de comida, preferiblemente deben ser de nuestros gustos, recomendamos consumir aquellas frutas de la temporada porque son más económicas y más accesibles”, aseveró Suazo.

Sumado a estas medidas alimenticias la experta agregó una quinta recomendación muy importante para la salud de las personas y fue la necesidad contrarrestar el sedentarismo mediante la realización de alguna actividad física, bien sea a nivel recreativo a través del juego en familia, practicar un deporte, mediante el baile, entre otras.

“Esto no significa precisamente que la persona esté obligada a ir a un gimnasio o dedicarse al físico culturismo haciendo pesas, es decir, se debe evitar contar con una vida sedentaria, porque este tipo de personas consumen muchas energías y no la gasta, provocando enfermedades como el sobrepeso y la obesidad, por eso escuchamos algunas pacientes que se quejan porque la ropa ya no les queda y por lo general son las mujeres que pasan preocupadas por su número de talla, esto significa además dejar la puerta abierta para otras enfermedades, por eso es importante hacer algún tipo de ejercicio”, indicó.

Lo que si se debe eliminar

“Lo que sí debemos eliminar es el consumo de las bebidas alcohólicas, todos estamos consciente que son malas para la salud, en algunos hogares de Honduras una buena parte del presupuesto familiar se ven afectadas por la mala práctica del alto consumo de bebidas alcohólicas, cuando lo recomendable es como mínimo una copa de vino al día”, agregó Suazo.

Desafíos en la dieta hondureña

La nutricionista explicó que uno de los grandes desafíos que se enfrenta un dietista en el país es aplicar un programa alimenticio internacional en la población hondureña, en primer lugar, por la inflación que actualmente está afectando el bolsillo de los hondureños y en segundo lugar porque un poco más de la mitad de la población viven en condición de pobreza.

“En mi atención clínica a diario cuento con pacientes de diferentes niveles económicos y he podido concretizar en tres modelos alimenticios que son básicos, fijos y de bajo costos, a diferencia a los régimen internacionales que requieren de una alta inversión, cabe resaltar que estas estrategias  son aplicables para todo tipo de edad y me han permitido beneficiar directamente en la salud de las personas. Además, trabajo en la promoción de estilos de vida saludable a través de un programa de educación alimentaria nutricional, información que es difundida a la población en general gracias al apoyo de los medios de comunicación como este”, agregó.

 

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