Periodista: Elin J. Rodríguez
El Congreso de Innovación y Tecnología, desarrollado en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), destinó un espacio para debatir y reflexionar hacia dónde debn apuntar la formación de las universidades del futuro, partiendo de las necesidades actuales impuestas por el desarrollo de las nuevas tecnologías.
“La Universidad del Futuro: adaptación de las instituciones educativas a las nuevas tecnologías” fue la conferencia magistral dictada por Anael Espinal, decano asociado de Gestión y Calidad Académica de la Escuela Agrícola Panamericana El Zamorano, quien dio cifras y datos vinculados entre la formación universitaria, empleo y tecnologías.
Entre los desafíos de las universidades, el académico planteó cuatro: la adaptación y el cambio en un entorno en constante evolución; mantener una relevancia y contribuir efectivamente a la sociedad; actualización de los docentes, capacitación en buenas prácticas y tecnologías y, por último, inversión en tecnología educativa e infraestructura digital para apoyar en aprendizaje.
Espinal dijo que las universidades deben ofrecer programas que se ajusten a los requerimientos de la industria, flexibles, dinámicos y de formación continua con un fuerte componente de tecnología para la educación.
Datos
Expuso que el 40% de las empresas de los Estados Unidos no están requiriendo título universitario, sino un certificado que acredite que es competente para el puesto de trabajo.
Además, detalló que las universidades deben actualizar la oferta académica en torno a las necesidades laborales actuales y del futuro cercano ya que, según datos del Foro Económico Mundial, el 39% de las competencias actuales va a cambiar en el 2030.
Enumeró, citando el Informe sobre el Futuro del Empleo 2025 del Foro Económico Mundial, que los trabajos más demandados incluyen especialistas en IA (Inteligencia Artificial), especialistas en análisis de grandes volúmenes de datos (big data), ingenieros en fintech (tecnologías aplicadas a las finanzas), y roles relacionados con energías renovables y movilidad sostenible.
Remarcó que, en 2030, solamente el 47% de los trabajos necesitarán intervención total de los humanos, el 31% combina intervención humana y máquinas, no obstante, ya se cuenta con un 22% de los trabajos que no requieren intervención humana.
Sin embargo, lejos de la narrativa instalada de que la tecnología dejaría sin trabajo a los humanos, Espinal expuso que en los últimos años por implementación de tecnología se perdieron 90 millones de empleos, pero se generaron 170 millones.
Por todo lo anterior, Espinal concluyó que las universidades deben empezar a preparar y brindar esas competencias hoy en día a los profesionales, las cuales son necesarias en la actualidad y de obligatorio conocimiento para el 2030.
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