UNAH reúne a expertos para analizar el papel de las universidades en la transformación industrial de Honduras
So Jeong Lee, de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.

Encabezado Presencia Universitaria634

Por: Stefanny Peralta

La participación de las universidades en la formulación, ejecución y evaluación de políticas industriales fue uno de los principales temas del panel multiactor “Política industrial en Honduras y el papel de la academia”, desarrollado por la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).

El encuentro reunió a representantes del Gobierno, la empresa privada, la academia y organismos internacionales para analizar los desafíos de la transformación productiva y las oportunidades de desarrollo económico del país.

Uno de los puntos centrales fue cómo articular las capacidades de las universidades, el Gobierno y la empresa privada para que la investigación y el conocimiento técnico se traduzcan en propuestas aplicables al desarrollo industrial de Honduras.

Durante el diálogo, los participantes señalaron que Honduras necesita fortalecer sus capacidades productivas, generar empleos de calidad y establecer mecanismos que permitan dar continuidad a las políticas industriales más allá de los cambios de Gobierno. En ese proceso destacaron la investigación universitaria, la formación profesional y la evaluación de resultados como aportes de la academia.

Transformación productiva y generación de valor agregado

El rector de la Universidad José Cecilio del Valle, Julio César Raudales, identificó el bajo crecimiento económico como uno de los desafíos que Honduras puede enfrentar mediante una política industrial orientada a transformar las materias primas en productos de mayor valor agregado.

“El principal problema es el bajo crecimiento económico, porque la producción toma mucho más valor agregado cuando se industrializa, cuando podemos transformar esta producción”, expresó.

Raudales señaló que sectores como el agrícola y el forestal, además de la industria más allá de la maquila, ofrecen oportunidades para diversificar la economía y ampliar la generación de empleo. Asimismo, destacó la necesidad de que las universidades y el sector privado participen en la construcción de una estrategia de largo plazo que mantenga su continuidad ante los cambios de Gobierno.

Por su parte, Johannes Dobinger, representante de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), subrayó que la coordinación entre el Gobierno, las empresas y las universidades es fundamental para formular políticas industriales. Sin embargo, advirtió sobre desafíos como la pobreza, la informalidad laboral y la salida de profesionales calificados.

“Necesitamos crear incentivos, tanto para la gente que se quede como para las empresas que inviertan en Honduras, pero no todo tipo de empresas, sino empresas que ofrezcan empleos dignos y productos más sofisticados”, manifestó.

El representante de la ONUDI también destacó la importancia de atraer inversiones que generen vínculos con la economía nacional, incluidas las pequeñas y medianas empresas, y que contribuyan a desarrollar actividades productivas con mayor complejidad. 

Evaluación y adaptación de las políticas industriales

Desde la perspectiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la representante So Jeong Lee destacó que Honduras puede estudiar las experiencias de países como México y Brasil para identificar mecanismos útiles en el diseño de su política industrial. No obstante, enfatizó que estas prácticas deben analizarse considerando las condiciones institucionales y económicas en las que funcionan.

“Es importante tener esta mentalidad en donde nos enfocamos más en tratar de analizar las buenas prácticas, más enfocándonos en qué son los mecanismos que están utilizando estas buenas prácticas y bajo qué condiciones están funcionando”, explicó.

Lee también señaló que las políticas industriales requieren mecanismos de monitoreo y evaluación para determinar si las medidas adoptadas producen los resultados esperados y cuáles necesitan ajustes. A su juicio, revisar y adaptar las estrategias durante su implementación es parte del proceso de formulación de políticas públicas.

En esa misma línea, Nelson Zavala, subsecretario de Competitividad y Desarrollo Industrial de la Secretaría de Desarrollo Económico, sostuvo que la política industrial no puede elaborarse ni ejecutarse desde una sola institución. Por ello, destacó la participación de las universidades en los estudios, el análisis de los sectores productivos y la formación de profesionales.

El funcionario también reconoció la necesidad de revisar las medidas implementadas y corregir aquellas que no respondan a los objetivos planteados, mediante el trabajo conjunto de los actores involucrados.

Vinculación entre universidades y empresas

El director ejecutivo de la Asociación Nacional de Industriales (ANDI), Fernando Merino, resaltó la participación de las universidades en los estudios técnicos y en las distintas etapas de la política industrial. Según explicó, la colaboración académica permite aportar investigación y análisis a partir de las necesidades de los sectores productivos.

Merino también señaló que la formación universitaria debe vincularse más estrechamente con la experiencia práctica en las empresas, de manera que los estudiantes y docentes conozcan las dinámicas y demandas de la industria nacional.

Asimismo, destacó la importancia de preservar la continuidad de las estrategias ante los cambios de autoridades gubernamentales. “Es importante que el sector privado y el sector de la academia puedan darles esa estabilidad a los procesos y ser esa memoria histórica de los procesos de formulación de las políticas, de la evaluación de las mismas y de la implementación”, expresó.

Visión de la UNAH

Por su parte, Sergio Zepeda, director del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES) de la UNAH, destacó la investigación y la innovación como aportes de la universidad a la transformación productiva.

Zepeda señaló que fortalecer la capacidad de transformación de la industria nacional puede contribuir a generar productos de mayor valor agregado y ampliar las oportunidades laborales para profesionales y técnicos.

Las intervenciones del panel pusieron sobre la mesa desafíos relacionados con la diversificación productiva, la formación de talento humano, la atracción de inversiones y la evaluación de las políticas públicas. 

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