
Por: Elin Rodríguez
La Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) impulsa una estrategia integral para la gestión sostenible de los residuos sólidos y la conservación de sus áreas verdes, acciones que forman parte del trabajo permanente de la Dirección de Servicios Generales para promover un campus limpio, seguro y comprometido con la protección del ambiente.
El director de Servicios Generales, Marlon Madrid, explicó que Ciudad Universitaria, la Facultad de Ciencias Médicas y el Centro de Arte y Cultura (CAC) generan entre 15 y 25 toneladas de residuos sólidos por semana, una cantidad que responde a la dinámica de una comunidad universitaria integrada por miles de estudiantes, docentes, personal administrativo y usuarios de los servicios de salud.
Para garantizar un manejo adecuado de estos residuos, la institución aplica procesos de clasificación que facilitan su tratamiento y disposición final. Los residuos de riesgo biológico, generados principalmente en las facultades de Ciencias Médicas, Química y Farmacia, Microbiología y Odontología, así como en la Clínica de Atención Integral, son separados bajo protocolos específicos y retirados por una empresa certificada, en cumplimiento de la normativa vigente.
"Nosotros hacemos una clasificación que facilita el manejo de los residuos. Los de riesgo biológico se separan en bolsas rojas y son retirados por una empresa certificada que cumple con todos los permisos para este tipo de tratamiento", detalló Madrid.

Como parte de su compromiso con la sostenibilidad, la UNAH también desarrolla acciones permanentes para la conservación de sus áreas verdes. A través del Departamento de Jardinería administra un vivero que produce especies ornamentales para los campus, mientras un equipo de 35 colaboradores realiza labores de riego, poda y mantenimiento. Además, la Universidad trabaja en la identificación y certificación de las especies arbóreas del bosque ubicado frente al bulevar Suyapa, fortaleciendo su protección y conservación.
Madrid destacó que los residuos generados por las podas son reincorporados al ciclo natural mediante prácticas de aprovechamiento. "Las ramas y los residuos de poda no se desperdician; los trituramos y los reutilizamos como cobertura vegetal y abono para conservar la humedad del suelo. Se vuelve un proceso cíclico de aprovechamiento", afirmó.
Asimismo, señaló que las fumigaciones se realizan con productos de bajo impacto ambiental, compatibles con la preservación de la flora del campus, acciones que reflejan el compromiso institucional con una gestión ambiental responsable y con la construcción de una universidad cada vez más sostenible.



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