UNAH invierte 361 % más en investigación científica, revela vicerrector Matamoros

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Por: Kelssin Vásquez 

A partir de 2024, la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) implementó una nueva estrategia basada en la reactivación del financiamiento, la simplificación de procesos y la creación de mecanismos más ágiles para acceder a los fondos de investigación, lo que permitió pasar de un financiamiento promedio anual de entre 6 y 6.5 millones de lempiras antes de la pandemia, a superar los 30 millones de lempiras, informó el vicerrector de Relaciones Internacionales (VRI), Ricardo Matamoros.

El incremento en inversión supera un porcentaje de 361 por ciento en el ítem de investigación científica, según datos brindados por Matamoros, quien es un académico vinculado a la investigación científica en Ciencias Económicas, fungió como como titular de la Dirección de Investigación Científica Humanística y Tecnológica (Diciht) de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).  

Presencia Universitaria comparte, a continuación, la conversación que sostuvo con el a académico respecto al presente y futuro de la investigación científica en la UNAH y en Centroamérica:  

Doctor Matamoros, ¿existe un antes y un después en este proceso académico de la investigación científica en la UNAH?

Sí, y se evidencia por incremento en la cantidad de investigadores, investigaciones y recursos públicos para convertir a la Máxima Casa de Estudios del país en una de las principales instituciones académicas de Centroamérica. El sistema de investigación científica había avanzado de manera importante. Recordemos que la aprobación de la Política de Investigación en 2014 dio un impulso significativo al ejercicio de la investigación mediante la formulación de proyectos, la publicación de artículos científicos y otras actividades académicas.

La pandemia tuvo un impacto importante. Curiosamente, permitió que muchos de nuestros investigadores se vincularan a redes internacionales y desarrollaran actividades de investigación con mayor intensidad. Sin embargo, los esfuerzos seguían siendo aislados y el financiamiento prácticamente se había detenido, lo que limitaba nuestra capacidad de crecimiento.

¿Qué pasó luego de la pandemia del COVID-19?

A partir de 2024 implementamos una nueva estrategia basada, en primer lugar, en la reactivación del financiamiento, la simplificación de procesos y la creación de mecanismos más ágiles para acceder a los fondos de investigación. Por otra parte, trabajamos en la construcción de una nueva Política que permitiera que la investigación no se limitara únicamente a la elaboración de proyectos, sino que también impulsara la innovación a partir de los resultados científicos. Asimismo, fortalecimos el trabajo en redes de investigación y promovimos proyectos con mayor impacto social.

De manera paralela, fortalecimos el sistema de investigación concebido como un ecosistema integrado por investigadores, grupos de investigación, observatorios, centros experimentales, centros de innovación e institutos de investigación.

¿Qué trabajo desarrolló usted y su equipo al frente de la Diciht?

Durante los últimos dos años hemos trabajado intensamente para mejorar la coordinación y articulación de este sistema. Como resultado, hemos alcanzado cifras históricas en producción científica. El año pasado superamos los 350 artículos publicados en revistas indexadas en Scopus; sin embargo, si incorporamos las publicaciones en revistas nacionales e internacionales indexadas, la producción científica total superó los 600 artículos, la cifra más alta registrada en la historia de la universidad.

A esto se suma que durante 2025 y 2026 hemos desarrollado más de siete procesos de registro y protección relacionados con inteligencia artificial, marcando un antes y un después para la investigación científica en la UNAH.

¿Qué tan importante ha sido contar con recursos financieros para alcanzar estos resultados?

Ha sido absolutamente crucial. Aunque se hubiera aprobado la política, los resultados actuales no habrían sido posibles sin financiamiento.

El esfuerzo institucional para identificar recursos y crear espacio financiero dentro del presupuesto universitario ha sido fundamental para incentivar a los investigadores.

Antes de 2024, entre el 50 y el 60 por ciento de la producción científica estaba concentrada en aproximadamente diez personas dentro de la universidad. Hoy la situación es distinta: alrededor del 80 por ciento de la producción científica es realizada por más de 200 investigadores distribuidos en toda la institución.

Este crecimiento ha sido posible gracias a mecanismos como becas, fondos concursables, financiamiento para publicaciones científicas y apoyo a estudiantes que colaboran en proyectos de investigación.

¿Cuáles son los grandes temas de investigación que actualmente prioriza la UNAH?

En el marco de la actualización de la Política de Investigación también actualizamos la Agenda de Prioridades de Investigación para el período 2026-2030, completamente articulada con la agenda regional de investigación hacia 2040 y con los objetivos de cooperación internacional.

Entre las áreas prioritarias se encuentran:

  • Salud planetaria, entendida como la relación integral entre la salud humana y la salud de los ecosistemas.
  • Transformación económica y social del país, impulsando procesos de innovación y desarrollo de los sectores productivos estratégicos.
  • Gobernanza, Estado de derecho y democracia, áreas fundamentales para el fortalecimiento institucional del país.
  • Cambio climático, gestión de riesgos y resiliencia climática, considerando que Honduras figura entre los países más vulnerables frente a los efectos del cambio climático.

La sostenibilidad se ha convertido en un eje importante para la universidad. ¿Cómo se refleja dentro de la investigación científica?

La sostenibilidad es completamente transversal. En temas como salud planetaria, cambio climático y resiliencia climática, la sostenibilidad forma parte del núcleo mismo de la investigación. Se trata de comprender cómo gestionamos nuestros recursos naturales y cómo garantizamos el bienestar de las generaciones presentes y futuras.

Asimismo, cuando hablamos de transformación económica y social, pensamos en modelos de desarrollo compatibles con la protección ambiental y la sostenibilidad de largo plazo.

La cooperación internacional, particularmente la cooperación coreana, está fortaleciendo este proceso. ¿Qué significa este apoyo para la universidad?

Precisamente hacia ahí nos dirigimos. Durante los últimos años hemos construido las bases que nos permiten dar el salto hacia una universidad que articula esfuerzos de investigación, innovación y desarrollo con el sector privado, el gobierno, la sociedad civil y la cooperación internacional. 

El proyecto impulsado junto a la cooperación coreana, a través de KOICA, responde exactamente a esa visión. Este centro se convertirá en un nodo estratégico para fortalecer la articulación entre la universidad y el sector productivo.

De forma paralela ya contamos con una estrategia orientada a fortalecer nuestros centros experimentales y centros de innovación para construir un ecosistema de colaboración con el sector privado, el Estado y la sociedad civil.

¿Qué mensaje envía la cooperación internacional cuando decide invertir en la UNAH?

El mensaje es muy claro: si se busca contribuir a la transformación de Honduras, existe un actor en el cual se puede confiar y ese actor es la Universidad Nacional Autónoma de Honduras.

La cooperación pudo haber elegido otras instituciones, pero eligió a la UNAH como articuladora de estos procesos. Eso demuestra que nos visualizan como un agente capaz de catalizar, dinamizar y coordinar iniciativas de transformación nacional.

¿Cómo visualiza la cooperación futura con otros actores internacionales?

Cada vez que nos reunimos con embajadores, agencias de cooperación u organismos internacionales, presentamos una visión integral de la universidad.

No concebimos la internacionalización como un proceso separado de las funciones sustantivas. La vinculamos directamente con el mejoramiento curricular, la investigación, la innovación, la vinculación con la sociedad y la promoción cultural.

Esto permite que nuestros socios internacionales identifiquen con claridad las áreas donde pueden colaborar y generar un impacto significativo.

Finalmente, ¿cómo visualiza a la UNAH al final de esta década en materia de investigación?

Soy optimista. Cuando hablamos de una nueva historia para la universidad, realmente hablamos de una realidad que ya está en construcción.

Existe un antes y un después en la investigación científica de la UNAH. Estamos sentando bases sólidas para que este crecimiento sea sostenible y permanente.

Si continuamos por esta ruta, visualizo una universidad líder en Centroamérica y América Latina. Ya estamos siendo reconocidos en espacios internacionales como la Red INCA, el CSUCA y la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe, donde lideramos iniciativas y presentamos propuestas estratégicas.

Veo una universidad consolidada, propositiva, comprometida con la realidad de Honduras y de América Latina; una universidad profundamente vinculada a la transformación social y al desarrollo de los pueblos.

Y lo más importante: una universidad construida por toda su comunidad. Docentes, estudiantes, empleados y egresados, unidos como una sola comunidad Puma que sueña, trabaja y lucha por una mejor sociedad.