
Periodista: Clarissa Donaire
En un contexto donde la salud mental y la fragmentación social se han convertido en desafíos urgentes dentro y fuera de las aulas, tres facultades de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) rompen los esquemas académicos tradicionales para ofrecer a la comunidad artística del país un espacio seguro, un laboratorio de innovación social y un puente activo que usa la belleza y la creatividad como motores de sanación y transformación colectiva.
En ese sentido, las facultades de Ciencias Sociales, la de Ciencias Administrativas y Contables y la de Humanidades y Artes inauguraron este día el Centro de Atención Universitaria en Mediación Artística (CAUMA), un espacio innovador que posiciona al arte como herramienta clave para el bienestar, la inclusión social y la transformación comunitaria.
La propuesta integra arte, mediación, investigación y vinculación social, con el objetivo de atender grupos universitarios y sociales en situación de riesgo o exclusión, así como fortalecer al sector creativo desde una perspectiva académica y comunitaria.
“El centro nace como un espacio de encuentro entre el arte y el bienestar, donde la creatividad se convierte en una herramienta para la prevención de riesgos psicosociales, la inclusión y el desarrollo cultural”, señaló la decana de la Facultad de Humanidades y Artes, Lidia Cálix.
Según la funcionaria, este es un modelo innovador y único de la UNAH que posiciona al arte y la cultura no como adornos, sino como herramientas clínicas, sociales y económicas poderosas para restablecer el vínculo social, desarrollar habilidades psicosociales y crear resiliencia en comunidades vulnerables.
Profesores expertos en salud mental, arte y economía colaborarán interdisciplinariamente para restablecer el tejido y el vínculo social entre la población universitaria y la sociedad hondureña.
Arteterapia y arte comunitario, formación para la economía creativa, desarrollo de habilidades psicosociales e investigación-acción y comunicación, serán los pilares fundamentales de la iniciativa, según informaron las autoridades.
Asimismo, detallaron que la población prioritaria será la universitaria, las comunidades históricamente excluidas como los pueblos originarios, con discapacidad, de la tercera edad, colectivos LGTBI+Q, mujeres sobrevivientes de violencia, igualmente los niños y niñas sin cuidado parental, y las personas en desempleo, así como las y los defensores de derechos humanos, además de artistas de todas las disciplinas y gestores culturales.
“En un mundo donde las crisis psicosociales y económicas se solapan, la apuesta de interfacultades es audaz y necesaria, ya que propone que la respuesta puede estar en la intersección entre el pincel y la terapia, entre el plan de negocios y la danza, entre la academia y la calle”, agregó la decana Cálix.
Finalmente detalló que el proyecto trabaja en articulación con el Grupo de Investigación Científica en Estudios Culturales, impulsando procesos de formación, arteterapia, arte comunitario y profesionalización cultural, así como la generación de conocimiento sobre el impacto del arte en la sociedad.











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