
Por: Elin Josué Rodríguez
El comportamiento económico de los hogares hondureños es mucho más que una cifra estadística, constituye una radiografía de las dificultades que enfrentan las familias para generar ingresos, encontrar empleo, cubrir sus necesidades y sostener su calidad de vida; bajo esa perspectiva, la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) avanza en el levantamiento de la IX Encuesta Económica Familiar Multipropósito, un instrumento de investigación que permitirá conocer cómo ha evolucionado la realidad económica del país durante 2026.
La investigación, desarrollada por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES) junto al Observatorio Universitario de Economía y Emprendimiento, contempla aplicar entre 15,000 y 20,000 encuestas a hogares de los 18 departamentos, con el propósito de alcanzar más del 70 % de los municipios hondureños y fortalecer la representatividad geográfica del estudio.
Para lograr el objetivo planteado, la Máxima Casa de Estudios pide a la población estudiantil compartir el link con los jefes de hogar (padres, madres o quien toma las decisiones familiares) con el fin de que sean ellos quienes respondan el instrumento.
Link de la Encuesta Económica Familiar: https://ee.kobotoolbox.org/x/6Y2aIwK0
Juan Umanzor, director del Observatorio Universitario de Economía y Emprendimiento, explicó que esta investigación, que la UNAH desarrolla desde 2020, permite identificar las condiciones socioeconómicas de las familias y comprender cómo sus decisiones de consumo están relacionadas con la confianza que tienen en la economía nacional, las oportunidades laborales y el comportamiento de sus comunidades.
"El comportamiento de los hogares determina todo el consumo, entonces, a medida que los hogares tengan confianza en la economía nacional, en la economía de sus comunidades y en que pueden tener un buen empleo, van a incentivar su consumo", señaló Umanzor.
Uno de los componentes centrales de la investigación será el mercado laboral, mediante el cual los investigadores calcularán el comportamiento del desempleo, el tiempo que las personas permanecen sin trabajo y las dificultades que enfrentan para reincorporarse a una actividad productiva.
Umanzor aclaró que los resultados de la UNAH constituyen una medición académica independiente, con una metodología propia, por lo que no sustituyen las estadísticas oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE), que reportó una tasa de desempleo del 7.1 % a junio de 2026, mientras que la universidad realizará su propia estimación con información correspondiente al cierre de diciembre.
La encuesta también profundizará en los ingresos y gastos familiares, dos variables que en la edición anterior dejaron al descubierto una realidad preocupante, aunque el desempleo registró una disminución, esa mejoría no se tradujo necesariamente en mejores condiciones económicas para la población.
Realidad
Los resultados de la VIII Encuesta Económica Familiar Multipropósito 2025, publicada por la UNAH en febrero de 2026, constituyen un antecedente importante para comprender el alcance de esta nueva investigación. Aquel estudio, basado en 10,298 hogares, reportó que el desempleo pasó del 7.2 % en 2024 al 6.14 % en 2025, sin embargo, el 40.1 % de las personas desempleadas llevaba más de seis meses buscando trabajo.
En materia de ingresos, el panorama también evidenció dificultades, el 41.77 % de los hogares manifestó que sus recursos económicos permanecieron iguales respecto al año anterior, mientras que el 31.85 % reportó una disminución y apenas el 17.74 % experimentó un incremento, una situación que refleja cómo tener empleo no siempre significa contar con ingresos suficientes para mejorar las condiciones de vida.
El encarecimiento de los gastos esenciales también quedó registrado en la investigación. La alimentación representó el rubro con mayores incrementos para los hogares, con un 22.55 %, seguido del transporte, con un 17.86 %, evidenciando la presión que ejerce el costo de vida sobre los presupuestos familiares.
Estos resultados, además de ofrecer una perspectiva sobre la economía nacional, han permitido que la investigación universitaria aporte elementos para explicar fenómenos que afectan directamente a los sectores productivos.
Umanzor recordó que, a partir de los datos de la encuesta anterior, el Observatorio identificó una reducción del gasto de los hogares en actividades de recreación, entre ellas las salidas a restaurantes, información que permitió plantear una posible explicación sobre la disminución de la demanda que enfrentaron algunos establecimientos gastronómicos.
"La encuesta nuestra dijo que esos gastos en recreación estaban bajando y habían bajado bastante, por ahí nosotros pudimos sacar un argumento y decir que los ingresos de los hogares están cayendo, incluso en recreación, y por eso no hay demanda para esos restaurantes", explicó, aclarando que se trataba de uno de los factores que podían incidir en los cierres, pero no de la única causa.
Cobertura y participación
Para esta novena edición, el equipo investigador busca superar la cantidad de hogares consultados en años anteriores. Durante la primera semana de levantamiento ya había alcanzado más de 3,000 encuestas, un avance significativo frente a la meta de entre 15,000 y 20,000 hogares.
El director del Observatorio destacó que uno de los principales valores de esta investigación es su alcance territorial, pues pretende llegar a los 18 departamentos y superar el 70 % de los municipios del país, lo que permitirá obtener una perspectiva más amplia de las diferencias económicas y sociales que experimentan las familias hondureñas.
En este proceso participa una red de más de 26 investigadores distribuidos en los centros regionales de la UNAH, quienes coordinan esfuerzos con docentes, autoridades académicas y estudiantes para promover la participación de la comunidad universitaria en el levantamiento de información.
Umanzor destacó que la metodología continúa en proceso de fortalecimiento, particularmente en materia de cobertura territorial, y precisó que el estudio busca una representatividad geográfica nacional, una característica que debe distinguirse de la representatividad estadística que ofrecen las encuestas oficiales del INE.
Confianza ciudadana
Otro de los componentes que tendrá especial relevancia en esta edición será el índice de confianza del consumidor, mediante el cual se conocerá cómo perciben los hogares la economía nacional, las condiciones de sus comunidades y sus posibilidades de encontrar empleo, además de sus expectativas para los próximos seis meses y años.
La investigación también medirá la confianza de la población en las instituciones, incluyendo las autoridades municipales, el Gobierno y las universidades, información que permitirá identificar cómo los ciudadanos valoran el desempeño de quienes tienen responsabilidades en la conducción del país.
Para Umanzor, el peso que ha adquirido este instrumento demuestra que la investigación universitaria puede trascender el ámbito académico y convertirse en una herramienta de consulta para empresarios, productores y responsables de formular políticas públicas.
"Ya algunos usuarios la piden a finales o a inicios de cada año, preguntan qué es lo que dice la UNAH sobre el desempleo, sobre el comportamiento de los ingresos y los gastos, entonces esta encuesta ha adquirido credibilidad y peso", manifestó.
La Máxima Casa de Estudios prevé contar con resultados preliminares en diciembre de 2026, con los que comenzará a divulgar algunos hallazgos económicos, mientras que el documento final estaría disponible al inicio del primer período académico de 2027, consolidando así una nueva radiografía de las condiciones socioeconómicas de las familias hondureñas.



Comentarios