
Periodista: Yuri Vargas
Aunque el Congreso Nacional aún no aprueba el Presupuesto General de la República para el ejercicio fiscal 2026, la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) proyecta un recorte de aproximadamente 1,500 millones de lempiras.
La referida reducción no ha sido notificada oficialmente, sin embargo, sería parte de los ajustes al techo presupuestario asignado a la institución, en el marco de medidas de austeridad y racionalización del gasto público.
Al respecto, el rector Odir Fernández Flores advirtió que esta situación pondría en riesgo programas estratégicos como Mi Bienestar, que contempla beneficios de transporte, alimentación y materiales educativos para miles de estudiantes a nivel nacional.
“Uno de los programas que nos están reduciendo es Mi Bienestar, que constituye el transporte, la comida y los materiales educativos; otro es un préstamo que la Universidad estaba solicitando con la CAF”, expresó.
“Si no hay ampliación del presupuesto, la expansión quedará en discurso, porque la prioridad será sostener lo que ya existe”, acotó en referencia al decreto legislativo 4-2026, referente a la ampliación de las instalaciones de la Máxima Casa de Estudios a los departamentos de Gracias a Dios, Lempira, Valle, La Paz, Intibucá, Colón, Ocotepeque, Santa Bárbara y Yoro.
De acuerdo con el anteproyecto de presupuesto 2026, aprobado en febrero por el Consejo Universitario, la UNAH contemplaba gestionar 441.6 millones de lempiras mediante crédito externo con la Corporación Andina de Fomento (CAF), destinados a la ejecución de nueve proyectos de infraestructura en distintos campus. No obstante, estos planes también quedarían en suspenso ante la reducción.
Entre las obras previstas se incluyen el mejoramiento del edificio 1 y la construcción de aulas y áreas administrativas en los campus de Comayagua y El Paraíso, el reacondicionamiento del edificio C2, la ampliación del edificio J1, mejoras en los edificios B2 y B3, así como en el sistema eléctrico de Ciudad Universitaria. También se contemplan intervenciones en los sistemas eléctricos de los campus en Cortés, Copán, Atlántida, Yoro, Choluteca, El Paraíso y Olancho.
La posible afectación a Mi Bienestar cobra relevancia ante la alta demanda registrada. En la convocatoria más reciente, la Vicerrectoría de Orientación y Asuntos Estudiantiles (VOAE) recibió unas 18,000 solicitudes para apoyo de alimentación y cerca de 11,000 para material didáctico, alcanzando el límite de cupos disponibles.
A estas se suman los más de 20,000 estudiantes que diariamente utilizan el transporte gratuito a nivel nacional, incluidos alrededor de 8,000 usuarios de las diferentes rutas que operan en la capital, en apoyo a la economía y seguridad tanto de los futuros profesionales como de sus familias.
Eduardo Gross, titular de la Secretaría Ejecutiva de Administración y Finanzas (SEAF-UNAH), indicó que además de la reducción presupuestaria que impacta un proceso de planificación institucional de entre seis y siete meses, el Estado adeuda a la Alma Máter más de 1,500 millones de lempiras correspondientes a las transferencias del primer trimestre de 2026, más el pago del salario beca del mes de marzo a los estudiantes que realizan su servicio social en el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) y la Secretaría de Salud (Sesal).
Resaltó que pese a ello, la institución ha mantenido su operatividad mediante el uso de fondos comprometidos, principalmente vinculados a proyectos de infraestructura.
“Hemos venido utilizando fondos precomprometidos para hacer frente a los compromisos. Hasta este momento no tenemos pagos pendientes con proveedores ni servicios”, aseguró.
No obstante, advirtió que esta situación solo es sostenible a corto plazo, hasta que se normalicen las transferencias y se defina el presupuesto definitivo, por lo que la UNAH ya comenzó a aplicar medidas internas de austeridad, priorizando gastos esenciales y limitando inversiones en rubros no urgentes.



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