
Por: Elin Josué Rodríguez
La internacionalización de la educación superior centroamericana busca dar un nuevo salto: pasar de los acuerdos a mecanismos concretos de seguimiento, cooperación y formulación de proyectos que permitan a las universidades públicas de la región responder de manera conjunta a los desafíos que enfrentan.
Ese fue uno de los principales resultados de la 27.ª reunión del Sistema de Internacionalización de la Educación Superior Centroamericana (SIESCA), desarrollada durante dos jornadas de trabajo con la participación de representantes universitarios de la región y con la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) como anfitriona.
Entre los acuerdos centrales destaca la creación de un Comité Ejecutivo, con representación de cada una de las universidades participantes, que tendrá la responsabilidad de dar seguimiento a los acuerdos aprobados durante la reunión y contribuir a que las decisiones adoptadas trasciendan el espacio de discusión y se traduzcan en acciones concretas.
Por su parte, Nilda Cecilia Ríos, directora de Normativa y Redes Internacionales de la Vicerrectoría de Relaciones Internacionales de la UNAH, también se acordó integrar una comisión técnica de expertos por país, orientada específicamente a la formulación de proyectos, con el propósito de brindar asesoría y elaborar propuestas susceptibles de ser presentadas ante organismos de cooperación internacional.
La decisión adquiere especial relevancia en un contexto en el que las universidades públicas centroamericanas buscan ampliar sus vínculos internacionales y acceder a nuevas oportunidades de cooperación, investigación, extensión y desarrollo académico.
Seguimiento al PIREC-5
Otro de los acuerdos alcanzados, según la funcionaria de la Máxima Casa de Estudios, establece que las distintas comisiones que integran el sistema deberán dar seguimiento al cumplimiento de los objetivos establecidos en el Programa 5 del PIREC-5, correspondiente al componente de internacionalización.
Para ello, las universidades deberán completar las encuestas que servirán como insumo para conocer los avances alcanzados y construir una evaluación regional más amplia. Ríos explicó que durante el proceso anterior la participación de las universidades fue limitada, por lo que ahora se busca contar con información de todas las instituciones miembros.
“El propósito va más allá de medir resultados: los datos obtenidos servirán para preparar el próximo PIREC-6, instrumento que marcará la agenda de integración regional de la educación superior pública durante los siguientes cinco años”, destacó la funcionaria.
La planificación apunta, además, hacia un momento clave para la educación superior centroamericana: el próximo Congreso Universitario Centroamericano, previsto para realizarse en Honduras el próximo año, con la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán como sede y el acompañamiento de las universidades públicas hondureñas.
En ese encuentro se prevé evaluar el camino recorrido por el actual plan de integración regional y avanzar en la construcción del PIREC-6, de manera que las decisiones de las universidades centroamericanas respondan a las transformaciones y necesidades que enfrenta la región.
La UNAH, anfitriona de una agenda regional
La realización de la reunión en la UNAH permitió a la Máxima Casa de Estudios reafirmar su papel dentro de las redes regionales de educación superior y como espacio para el diálogo académico y la cooperación internacional.
Carlos Alvarado Cerezo, secretario general del CSUCA, destacó la hospitalidad y el compromiso institucional de la UNAH durante las jornadas de trabajo, al tiempo que subrayó que los resultados alcanzados son producto de un esfuerzo colectivo entre las universidades públicas de la región. “Debemos trabajar de forma colaborativa, solidaria, unidos, juntos”, señaló Alvarado Cerezo al referirse a la necesidad de fortalecer la integración universitaria centroamericana.
Cooperación internacional
Durante la reunión también se abordaron oportunidades de cooperación internacional vinculadas con programas como Erasmus+ y BILAT, considerados espacios importantes para promover proyectos y alianzas entre universidades de la región y organismos internacionales.
Para Alvarado Cerezo, uno de los principales desafíos consiste precisamente en aprovechar estos mecanismos de cooperación de manera conjunta, pues la integración permite que las instituciones compartan capacidades, conocimiento y oportunidades.
La visión fue respaldada por el doctor Randall Gutiérrez, director de Asuntos Internacionales de la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA), quien señaló que las universidades públicas de la región atraviesan circunstancias complejas, entre ellas limitaciones financieras y situaciones políticas, por lo que considera que el CSUCA y sus sistemas constituyen espacios para articular propuestas y buscar alternativas.
En ese sentido, Gutiérrez destacó la necesidad de utilizar la cooperación internacional para impulsar proyectos de desarrollo, investigación y extensión que permitan demostrar el impacto social de las universidades públicas.
De receptoras de cooperación a socias del conocimiento
La discusión sobre internacionalización también planteó un cambio de perspectiva: las universidades centroamericanas no deben limitarse a recibir recursos o conocimiento procedente de otras regiones del mundo, sino posicionarse como socias capaces de aportar conocimiento, investigación y proyectos propios.
“Nosotros también podemos aportar”, planteó Gutiérrez, al referirse a la necesidad de fortalecer relaciones equilibradas con otras regiones y aprovechar la globalización para proyectar las capacidades universitarias centroamericanas.
Esta perspectiva coincide con el propósito de internacionalización que la UNAH plantea para su sistema de educación superior, orientado a incorporar una visión global y fortalecer la proyección internacional de las instituciones sin desvincularla de las necesidades nacionales y regionales.



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