
Periodista: Yuri Vargas
La Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) está a punto de iniciar una transformación estructural que podría redefinir el papel de la educación superior en el desarrollo del país.
Con una inversión internacional superior a los nueve millones de dólares y una ejecución proyectada a cinco años, el denominado “hub de innovación”, permitirá pasar de la sola generación de conocimiento y su publicación en revistas científicas a la innovación con impacto directo en la economía y la sociedad.
Dicha iniciativa, liderada por la Vicerrectoría de Relaciones Internacionales (VRI) en conjunto con la Dirección de Investigación Científica, Humanística y Tecnológica (Diciht), y financiada por la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA), no solo contempla la construcción de un edificio especializado, sino la creación de un ecosistema que unirá investigación, emprendimiento y vinculación con empresas, en un esfuerzo sin precedentes en el territorio hondureño.
“Las universidades en el mundo dieron el salto hace mucho tiempo: ya no basta investigar y publicar papers, ahora se trata de generar impacto mediante innovaciones tecnológicas, sociales y productivas”, indicó Ricardo Matamoros, titular de la VRI, quien resaltó que este será un espacio donde investigadores, docentes, estudiantes y emprendedores podrán desarrollar soluciones tecnológicas, mejorar procesos productivos y generar emprendimientos basados en conocimiento científico.
Inspiración internacional
El funcionario señaló que durante años la UNAH ha trabajado en el fortalecimiento de su cultura de investigación científica, proceso que en 2024 permitió registrar la mayor producción en su historia, con más de 400 publicaciones indexadas, sin embargo, el cambio implica que tanto esas como las nuevas investigaciones trasciendan las aulas y se conviertan en herramientas tangibles de desarrollo.
“Ya logramos consolidar la cultura de investigación desde el punto de vista de la publicación. Eso nos permite entender que ahora la prioridad debe ser la innovación”, expuso.
El funcionario detalló que el proyecto hondureño toma como referente experiencias internacionales exitosas como la de la Universidad de Costa Rica (UCR), que hace una década, con apoyo de KOICA, creó un modelo similar al que se pretende implementar, donde investigadores y empresas colaboran en laboratorios especializados para resolver problemas industriales y desarrollar nuevos productos, o el propio Corea que pasó de ser un país más pobre que Honduras a convertirse en una potencia mundial.
“Hace 70 años Corea del Sur era más pobre que Honduras y que el promedio de América Latina. Hoy es una de las diez potencias industriales del planeta, y una de las claves fue el vínculo universidad-empresa”, dijo, al tiempo que explicó que la idea de la Alma Máter es replicar ese modelo, adaptado al contexto hondureño, mediante el segundo hub de innovación de Centroamérica, con una visión regional y trabajo en red.
“Si un proyecto requiere capacidades que tenga otro país, podremos trabajar en red. Esto vuelve a nuestras universidades más atractivas para la inversión extranjera”, afirmó, además comentó que, con la aprobación del proyecto hondureño, surgirán dos nuevos centros: Honduras y El Salvador.
Cabe señalar que para identificar capacidades y la viabilidad de invertir en este tipo de proyectos, hace dos años misiones técnicas de KOICA evaluaron universidades centroamericanas y como parte del proceso en el cual la Máxima Casa de Estudios de Honduras presentó una propuesta institucional integral, basada en un diagnóstico nacional de necesidades tecnológicas, en la que participaron docentes e investigadores de las diferentes facultades y campus; durante una de sus visitas al territorio puma quedaron impresionados de la calidad y capacidad institucional en materia de infraestructura, duplicando la inversión inicial de cinco millones de dólares.
En ese sentido, la decana de la Facultad de Ciencias Económicas, Administrativas y Contables (FCEAC), Marcela Rivera, destacó que este proyecto tendrá un impacto transversal en la universidad, fortaleciendo la innovación y las capacidades de todas las unidades y facultades, ya que se espera que abra nuevas oportunidades de formación, desarrollo de habilidades y vinculación con el mercado laboral, involucrando de manera coordinada a los diferentes campus y áreas del conocimiento.
Añadió que los equipos de las distintas facultades se preparan para reunirse y afinar los detalles, con el objetivo de maximizar el alcance y los beneficios de esta iniciativa.
Pilares estratégicos e ingeniería detrás
En entrevista con Presencia Universitaria sobre este tema, Matamoros puntualizó que el hub hondureño se sostendrá sobre cuatro componentes principales, diseñados para transformar la innovación universitaria en el país:
1. Vinculación universidad-empresa para generar soluciones tecnológicas, impacto económico, empleo y mayor productividad.
“Las empresas no están acostumbradas a acudir a la universidad para resolver problemas productivos, y nosotros tampoco estamos acostumbrados a trabajar bajo ese esquema”, reconoció.
2. Creación de spin-offs académicas, ya que en la actualidad existen iniciativas aisladas, pero sin procesos institucionales que las acompañen.
“Queremos que investigaciones e ideas surgidas en la academia puedan convertirse en empresas reales que produzcan y generen ingresos”, dijo.
3. Formación de capacidades nacionales. El proyecto incluye capacitación de expertos coreanos en Honduras, visitas técnicas a Corea y aprendizaje en Costa Rica, con el objetivo de generar competencias inexistentes actualmente en el país.
4. Infraestructura especializada para el hub de innovación. El edificio será un espacio de laboratorios, áreas colaborativas y plataformas tecnológicas donde investigadores y empresas trabajarán de manera conjunta.
Al respecto, el titular de la Secretaría Ejecutiva de Administración de Proyectos de Infraestructura (SEAPI), René Girón, comentó que el papel de esta secretaría comenzó con la identificación de espacios y presentación del historial de desarrollo del campus a la misión internacional, para la construcción del edificio de cuatro niveles, integrado armoniosamente con el Plan Maestro en Ciudad Universitaria.
“La robustez institucional permitió que KOICA nos delegara la formulación y el diseño del edificio, liberando recursos y ampliando el alcance del proyecto”, manifestó.
El secretario ejecutivo aseguró que la SEAPI cuenta con la capacidad técnica para ejecutar todo el proyecto, con equipos multidisciplinarios que incluyen arquitectos, ingenieros estructurales, eléctricos, mecánicos, hidrosanitarios, de telecomunicaciones y especialistas en supervisión de obra.
“No vamos a esperar el inicio formal. Ya estamos impulsando proyectos piloto para prepararnos para esta transformación”, acotó Matamoros al tiempo que detalló que el plan de cinco años incluye formalización de convenios internacionales, planificación y articulación institucional, diseño y construcción del edificio, implementación con empresas y spin-offs y evaluación de impacto.






Comentarios