
Por: Esdras Díaz Madrid
Honduras enfrenta el desafío de aprovechar de la mejor manera los recursos provenientes de las remesas que envían los hondureños desde el extranjero, debido a que alrededor del 90 % de estos ingresos se destina al consumo, según declaraciones de Sergio Zepeda, director del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES) de la UNAH, en el programa Frente a Frente.
Zepeda explicó que, desde 2010, la población migrante hondureña ha venido creciendo y que, en medio de las distintas circunstancias que enfrentan los compatriotas en los países de destino, el flujo de remesas hacia Honduras también ha adquirido una importancia cada vez mayor.
El economista señaló que las remesas permiten a numerosos hogares hacer frente a problemas relacionados con sus ingresos, pero advirtió que existe una alta concentración de estos recursos en el consumo, mientras la economía hondureña no ha conseguido generar suficientes ingresos mediante su aparato productivo.
“Hay muy poca o nula inversión. Esto es precisamente una de las debilidades que tenemos: no saber hacer uso de esas remesas para poder dinamizar la economía”, expresó Zepeda.
De acuerdo con su explicación, el sector exportador hondureño no genera actualmente ingresos que se equiparen con los provenientes de las remesas, situación que incrementa la vulnerabilidad de la economía ante la dependencia de estos recursos.
El principal señalamiento es que el 90 % de las remesas recibidas en el país se destina al consumo, mientras existe poca o nula inversión derivada de estos recursos. En ese sentido, para las autoridades universitarias, uno de los retos consiste precisamente en encontrar mecanismos que permitan utilizar las remesas para dinamizar la economía y generar mayores oportunidades de inversión productiva.
Reformas
En paralelo al análisis sobre el uso de las remesas, académicos de la Alma Máter señalaron que trabajan en propuestas relacionadas con una reforma tributaria y fiscal. Durante la exposición participaron Ricardo Matamoros, titular de la Vicerrectoría de Relaciones Internacionales (VRI) de la UNAH, y el economista Henry Rodríguez, quienes plantearon la necesidad de revisar integralmente el sistema fiscal del país.
Las autoridades universitarias señalaron que una reforma de esta naturaleza requiere, en primer lugar, “voluntad política y un objetivo claro”, dijo Rodríguez. Posteriormente, consideró necesario alcanzar consensos entre los distintos sectores involucrados, entre ellos los políticos, responsables de reformar y emitir las leyes, la empresa privada, como sector que realiza inversiones, y la sociedad civil.
Uno de los puntos también abordados por los académicos fue el relacionado con las exoneraciones fiscales. Según lo expuesto durante la discusión, Honduras tiene un sacrificio fiscal por este concepto que ha sido calculado en más de 70 mil millones de lempiras.
“Son una válvula de escape para perder recursos que pudieran estar utilizando el presupuesto para el desarrollo del país”, señalaron.
Los académicos aclararon que las exoneraciones pueden ser necesarias como mecanismos para atraer inversión, pero plantearon que deben estar vinculadas a objetivos concretos de desarrollo y ser revisadas periódicamente.
La idea expuesta es que, si una empresa no cumple las condiciones bajo las cuales recibió el incentivo, existan mecanismos regulatorios para retirarlo o modificar las condiciones correspondientes.
Asimismo, durante la discusión se planteó la necesidad de revisar si existen actividades económicas o sectores que actualmente no están siendo suficientemente gravados. No obstante, los académicos enfatizaron que el objetivo de una reforma tributaria no debería limitarse a recaudar más impuestos.
En ese contexto, señalaron que la política fiscal debe tener una orientación hacia el crecimiento económico y el desarrollo, creando condiciones e incentivos para atraer inversiones, generar empleo y fortalecer a las micro, pequeñas y medianas empresas.
Mipymes
Otro de los aspectos abordados fue la informalidad económica. Los académicos plantearon que una forma de ampliar la base tributaria es incentivar la creación de nuevas empresas y generar condiciones que hagan atractiva la formalización.
A la vez, se discutió la posibilidad de incorporar mecanismos como el monotributo para determinados sectores de la economía informal, es decir, aquellos negocios que, pese a manejar importantes cantidades de dinero, permanecen fuera del sistema formal.
Revisar el gasto
Matamoros, Zepeda y Rodríguez coincidieron también en que la propuesta es avanzar hacia una reforma fiscal integral, que incluya no solamente la revisión de impuestos, exoneraciones e incentivos fiscales, sino también del gasto público.
En ese sentido, desde la UNAH se ha venido planteando desde hace varios años la necesidad de un pacto fiscal, entendido como un proceso integral que permita revisar tanto los ingresos como los gastos del Estado. Además, la Alma Máter genera constantemente investigaciones e insumos con rigor científico que han sido utilizados como instrumentos para una mejor toma de decisiones en el país.



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