
Periodista: Elin Josué Rodríguez
Desde su creación en 1958, el Hospital Escuela fue concebido bajo un enfoque universitario, lo que permitió su integración directa al quehacer académico de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH). Esta visión lo consolidó como el principal campo clínico para la formación de médicos generales, especialistas, enfermeras, microbiólogos y otros profesionales de la salud, articulando la teoría impartida en las aulas con la práctica asistencial.
En 2012, mediante el PCM-024-2012, el entonces presidente Porfirio Lobo Sosa, en Consejo de ministros, transfirió la administración del Hospital Escuela a la Máxima Casa de Estudios, con el objetivo de fortalecer la gestión hospitalaria. Este proceso contempló mejoras en gobernabilidad, administración financiera y transformación de la infraestructura, logrando avances significativos, aunque limitados por la falta de asignación presupuestaria por parte de la Secretaría de Finanzas.
No obstante, en 2018 la UNAH devolvió la administración del principal centro hospitalario del país a la Secretaría de Salud. Como parte de su gestión, la universidad dejó ejecutados diversos proyectos de infraestructura, entre ellos el área de triaje, una sala de espera para familiares de pacientes, cambios en los parasoles, mejoras en el Banco de Leche Humana y el Centro de Lactancia, así como la remodelación de la Sala de Emergencias de Adultos. Estas acciones quedaron documentadas como memoria institucional en un suplemento de Presencia Universitaria, edición 5-2017.
Ocho años después, el rector de la UNAH, Odir Fernández, informó que ha planteado a las nuevas autoridades del país la posibilidad de que la administración del Hospital Escuela sea nuevamente traspasada a la Máxima Casa de Estudios, con el propósito de convertirlo en un verdadero Hospital Escuela Universitario.
Según Fernández, la necesidad de este traspaso es evidente, ya que la UNAH sostiene en gran medida el sistema sanitario nacional, el cual descansa en los médicos formados en la institución, incluidos los residentes de las distintas especialidades y subespecialidades médicas.
“Estamos listos para que se nos traspase nuevamente como corresponde. Contamos con equipos competentes y capaces, con valores de transparencia y voluntad para hacer las cosas; sin embargo, si no se da, tendremos que empezar a trabajar en la construcción de un hospital universitario para nuestros estudiantes”, subrayó el rector.
De concretarse el traspaso, Fernández indicó que será necesario un proceso de reordenamiento institucional y una asignación presupuestaria adecuada, pero, sobre todo, un manejo transparente de los recursos, lo que permitiría optimizar su uso e impulsar proyectos estratégicos para el fortalecimiento del hospital.



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