
Por: Esdras Diaz Madrid
A mediados de 2022, en el contexto posterior a la pandemia de COVID-19, nació Pumas en Acción, una iniciativa que ha tenido un impacto sumamente positivo en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH). Su génesis se dio en Ciudad Universitaria y, desde entonces, ha logrado consolidarse en los demás campus distribuidos a lo largo del país. Actualmente, el grupo celebra cuatro años de impulsar el voluntariado universitario al servicio de la comunidad universitaria y del país.
El colectivo surgió cuando 25 jóvenes que formaban parte de una brigada de vacunación decidieron continuar, de manera autónoma, con labores sociales dentro de la universidad. Lo que comenzó como una iniciativa impulsada por estudiantes comprometidos, sin intención de expandirse, se ha convertido hoy en uno de los voluntariados universitarios más grandes de la UNAH.
Desde su primera actividad, la vacunación, centrada en la acción social, el crecimiento ha sido significativo. Actualmente, Pumas en Acción no solo mantiene su compromiso con causas sociales, sino que también se ha vinculado con iniciativas relacionadas con el cuidado del medio ambiente y la protección de la vida marina. Además, el grupo permanece activo ante emergencias nacionales, organizando colectas o sumando mano de obra para apoyar a comunidades afectadas.
Uno de los proyectos más emblemáticos, que marcó un antes y un después, fue la colecta realizada en 2024 para apoyar a las zonas afectadas por los incendios registrados ese año. Durante varios días, de lunes a viernes, recibieron donaciones de toda la población universitaria. La magnitud del apoyo fue considerable, consolidándose como una de las iniciativas más grandes del grupo, al lograr unir a la comunidad universitaria en torno a una causa común.
Actualmente, en Ciudad Universitaria el voluntariado reúne a más de 220 participantes. Aunque el número de miembros activos puede variar, el grupo tiene presencia en todos los centros regionales, con un promedio de 50 voluntarios por campus. Este alcance los posiciona como uno de los voluntariados más numerosos de la UNAH, un logro que, según su presidente, Diego Larios, representa una motivación para continuar creciendo y fortaleciendo su impacto.
En ese sentido, Larios detalló que, más allá de las cifras, el aporte de Pumas en Acción se refleja en la formación integral de sus integrantes, ya que el voluntariado complementa la educación académica al llevar el conocimiento del aula a la práctica social. “No se trata únicamente de formar profesionales, sino ciudadanos conscientes, con valores como la empatía, la responsabilidad social y el compromiso”, sostuvo Larios.
La experiencia permite que los estudiantes dejen de ver los problemas como conceptos teóricos y comiencen a comprenderlos desde la realidad, interactuando directamente con comunidades y aportando soluciones, señalan los impulsores del proyecto.
Asimismo, consideran que la iniciativa no solo fortalece habilidades personales y sociales, sino que también da propósito a sus carreras. En cuanto a su campo, Pumas en Acción no se limita a un área específica; el grupo selecciona zonas o poblaciones según las necesidades detectadas o las solicitudes recibidas. Apoyan a niños, adultos mayores, causas ambientales y cualquier circunstancia que requiera su presencia.

Visión
La visión del grupo es consolidarse como una red de voluntariado universitario que, mediante la colaboración activa y el liderazgo social, transforme su entorno y sea ejemplo de compromiso y solidaridad dentro y fuera de la universidad. Más que acumular logros, buscan formar personas transformadas que contribuyan a un mejor entorno.
“Un estudiante deja de ver los problemas como algo teórico y empieza a entenderlos en la realidad, interactuando con comunidades y aportando soluciones”, argumentó Larios.
Quienes deseen formar parte de Pumas en Acción pueden contactarlos a través de su página de Instagram, donde encontrarán un formulario de inscripción. Tras completar sus datos, el equipo se comunica directamente con los interesados para integrarlos a este voluntariado que, desde 2022, ha demostrado que la acción social también es una forma de aprendizaje.



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