
Periodista: Katherine Ramírez
Durante la bienvenida a estudiantes del Primer Período Académico (I Pac 2026), el personal del Programa de Atención a Estudiantes con Necesidades Especiales (Prosene) desarrolló una serie de actividades para concientizar a la población de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) sobre el tema de la discapacidad.
Desde vendarse los ojos para experimentar la vivencia de una persona ciega, hasta aprender ademanes básicos del Lenguaje de Señas Hondureño (Lesho) para comunicarse con una persona sorda, formaron parte de las actividades desarrolladas por el personal de Prosene junto a estudiantes voluntarios.
“Ponte en mis zapatos”, nombre de la campaña, se desarrolló por la mañana en la entrada principal de la institución con el objetivo de dar a conocer los espacios y cómo vive su día a día una persona con discapacidad. Por la tarde se llevó a cabo la actividad “Manos que hablan”, en los bajos de la Dirección de Ingreso, Permanencia y Promoción (DIPP-Registro).
“El objetivo era claro: sensibilizar a toda la comunidad universitaria acerca del vivir diario de las personas con discapacidad visual. Al vendarse los ojos, los participantes realizaban un recorrido con el acompañamiento de una persona ciega, quien les indicaba por dónde caminar, qué hacer, cómo subir y bajar las gradas y cómo cruzar una calle; todos esos detalles”, explicó Flora Girón, coordinadora del programa.
Con la actividad “Manos que hablan”, el objetivo también fue sensibilizar a la comunidad universitaria, pero en este caso sobre la realidad de las personas sordas, fomentando la interacción entre personas sordas y oyentes mediante la enseñanza de un lenguaje básico para comunicarse, como el alfabeto, saludos, los días de la semana y la expresión de distintos sentimientos.
Opinión estudiantil
Sandra Berenice Acosta, estudiante de la Carrera de Mercadotecnia con discapacidad visual, compartió su experiencia: “Bueno, al inicio siempre cuesta adaptarse, porque básicamente uno cambia de entorno. Entonces toca aprender a utilizar las plataformas, la parte del registro y el campus virtual; pero ahora siento que no es una limitación ser una estudiante con discapacidad visual, gracias a las herramientas digitales”, explicó.
Agregó que cuenta con un apoyo fundamental por parte de Prosene para el desarrollo de su carrera académica. “Nos ayudan con escribientes cuando necesitamos realizar un examen y también nos apoyan con tutorías para las clases prácticas”, manifestó.
Acosta invitó a los estudiantes de la UNAH a respetar los espacios establecidos para las Personas con Discapacidad (PCD), ya que en muchos casos se interfiere con sus actividades y cotidianidad.
“La verdad es bastante complicado, porque el espacio no siempre está restringido como debería. Creo que sí deberían apartarse cuando hay una persona con discapacidad, porque a veces uno va por la rampa y hay personas que en realidad no la necesitan, que pueden utilizar los accesos para el resto de los estudiantes, y no lo hacen. Entonces deberían tener esa consideración con nosotros”, expresó.

Prosene
Este programa tiene como principal función facilitar el ingreso y la permanencia de las personas con discapacidad en la universidad. Prosene trabaja con personas con diversas condiciones, como sordera, baja audición o hipoacusia, ceguera, baja visión, movilidad reducida y discapacidad cognitiva, entre otras.
Es importante mencionar que este acompañamiento inicia antes del ingreso a la UNAH, con el apoyo para realizar las adecuaciones necesarias durante la aplicación de la Prueba Hondureña de Medición Académica (PHUMA). Posteriormente, ya como estudiantes, se brinda apoyo mediante intérpretes, laboratorios de cómputo especializados y adaptados al sistema Lesho, entre otros servicios necesarios para su desarrollo académico.




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