
Periodista: Elin Josué Rodríguez
Madrugar, recorrer largas distancias y apostar por el futuro de sus hijos forman parte del compromiso que miles de familias hondureñas asumen durante el proceso de admisión en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), una experiencia que más allá de un examen, representa esperanza y una oportunidad de transformación social, ya que muchos de quienes hoy realizaron la Prueba Hondureña Universitaria de Medición Académica (PHUMA) serán la primera generación de universitarios en sus familias.
Desde el municipio de Cedros, Carlos Roberto Flores relató que salió a la una de la madrugada para acompañar a su hijo, aspirante a la Carrera de Ingeniería en Sistemas. “El sacrificio vale la pena”, afirmó convencido, al destacar que se trata del primer miembro de su familia que busca ingresar a la educación superior. Para él, la formación académica es el mayor legado: “Si no se les deja capital, no importa; lo importante es prepararlos para el futuro y dejarlos volar”, expresó.
Testimonios similares se repiten entre los acompañantes que llegaron desde diferentes puntos del país. Tal es el caso de Trinidad Claros Ramírez, quien viajó desde Jesús de Otoro, Intibucá, para acompañar a su sobrina. La mujer subrayó que estudiar en la UNAH “sí cambia la vida”, al abrir oportunidades laborales y mejorar las condiciones de las familias.
Por su parte, Sonia Mendoza, quien acompañó a su hija menor, valoró los avances en la organización del proceso. “Esta vez lo veo más ordenado”, expresó, al recordar que en jornadas anteriores el flujo masivo de aspirantes generaba mayores complicaciones.
El reconocimiento también se extiende a los espacios habilitados por la Universidad para los acompañantes. Padres de familia señalaron que ahora cuentan con áreas adecuadas para esperar, compartir y conocer instalaciones emblemáticas, como el Palacio Universitario de los Deportes, lo que fortalece el vínculo entre la institución y la comunidad.
Desde el municipio de La Venta, Nicolás López Vázquez coincidió en que el esfuerzo es indispensable. Tras salir de su hogar a las cuatro de la mañana junto a su hija, aspirante a la Carrera de Mercadotecnia, afirmó que “sin sacrificio no hay futuro”, reiterando su compromiso de apoyarla hasta alcanzar su meta profesional.
La jornada de aplicación de la PHUMA no solo evidencia el interés de miles de jóvenes por ingresar a la Máxima Casa de Estudios, sino también el papel fundamental de las familias, que ven en la educación superior una vía real para el desarrollo.
En cada historia, el denominador común es claro, la UNAH continúa siendo un motor de oportunidades, respaldado por el esfuerzo colectivo de quienes creen en la educación como camino para transformar su futuro.


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