Obsan UNAH advierte riesgo para la seguridad alimentaria por sequía asociada a fenómeno El Niño

Encabezado Presencia Universitaria550

Periodista: Yuri Vargas

La sequía asociada al fenómeno El Niño amenaza con profundizar la inseguridad alimentaria en Honduras, donde 233 de los 298 municipios se encuentran bajo alerta por sequía, 103 de ellos en roja.

A través de un análisis publicado este lunes por el Observatorio en Seguridad Alimentaria y Nutricional (Obsan), adscrito al Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) de la Facultad de Ciencias Sociales (FCCSS); se advirtió sobre los efectos del referido fenómeno meteorológico en la producción de alimentos y las condiciones de vida de la población más vulnerable.

La publicación señala que el déficit acumulado de precipitación ya alcanza entre 100 y 200 milímetros y que se prevé un incremento de entre 0.5 y 1 °C en las temperaturas, con mayores afectaciones para los departamentos de Choluteca, Comayagua, El Paraíso, Francisco Morazán, Intibucá, La Paz, Lempira y Valle.

Adicionalmente, el Obsan señala que el principal riesgo radica en que la falta de lluvia puede convertirse en hambre, ya que el país enfrenta este fenómeno con 1.8 millones de personas que ya se encontraban en inseguridad alimentaria aguda Fase 3 o superior, mientras el 96.9 % de las áreas agropecuarias depende directamente del invierno, al contar únicamente el 3.1 % con sistemas de riego.

En ese sentido, sostiene que la vulnerabilidad se concentra en los productores de granos básicos, pues de los 326,914 productores, el 79.9 % cultiva maíz y frijol y el 44.6 % de esas áreas se encuentra en departamentos del corredor seco, región en la cual la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) reportó en agosto pérdidas superiores al 90 % de la cosecha destinada al consumo familiar.

Con base en las proyecciones de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA), que sitúa la mayor intensidad de El Niño en el trimestre de octubre a diciembre de 2026 con más del 90 % de probabilidad de un evento muy fuerte; este observatorio universitario señala que los efectos sobre la disponibilidad de alimentos podrían hacerse más evidentes cuando terminen las cosechas de postrera, disminuyan las reservas y comiencen a aumentar estacionalmente los precios.

Esta evolución coincide con advertencias realizadas durante el año por especialistas de la Facultad de Ciencias de la Alma Máter, quienes ya habían señalado que la intensificación de El Niño podría prolongar las condiciones secas y afectar cultivos, fuentes de agua y otras actividades productivas.

Frente a dicho escenario, el Obsan propone garantizar agua segura, fortalecer las reservas de maíz y frijol, brindar asistencia alimentaria a los hogares de los municipios en alerta roja y proteger la producción mediante semillas tolerantes a la sequía y asistencia técnica, además de fortalecer el riego y la cosecha de agua y establecer sistemas integrados de información sobre clima, abastecimiento y precios.

“La sequía es un hecho climático; el hambre que la sigue es un resultado de política pública. Lo primero no se puede evitar; lo segundo, sí”, concluye la publicación, al tiempo que reitera el compromiso de la UNAH a través del Obsan de seguir trabajando para mejorar el sistema alimentario del país, por lo que pone a disposición de instituciones gubernamentales, cooperación internacional, medios de comunicación y población en general su base de datos y el acompañamiento técnico-analítico.