
Periodista Cristina Canahuati
Desde la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Campus Comayagua, se desarrolla un modelo integral de vinculación universitaria que transforma la Escuela Lempira y la comunidad de El Picacho, en la zona montañosa de Comayagua, beneficiando a unas 200 familias y, de manera directa, a 59 menores del centro escolar y del kínder local.
El proyecto comenzó tras una solicitud de apoyo en el área de educación física. Sin embargo, al conocer la situación de la zona, un equipo universitario, liderado por Javier Letona, coordinador del proyecto, realizó previamente un diagnóstico integral que abarcó aspectos relacionados con la salud, el acceso al agua potable, la infraestructura y la calidad de vida.
“Este estudio nos reveló problemas de pobreza extrema, violencia, consumo de alcohol, deforestación y carencias educativas, para lo cual se estructuró el proyecto en cuatro ejes prioritarios: salud e higiene, medioambiente, educación e infraestructura”, expresó Letona.
Asimismo, señaló que uno de los principales componentes del proyecto es la formación de los menores mediante actividades que complementan su educación. Para ello, se han desarrollado alrededor de 28 talleres en disciplinas y áreas como ajedrez, baloncesto, gimnasia general, primeros auxilios, guitarra, canto, salud bucal e higiene personal, entre otras.
Educación y salud
El trabajo también contempla la preparación de cuadros para desfiles, así como la conformación de un grupo de palillonas y pomponeras, debido a que la Escuela Lempira se prepara para participar por primera vez en un desfile como parte de las actividades del componente educativo.
Letona manifestó que, en el área de salud, el proyecto también ha permitido acercar servicios y conocimientos básicos a las familias de la zona. En este marco, se han desarrollado brigadas médicas y una jornada de vacunación que alcanzó a más de 50 familias, con el apoyo de la Secretaría de Salud, además de charlas relacionadas con la prevención y el cuidado de la salud.
Medioambiente
Letona explicó que la deforestación identificada durante el diagnóstico llevó al proyecto a incorporar acciones ambientales como una de sus prioridades. Para ello, se han realizado actividades de reforestación, cuidado y análisis del agua, creación de viveros escolares y recolección de residuos.
Para alcanzar estos objetivos, se han establecido importantes alianzas que permitieron conseguir la donación de mil árboles, listos para ser plantados, así como plantas ornamentales y frutales. A través de la Escuela Lempira también se impulsan viveros con el propósito de contribuir al mejoramiento de las condiciones ambientales de la comunidad.
Infraestructura
De la misma manera, el coordinador del proyecto comentó que las condiciones de infraestructura representan uno de los mayores desafíos. La Escuela Lempira cuenta con una sola aula para atender a seis grados y un único profesor, situación que genera un considerable hacinamiento.
A las limitaciones educativas se suma la realidad económica de las familias. Muchos de los estudiantes deben colaborar, después de clases, en labores domésticas o en fincas de café, lo que reduce las posibilidades de dedicar más tiempo a sus actividades escolares.
Con el apoyo de donantes se obtuvieron pintura, malla ciclón y tubos para mejorar las instalaciones. Los voluntarios participaron en la pintura de la escuela, recuperaron una zona que no se encontraba cercada, abrieron los agujeros para colocar los postes y fundieron los tubos destinados a la cerca perimetral.
Participación estudiantil e investigación
Durante el primer período académico, en la primera fase del proyecto, se involucraron 33 estudiantes de la UNAH, quienes realizaron el levantamiento de datos. En el segundo período se sumaron más de 80 universitarios, fortaleciendo así el alcance de esta iniciativa de vinculación.
El coordinador espera que el proyecto continúe y se convierta en un referente de vinculación universitaria. Como parte de esta etapa también se desarrolla un componente de investigación que, en primera instancia, busca determinar la condición física de los estudiantes de la Escuela Lempira y establecer una comparación con escolares de la ciudad.
Una segunda línea de investigación está orientada a estudiar las condiciones y problemáticas sociales presentes en la comunidad, con el propósito de generar información que permita comprender mejor su realidad y contribuir al diseño de futuras acciones de intervención.



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