
Por: Elin Josué Rodríguez
El cierre de miles de micro y pequeñas empresas en Honduras ha encendido las alertas sobre el deterioro del sector productivo, según Victoriano Carranza, presidente del Gremio de Micro y Pequeña Empresa (Gremipe), durante 2026 unas 30,000 microempresas han cesado operaciones, lo que habría provocado la pérdida de alrededor de 80,000 empleos; ante este panorama, especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) analizan las causas de esta crisis y sus repercusiones para la economía nacional.
Para el coordinador del Observatorio Universitario Económico y de Emprendimiento (OEE) de la UNAH, Juan Umanzor, el cierre de micro y pequeñas empresas no es un fenómeno reciente, sino una problemática que se ha profundizado en los últimos años debido a la fragilidad estructural del sector.
El economista explicó que la mayoría de los emprendimientos en Honduras surgen como una alternativa de subsistencia ante la falta de empleo formal y que, por esa razón, enfrentan una alta tasa de mortalidad. "Son muy pocas las micro y pequeñas empresas que logran superar los primeros años de vida", señaló, al tiempo que indicó que gran parte de ellas operan en la informalidad, condición que las vuelve más vulnerables frente a cualquier choque económico.
Umanzor advirtió que el cierre masivo de negocios tiene un efecto inmediato sobre el mercado laboral, la desaparición de estas unidades productivas reduce las oportunidades de empleo, disminuye los ingresos de los hogares y limita la capacidad de consumo de la población, factores que terminan reflejándose en un incremento de los niveles de pobreza.
El especialista también identificó varios elementos que están presionando la supervivencia de las empresas, entre ellos mencionó el incremento en los costos de producción derivados del aumento en los precios de los combustibles y de la energía eléctrica, así como la inseguridad ciudadana y jurídica, la excesiva burocracia para formalizar un negocio y la debilidad de la demanda interna.
A juicio del investigador, aunque las remesas familiares sostienen parte del consumo de los hogares, este dinamismo no logra traducirse en un fortalecimiento de la producción nacional, ya que una parte importante de ese consumo se dirige hacia bienes importados, limitando el impacto positivo sobre la generación de empleo.
Por su parte, el exjefe del Departamento de Economía de la UNAH, Henry Rodríguez, recordó que las micro y pequeñas empresas representan una parte fundamental de la economía hondureña, al concentrar una alta proporción de las fuentes de empleo, sin embargo, su permanencia suele ser limitada debido a múltiples obstáculos que enfrentan desde su creación.
Rodríguez, al igual que Umanzor, explicó que muchos emprendimientos nacen como respuesta al desempleo y a la necesidad de generar ingresos familiares, más que como resultado de una estrategia empresarial previamente planificada, esta situación provoca que numerosos negocios inicien operaciones sin acceso a asesoría técnica, capacitación administrativa o financiamiento suficiente para consolidarse.
El economista agregó que una vez en funcionamiento, las empresas enfrentan dificultades para competir, acceder al crédito y expandir sus operaciones, a ello se suman los elevados costos de las materias primas, el incremento en las tarifas de energía eléctrica, que solo este año sufrirá un incremento del 30%, el aumento de los costos logísticos y los problemas de inseguridad, factores que terminan reduciendo su capacidad de mantenerse en el mercado.
Asimismo, señaló que la informalidad continúa siendo uno de los principales desafíos para el sector, ya que muchos emprendedores consideran que los procesos de formalización son complejos y no perciben beneficios suficientes para asumirlos.
Frente a este escenario, Rodríguez planteó la necesidad de impulsar políticas públicas orientadas a fortalecer la seguridad ciudadana, simplificar los trámites administrativos, facilitar el acceso al crédito mediante fondos de garantía y ampliar los programas de asistencia técnica para los pequeños empresarios.
Los especialistas coincidieron en que el fortalecimiento de las micro y pequeñas empresas resulta determinante para la economía hondureña, ya que su estabilidad incide directamente en la generación de empleo, el crecimiento de la producción nacional y la reducción de la pobreza.
Desde la academia, la UNAH continúa aportando análisis e investigaciones que permiten comprender los desafíos del sector y contribuir a la formulación de soluciones que favorezcan un desarrollo económico más sostenible.



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