Menos gasto, más acceso: el efecto de la multimodalidad y la transformación universitaria

Encabezado Presencia Universitaria38

Periodista: Yuri Vargas

Para Yadira, estudiante de Derecho, durante mucho tiempo avanzar en su carrera significó hacerlo a paso lento, no por falta de capacidad o compromiso, sino por una realidad compartida por miles y miles de pumitas: vivir lejos del campus universitario y depender de largos traslados diarios.

La consecuencia de dicha rutina difícil de sostener para quien además de estudiar también trabaja y es madre fue clara: matricular solo una o dos asignaturas por período para no sacrificar ni sus ingresos, ni su integridad física por estar fuera de casa por la noche, mucho menos su tiempo en familia.

Esta realidad parecía difícil y hasta imposible de cambiar, sin embargo, con la implementación de la UNAH Virtual, compuesta no solo por carreras completas, sino también por una serie de clases virtuales y en teledocencia, en el III Período Académico de 2026; la futura abogada logró culminar su plan de estudios desde la comodidad de su hogar, al final de su jornada laboral.

Lo que para ella representó un alivio inmediato en realidad es parte de un cambio estructural más amplio: la multimodalidad educativa impulsada por la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), que ha comenzado a modificar no solo la forma de enseñar y aprender, sino también el impacto económico de la educación superior sobre las familias hondureñas.

Multimodalidad como respuesta económica

Bajo los principios de equidad, calidad y pertinencia, en la actualidad la UNAH oferta en sus diferentes sedes situadas en el Distrito Central, El Paraíso, Comayagua, Siguatepeque, Olanchito, El Progreso, San Pedro Sula, Choloma, Puerto Cortés, La Ceiba, Tela, Juticalpa, Choluteca, Santa Rosa de Copán, La Entrada, Capucas, Gracias, Ocotepeque y Tocoa, y próximamente en Gracias  Dios, alrededor de 130 carreras de grado y posgrado, con matrícula de hondureños y extranjeros provenientes de los 18 departamentos del país y del extranjero.

Aunque la matrícula es simbólica, 410 lempiras para primer ingreso y 270 para reingreso, en un país como Honduras, donde en muchos casos la canasta básica supera con creces el salario mínimo, enviar a uno o más hijos a la universidad representa un desafío económico importante, pues los gastos de alquiler, transporte, alimentación y servicios básicos se multiplican, generando presión sobre los ingresos familiares y provocando incluso la deserción estudiantil.

Frente a este escenario, la Alma Máter ha comenzado a transformar no solo la forma de enseñar y aprender, sino también la economía familiar y la posibilidad de que sus estudiantes y sus seres queridos puedan ver realizado el sueño de graduarse de la mejor universidad de Honduras sin tener que salir de casa.

Uno de los primeros pasos en este camino hacia la innovación fue pasar de una oferta completamente presencial o las limitadas opciones del Sistema de Educación a Distancia con clases y tutorías presenciales los fines de semana, a la posibilidad de estudiar Derecho, Pedagogía, Ecoturismo, Informática Administrativa o Microfinanzas, en modalidad 100% virtual, al igual que las maestrías en Administración de Empresas, en Dirección de Proyectos, en Psicometría y Evaluación Educativa, y en Mercadotecnia Estratégica y Gestión Comercial.

En este punto cabe señalar que independientemente de la carrera y de la modalidad, UNAH Virtual, conformada no solo por carreras completas sino también por una serie de asignaturas comunes a todos los planes de estudio; durante los primeros dos años aproximadamente los universitarios pueden avanzar en su formación desde su lugar de residencia, sin abandonar sus comunidades de origen. Esto en la práctica fortalece no solo la economía familiar, sino también el desarrollo local y regional, previo a tener que trasladarse al campus más cercano para continuar con las materias específicas de su carrera, cuando la presencialidad es indispensable.

A criterio de José Luis Reyes, titular de la Dirección de Innovación Educativa (DIE), la multimodalidad ha permitido reorganizar horarios académicos, habilitando jornadas desde tempranas horas de la mañana y hasta altas horas de la noche en teledocencia, y facilitando la continuidad de estudios en contextos urbanos marcados por el tráfico y la inseguridad.

El funcionario señaló que este modelo también reconoce nuevos retos ya que la educación virtual exige mayor autodisciplina, organización del tiempo y trabajo colaborativo, competencias que la Máxima Casa de Estudios ha comenzado a fortalecer mediante acompañamiento académico y ajustes en sus metodologías de enseñanza.

Añadió que además del componente estudiantil, el proceso ha implicado una fuerte inversión en la adaptación y equipamiento de los espacios de aprendizaje, con tecnología de punta, y la formación de miles de docentes en estrategias pedagógicas para entornos virtuales y el uso de herramientas tecnológicas, con el objetivo de garantizar que la virtualidad no signifique una disminución en la calidad académica, sino una adaptación a nuevas realidades educativas.

“Estamos avanzando hacia una universidad fuerte, ahora con una plataforma virtual probada y estable. Nuestra apuesta como institución es fortalecer nuestra presencia nacional e internacional y seguir creciendo de manera constante, pero también congruente con las necesidades que nuestros estudiantes y docentes requieran”, acotó.

Más opciones para realidades diversas

Como parte de esta apuesta por una educación sin fronteras, coherente, inclusiva, humana y de calidad, sustentada en la innovación pedagógica y el compromiso con la equidad, a mediados del año anterior se lanzó la Prueba Hondureña Universitaria de Medición Académica (PHUMA) virtual, para que también el proceso de admisión pueda realizarse desde donde los aspirantes se encuentren.

Adicionalmente y con el fin de disminuir el impacto de la educación superior en el bolsillo de los estudiantes que más lo necesitan y el de sus padres, a través del programa integral Mi Bienestar se han habilitado a nivel nacional 99 unidades de transporte estudiantil gratuito, distribuidas en todos los campus a nivel nacional, de las cuales 64 cubren 15 diferentes rutas para más de 8,000 estudiantes desde y hacia Ciudad Universitaria al día.

Esta ambiciosa iniciativa, que nació con la nueva historia de la institución y cuenta con presupuesto de unos 1,000 millones de lempiras para su ejecución hasta el 2028, además incluye los beneficios de alimentación, con un subsidio de 1,500 lempiras mensuales y un monto similar para útiles e implementos educativos canjeables o consumibles en los comedores universitarios, Café Origen 1847 y Librería y Tienda Universitaria José Trinidad Reyes.

Para realizar la solicitud, los estudiantes deben ingresar al Sistema de Registro de la UNAH con su número de cuenta y contraseña y en la sección de “Solicitudes” seleccionar la opción “Solicitud de becas”, donde encontrarán dos alternativas: Beca Académica UNAH y Ayuda Económica Mi Bienestar.

Al respecto, el titular de la Vicerrectoría de Orientación y Asuntos Estudiantiles (VOAE) reiteró que un mismo estudiante puede contar con una beca académica y solicitar ayudas financieras del programa Mi Bienestar, lo que amplía las oportunidades de apoyo para su permanencia en la universidad.

En ese sentido, Contreras reiteró el llamado a los universitarios a completar el formulario, ya que solo en el componente de alimentación este 2026 se prevé beneficiar a unos 35,000 estudiantes de todos los campus.