Más de 9,000 lempiras mensuales en respaldo económico para estudiantes otorga la UNAH

Encabezado Presencia Universitaria58

Periodista: Nadia Mendoza

Un aproximado de 9,300 lempiras mensuales puede financiar la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) a un estudiante que sea beneficiario de la beca de mayor cobertura, acceda a las ayudas financieras y utilice el transporte universitario gratuito.

Se trata de una cifra sin precedentes en la nueva historia de la institución, que refleja el mayor esfuerzo económico destinado al desarrollo académico y bienestar estudiantil, propiciando condiciones que permitan al alumno concluir su carrera y obtener el tan anhelado título universitario.

Inversión sin precedentes

En el marco del nuevo Reglamento de Becas aprobado por el Consejo Universitario a finales de 2025, la UNAH aumentó y reestructuró su oferta de apoyos, estableciendo montos mensuales durante diez meses al año que van desde 2,500 hasta 7,000 lempiras, según la categoría de beca.

En el escenario más alto de respaldo económico se encuentra la Beca de Equidad Social, que el rector Odir Fernández anunció el año pasado como un apoyo para sufragar gastos de alquiler vivienda. En ese sentido, a partir de este año se otorgarán 7,000 lempiras mensuales durante 10 meses.

Los estudiantes que sean beneficiarios de estas becas también pueden optar por la ayuda financiera en alimentación, que son 1,500 lempiras mensuales para consumo en el Comedor Universitario y Café Origen 1847, y ahorrar un estimado de 800 lempiras mensuales haciendo uso del transporte gratuito universitario, considerando un gasto mínimo de 40 lempiras diarias, cinco días a la semana en transporte público.

Solo sumando la beca, la ayuda alimentaria y el ahorro en transporte, un estudiante puede estar recibiendo 9,300 lempiras al mes, sin incluir otros beneficios como la ayuda para útiles (2,500 lempiras) o movilidades académicas nacionales e internacionales.

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La Beca de Equidad Social: un apoyo transformador

Entre todas las becas, la Beca de Equidad Social es la más significativa en términos de impacto económico y social, pues está diseñada para estudiantes en condiciones de mayor vulnerabilidad, especialmente aquellos que provienen del interior del país y alquilan vivienda en Tegucigalpa para poder estudiar.

Xenia Galeas, de la Vicerrectoría de Orientación y Asuntos Estudiantiles (VOAE), explicó que “entre los documentos que ellos deben presentar está el contrato de arrendamiento de vivienda aquí en Tegucigalpa o los recibos de pago, porque muchas veces no tienen contrato de arrendamiento, pero sí hay recibos de pago o las transacciones bancarias por el pago del alquiler. Entonces, estos van a tener una prioridad sobre los otros, porque podemos encontrar casos que son familias residentes del área urbana y que alquilan, pero la situación de ellos es muy diferente a la de un estudiante que es del interior del país”, explicó.

Galeas añadió que este apoyo no solo toma en cuenta la condición económica, sino también la necesidad real de permanencia estudiantil, evaluando situación socioeconómica y documentación de alquiler. En cuanto al índice académico, la funcionaria aclaró que se exige el de permanencia, que es de 60%.

La funcionaria detalló cómo ha evolucionado esta beca dentro del sistema de apoyos: “Nosotros tenemos lo que es la beca de equidad Alma Máter, que la continuamos teniendo, pero la categorizamos siempre orientada a personas de escasos recursos, esta beca de equidad Alma Máter se desagregó en tres montos, ahora vamos a mantener siempre una beca de equidad Alma Máter por un monto de 5,000 lempiras, y vamos a tener la beca de equidad social por un monto de 7,000 lempiras”, explicó.

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Un salto cualitativo en la historia institucional

Con montos significativamente aumentados, la ampliación de categorías y la posibilidad de combinar becas con ayudas alimentarias, transporte gratuito y otros apoyos, la UNAH está invirtiendo más que nunca en el desarrollo académico y bienestar de sus estudiantes.

Este esfuerzo no solo representa cifras históricas en términos monetarios, sino también un compromiso institucional por garantizar equidad social, permanencia y oportunidades reales de éxito académico para quienes enfrentan mayores desafíos socioeconómicos.