
Por: Fallon Sanabria
La Estación Meteorológica Nabil Kawas, del Instituto Hondureño de Ciencias de la Tierra (IHCIT), adscrita a la Facultad de Ciencias, abrió sus puertas a los participantes de la primera edición de la Escuela de Verano UNAH, buscando proporcionar conocimientos sobre meteorología y fomentar un interés genuino en las ciencias atmosféricas, cruciales para el desarrollo y bienestar del país.
Durante la visita a la Estación, los jóvenes tuvieron la oportunidad de interactuar directamente con los diversos instrumentos, tanto convencionales como automáticos, que ayudan a proporcionar información acerca del estado del tiempo.
La programación preparada para ilustrar a los menores consistió en un recorrido guiado por cada una de las estaciones en las cuales se encuentran los diferentes instrumentos de medición que ayudan en la obtención de datos meteorológicos, así como la vigilancia y observación meteorológica de fenómenos extremos, la innovación tecnológica a partir de la impresión en 3D y la observación meteorológica desde el punto de vista convencional y experimental.
Un poco de historia
Cabe destacar que los jóvenes recibieron información acerca de la historia de la estación, destacando su nacimiento que data de 1979, además de escuchar cómo se vivió lo acontecido por el huracán Mitch, que fue un fenómeno extremo que produjo mucho daño al país, en aquel entonces no se contaba con la tecnología necesaria para el monitoreo de dichos fenómenos extremos.
Ahora la tecnología ha crecido y proporciona más información gracias a los modelos de prevención, contando con herramientas en imágenes de satélite y radares.
El meteorólogo German Joaquín Gómez destacó la importancia de tomar datos principalmente como una herramienta fundamental para hacer investigación científica, en sintonía con la labor integral de la UNAH.
De esta manera los jóvenes pudieron experimentar de cerca con cada uno de los instrumentos meteorológicos como ser: termómetros, higrómetros, anemómetros, veletas y barómetros, entre otros, que ayudan a medir parámetros atmosféricos como temperatura, humedad, precipitación, velocidad y dirección del viento. La información recopilada se utiliza para la elaboración de predicciones meteorológicas.
“Esperamos que alguno de estos jóvenes quiera seguir con esta valiosa área que tiene una gran utilidad y valor añadido importante para preservar y salvaguardar la vida de los seres humanos”, manifestó Leorely Gissel Reyes, profesora de Física de la Tierra, de la Carrera de Meteorología, Facultad de Ciencias.



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