
Periodista: Nadia Mendoza
El 11 de julio de 2025, la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) anunció una iniciativa que marcaría un antes y un después en el acceso a la educación superior pública en el país: la posibilidad de cursar carreras completas en modalidad virtual. Más que una innovación académica, la propuesta significó la eliminación de fronteras geográficas para cientos de hondureños que, desde el extranjero, aún soñaban con una formación universitaria en su país.
Cinco meses después, los resultados comienzan a hacerse visibles. Más de 600 estudiantes aprobaron la Prueba Hondureña Universitaria de Medición Académica (PHUMA) y actualmente cursan o se encuentran en proceso de integrarse a la comunidad de la Máxima Casa de Estudios.
“Esta iniciativa no solo permite que nuevos estudiantes que residen en el extranjero ingresen a la UNAH, sino que también brinda la oportunidad de retomar sus estudios a quienes tuvieron que abandonarlos al salir del país”, explicó el director de Admisiones, Carlos Ordóñez.
Actualmente, la matrícula de la UNAH se ha extendido a países como Estados Unidos, España, Francia, Guatemala, Argentina, Brasil, Chile, Alemania y Colombia, desde donde se registran estudiantes que hoy forman parte de esta modalidad educativa.
Un sueño que cruzó el océano
Entre esas historias está la de Larissa Nieto, una joven hondureña que cursa la Carrera de Derecho desde España. Originaria de Ojojona, Francisco Morazán, migró hace más de dos años en busca de mejores oportunidades laborales, dejando atrás, como muchos, el anhelo de una carrera universitaria.
“Cuando llegué a España no imaginé que podía estudiar en la UNAH; pensaba que la distancia sería una limitación. Sin embargo, gracias a la modalidad virtual, el sueño de estudiar una carrera universitaria se convirtió en realidad”, expresó Larissa, de 20 años.
Actualmente cursa sus primeras cuatro asignaturas. Desde el colegio aspiró a convertirse en profesional, aunque nunca pensó que lo lograría a través de una modalidad virtual. “Gracias a esta opción puedo continuar con mis estudios”, asegura.
Larissa conoció la plataforma UNAH Virtual a través de los canales oficiales de la institución que seguía desde hacía tiempo, motivada por su deseo de estudiar en la universidad pública del país. Tras informarse sobre el proceso, decidió iniciar su inscripción para la PHUMA en su modalidad virtual, aplicada por primera vez en agosto pasado.
“Tuve dudas sobre si podría cumplir con todo, pero aun así decidí intentarlo”, recuerda. Al recibir los resultados, la emoción fue inevitable. “Sentí alegría y alivio al confirmar que sí era posible estudiar una carrera universitaria desde el extranjero”.
Para Larissa, esta oportunidad representa mucho más que una formación académica: es también una forma de mantenerse conectada con Honduras. Aunque hubo momentos en los que la distancia parecía convertirse en un obstáculo, su propósito de estudiar siempre se mantuvo firme y se transformó en una motivación constante.
En cuanto a la organización de su tiempo, combina el trabajo con el estudio. “Aprovecho las noches y los días libres, principalmente los fines de semana, para cumplir con mis responsabilidades académicas”, comentó la joven, quien realiza oficios domésticos, muchas veces con jornadas extenuantes.
Su mirada está puesta en el futuro. “Mi meta es ejercer mi profesión y, primero Dios, regresar a Honduras para aportar desde los conocimientos adquiridos durante mi formación universitaria”, comparte la futura abogada.
A los hondureños que se encuentran fuera del país, Larissa les envía un mensaje claro: “La distancia ya no es un impedimento. Estar fuera no significa renunciar a la educación. Continuar formándose es una herramienta que nos permite crecer y abrir oportunidades, estemos donde estemos”.

Orgullo y satisfacción que trascienden fronteras
Para Geraldina Nieto, madre de Larissa, ver a su hija cursar una carrera universitaria es motivo de profundo orgullo. “Estoy agradecida con las autoridades de la UNAH por haber abierto esta modalidad para personas que, como mi hija, están fuera del país y luchan día a día por mejorar sus vidas y las de sus familias”, expresó.
Señala que para muchos migrantes estudiar en el país donde residen resulta difícil, principalmente por las condiciones laborales. “Los trabajos que tienen son muy exigentes, prácticamente esclavizados, y no siempre permiten estudiar”.
“Desde muy joven, Larissa se ha esforzado por salir adelante, trabajando y estudiando desde que estaba en el colegio. Ahora, aún estando en España y con un trabajo tan demandante, mantiene el deseo de convertirse en una profesional universitaria”, destacó.
Las metas que comparten como familia son claras: que Larissa obtenga su título universitario y tenga mejores oportunidades laborales, ya sea en España o en Honduras. “Siempre ha sido inteligente y trabajadora. Su sueño es graduarse y sé que lo logrará con la ayuda de Dios y con la oportunidad que hoy le brinda la UNAH”, concluyó.
La historia de Larissa es una entre cientos que hoy comienzan a escribirse desde distintas partes del mundo. Historias que reflejan cómo la UNAH, al adaptarse a nuevas realidades y ampliar su oferta académica, no solo garantiza el acceso a la educación superior, sino que impacta directamente en la vida de los hondureños, sin importar dónde se encuentren. Lo que antes parecía imposible, hoy forma parte de la nueva historia de la UNAH, trascendiendo fronteras y cumpliendo más sueños.




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