
Periodista: Elin Josué Rodríguez
La Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) atraviesa actualmente uno de sus mejores momentos en materia de gobernabilidad. Los registros institucionales indican que, por segundo año consecutivo, no se ha perdido ni un solo día de clases por conflictos internos, mientras la matrícula estudiantil mantiene una tendencia al alza.
Este escenario contrasta con el período comprendido entre 2016 y 2019, previo a la pandemia, cuando la Máxima Casa de Estudios enfrentó una de las etapas más complejas de su historia reciente. Las huelgas y tomas de los campus acaparaban titulares en los medios de comunicación, se perdieron períodos académicos completos y, como consecuencia, miles de estudiantes abandonaron sus estudios o se vieron obligados a migrar a universidades privadas, asumiendo un fuerte impacto en la economía familiar.
Gráfica sobre las tomas en la UNAH de años atrás.
El impacto de las tomas
Mariana Nolasco, madre de dos profesionales egresadas de Ingeniería y Medicina, recordó que tuvo que realizar un enorme esfuerzo económico para que sus hijas estudiaran en instituciones privadas. “Por el prestigio y la gratuidad, mi ilusión siempre fue que estudiaran en la UNAH, pero al perder tres períodos consecutivos opté por hacer el sacrificio”, expresó, al tiempo que destacó el ambiente académico estable que hoy se vive en la universidad.
Una experiencia similar relató Esael Chacón, egresado de Informática Administrativa, quien aseguró que la pérdida de varios períodos retrasó su graduación en casi dos años. “Para quienes venimos del interior del país con mucho sacrificio de nuestros padres, perder casi dos años de clases es trágico”, afirmó.
Además del impacto académico y personal, las interrupciones también representaron un alto costo económico para el país. Según el rector Odir Fernández, cada día sin clases significaba una pérdida aproximada de siete millones de lempiras para el Estado de Honduras, considerando que una gran parte del estudiantado proviene del interior del país y debe asumir gastos de vivienda, alimentación y transporte.
Hoy, por el contrario, la continuidad académica ha sido garantizada mediante canales permanentes de diálogo, la inclusión estudiantil en los órganos de gobierno y cogobierno, y la implementación de iniciativas impulsadas por la Rectoría que superaron antiguas demandas, como la mejora de infraestructura, equipamiento tecnológico, laboratorios, espacios de esparcimiento y el Programa Mi Bienestar, que beneficia a casi la mitad de la población universitaria.
Estudiantes opinan

La estabilidad institucional también ha fortalecido la confianza en la UNAH. Valeria Tommasetti, estudiante de origen venezolano, señaló que eligió esta casa de estudios tras recibir múltiples referencias positivas. Ingresó en el tercer período de 2024 y aseguró no haber perdido ni un solo día de clases, lo que le ha permitido cursar 18 asignaturas de la carrera de Lenguas Extranjeras. “No he visto razones para tomas o huelgas; las autoridades no han impuesto medidas que perjudiquen a los estudiantes”, sostuvo.
Erick Bardales, estudiante de Ingeniería Civil y originario de Olancho, recordó que perdió su primer período en 2019. “Fue un gasto sin beneficio para mi familia, aún duele el tiempo perdido”, expresó, aunque reconoció que con la teledocencia y la virtualidad resulta imposible volver a esos escenarios. También destacó el acercamiento del rector con los estudiantes y los programas de becas y bienestar.
Otros estudiantes coinciden en esta valoración. Justin Bonilla, de Lenguas Extranjeras, afirmó que las tomas recurrentes afectaron la trayectoria académica de sus hermanos mayores, mientras que hoy observa una administración sólida. Anicel Richard, de Ingeniería Civil y procedente de Puerto Lempira, resaltó que los proyectos actuales superan ampliamente las demandas estudiantiles de años anteriores.
Alejandra Sandoval, originaria de la Villa de San Francisco, aseguró que en los últimos dos años no ha existido causa alguna para tomas universitarias, una opinión compartida por Carlos Aguilar, estudiante de Ingeniería Eléctrica y exdirigente estudiantil, quien reconoció avances significativos en innovación, profesionalismo docente y beneficios para el alumnado.

Integración de estudiantes al Consejo Universitario.
Elecciones estudiantiles
En este contexto, los procesos de elección estudiantil para integrar los órganos de gobierno se han normalizado. En esta administración ya se realizó una elección en 2024 y se encuentra en marcha un segundo proceso previsto para abril próximo.
Andy Moncada, presidente de la Federación de Estudiantes Universitarios de Honduras (FEUH), afirmó que la gobernabilidad actual es resultado, en gran medida, de la integración estudiantil en el Consejo Universitario y del reconocimiento de la representación en campus, facultades y carreras. Asimismo, destacó que programas como el de Becas y Mi Bienestar constituyen logros históricos del movimiento estudiantil y, desde la fundación de la UNAH en 1847, representan el mayor beneficio otorgado a la población universitaria.




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