La UNAH apuesta por la simulación computacional para acelerar la investigación científica
En el LabSIMP, la ciencia, la ingeniería y la tecnología convergen para transformar ideas en conocimiento y soluciones de alto impacto.

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Periodista: Elin Josué Rodríguez

La investigación científica ya no depende únicamente de tubos de ensayo, reactivos y largas jornadas de experimentación en un laboratorio, en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) la simulación computacional comienza a transformar la manera en que se desarrollan nuevos conocimientos, permitiendo predecir el comportamiento de materiales, optimizar procesos industriales e incluso aportar al estudio de enfermedades neurodegenerativas.

Ese cambio tiene un punto de partida, el Laboratorio de Simulaciones de Ingeniería Molecular y de Procesos (LabSIMP), inaugurado en marzo de este año como un espacio dedicado exclusivamente a la investigación, donde docentes y estudiantes utilizan computadoras de alto rendimiento para modelar sistemas complejos antes de llevarlos a la experimentación física.

Para la docente e investigadora del Departamento de Ingeniería Química, Evelina Estrada, coordinadora del Grupo de Investigación de Ciencia y Tecnología de Materiales, Ambiente y Energía, la simulación representa una nueva forma de hacer ciencia.

"Estas herramientas nos permiten comprender fenómenos a nivel molecular, ahorrar tiempo y recursos, y orientar mejor los experimentos que posteriormente realizamos en laboratorio", explica.

El laboratorio está dividido en dos áreas estratégicas, la primera se dedica a la ingeniería molecular, enfocada en estudiar el comportamiento de la materia a escala microscópica para desarrollar nuevos materiales y aplicaciones biomédicas.

La segunda trabaja en simulaciones de procesos industriales, capaces de anticipar el funcionamiento de plantas de producción, calcular capacidades instaladas o evaluar la eficiencia de nuevos procesos sin necesidad de construirlos previamente.

Aunque el grupo de investigación comenzó a trabajar con herramientas computacionales desde 2021, fue hasta este año, gracias al financiamiento obtenido mediante fondos concursables y el respaldo de la Facultad de Ingeniería y del Instituto de Investigaciones en Ingeniería y Ciencias Aplicadas Tecnológicas (ICAT), que el laboratorio pudo equiparse con computadoras especializadas para realizar simulaciones de alta complejidad.

Investigación con impacto

Uno de los proyectos más avanzados busca aprovechar residuos del café para reducir el oscurecimiento de frutas y vegetales, un fenómeno provocado por la enzima tirosinasa que disminuye el valor comercial de numerosos productos agrícolas.

Mediante simulaciones moleculares, el equipo estudia cómo compuestos obtenidos de la pulpa del café interactúan con esa enzima para bloquear su acción, reduciendo considerablemente el número de pruebas experimentales necesarias, "las simulaciones nos permiten identificar cuáles moléculas tienen mayor potencial antes de realizar los ensayos físicos", explica Estrada.

En paralelo, el laboratorio desarrolla investigaciones sobre la purificación del diésel mediante líquidos iónicos capaces de capturar impurezas responsables de emisiones contaminantes. El estudio, ya aceptado en la Multiconferencia Internacional de Ingeniería, Educación y Tecnología, busca optimizar la relación entre el combustible y estos compuestos para obtener procesos más eficientes, económicos y sostenibles.

Otra línea de investigación abre la puerta hacia el campo biomédico, en colaboración con la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro (Brasil): investigadores de la UNAH estudian el comportamiento termodinámico de proteínas vinculadas con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, utilizando exclusivamente modelos computacionales.

El objetivo es comprender, desde el nivel molecular, cómo determinadas interacciones pueden favorecer el desarrollo de estas patologías, una investigación cuyos primeros resultados se esperan para el próximo año.

Formando investigadores

Más allá de la infraestructura tecnológica, el laboratorio se ha convertido en un espacio de formación científica para estudiantes interesados en la investigación.

Ricardo Torres, estudiante de Ingeniería Química, participa en el proyecto relacionado con la tirosinasa y destaca que el laboratorio le permite combinar sus estudios con actividades de investigación utilizando herramientas que anteriormente no estaban disponibles en el país.

Para la profesora Estrada, disponer de este tipo de infraestructura también fortalece la internacionalización de la universidad. "Ahora podemos participar en investigaciones colaborativas con universidades del extranjero porque contamos con la capacidad tecnológica para aportar desde Honduras", afirmó.

Actualmente el LabSIMP dispone de dos computadoras de alto rendimiento y otras destinadas al entrenamiento de nuevos investigadores, el equipo ya gestiona recursos para duplicar su capacidad mediante la adquisición de dos nuevoas herramientas especializadas.

Con esta apuesta por la simulación computacional, la UNAH se convierte en un referente nacional en investigación avanzada, incorporando tecnologías que permiten responder con mayor rapidez y precisión a desafíos relacionados con la industria, la salud, el ambiente y el desarrollo científico del país.