Investigadores de Ingeniería Civil impartieron diplomado de vanguardia para rescatar el agua en las zonas rurales de Honduras

 Cintillo PU NOTAS44

Periodista: Clarissa Donaire

La gestión del agua potable en las zonas rurales de Honduras enfrenta un desafío crítico, entre sus desafíos figuran la falta de personal técnico capacitado para diseñar, operar y mantener los sistemas de abastecimiento, ante esta realidad, la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), a través de su Grupo de Investigación Agua y Saneamiento, de la Carrera de Ingeniería Civil, y con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), desarrolló una innovadora experiencia formativa para cerrar esta brecha.

La investigación, realizada en el marco de la iniciativa, aplicó 329 encuestas para identificar las necesidades del sector, los resultados fueron contundentes: más del 60 % del personal vinculado a la gestión del agua y saneamiento rural nunca había recibido capacitación previa.

Las principales demandas formativas se concentraron en áreas clave como el tratamiento del agua potable, el diseño de sistemas adaptados al contexto rural y la operación de plantas compactas.

Para atender esta problemática, se diseñó e implementó el Diplomado Avanzado para la Gestión Sostenible del Agua Potable en Comunidades Rurales, desarrollado entre agosto de 2024 y abril de 2025.

“Esta iniciativa, que responde a una deuda que le teníamos al país, llevó al menos tres años de trabajo previo, pero queríamos hacerlo de forma integral y bajo un modelo esquemático, formativo y planificado”, explicó la ingeniera Yolanda Fletes, integrante del grupo investigativo.

El programa combinó clases a distancia a través de la teledocencia, con metodologías activas como el aprendizaje basado en proyectos, estudios de caso reales y el uso de software especializado.

El enfoque práctico y territorial del diplomado tuvo una excelente acogida ya que según las estadísticas, el 94 % de los participantes reportó un alto nivel de satisfacción y el 98 % consideró que la formación tuvo un impacto positivo en su desarrollo profesional, permitiéndoles generar propuestas concretas para mejorar sistemas de agua en comunidades vulnerables.

Esta experiencia de los docentes de la Máxima Casa de Estudios demuestra que es posible fortalecer las capacidades técnicas locales con programas de formación continua pertinentes y de calidad; sin embargo, para que este tipo de iniciativas tengan un efecto duradero, es necesario avanzar hacia su institucionalización, añadió la experta. 

Esto implica otorgarles reconocimiento académico formal, integrarlas en las políticas públicas nacionales y explorar el uso de microcredenciales, solo así se podrá contribuir de manera efectiva al cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) y garantizar el acceso equitativo al agua segura en las zonas rurales de Honduras y la región. 

La catedrática indicó que en las áreas rurales, el acceso al agua no es gestionado por grandes empresas, sino por más de 8,000 juntas de agua y comités comunitarios, estos son grupos de vecinos que, sin formación profesional previa y de manera voluntaria, asumen la enorme responsabilidad de administrar, operar y mantener sus propios sistemas de agua.

“Lo que queremos es fortalecer las capacidades y competencias en profesionales que se dedican específicamente a este sector, para incidir directamente como primera acción. Nuestro objetivo siempre ha sido tratar de eliminar esa brecha de falta de conocimiento o competencia en nuestros alumnos, porque definitivamente es una tarea que le corresponde a la academia, porque no hay nadie más haciéndola”, finalizó la experta.