Inflación alimentaria: ¿qué productos lideran el incremento de precios?

Nuevo cintillo 35

Por: Hibeth Moncada 

El Observatorio Universitario en Seguridad Alimentaria y Nutricional (Obsan), de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, es el encargado de monitorear durante todo el año el comportamiento de los costos de la canasta básica y los 30 productos que la conforman. En lo que va del año 2026, los lácteos, la leche, el pan, el café, los mariscos, las carnes rojas y verduras como el repollo y el pataste han registrado una tendencia al alza.  En Honduras, los precios suelen cambiar de un día para otro, esto se debe, según el Obsan, a situaciones de nivel social, climático o político, según sea el caso; y en los casi dos meses que van de 2026, ya se han registrado alzas considerables que impactan directamente en los hogares hondureños.

Según María García, titular del Obsan, también influye mucho el lugar donde los hondureños abastecen su despensa, ya sean supermercados, mercados mayoristas o locales, los cuales manejan diferentes precios para un mismo producto debido al poco control que se tiene sobre el comercio de los alimentos. 

Los cinco productos cuyo aumento ha generado mayor impacto son los lácteos, incluyendo la leche fluida y en polvo, con un incremento de entre 2 y 3 lempiras por litro o libra de producto respectivamente; el pan, con un aumento de casi 5 lempiras por bolsa; el pescado y mariscos, cuyo incremento ha sido de casi 5 lempiras por libra (dependiendo mucho del lugar de compra); las carnes rojas, con un aumento de entre 1 y 2 lempiras por libra según el corte; verduras como el repollo y el pataste, que han tenido aumentos de hasta el doble; y el café a granel, con un alza de 2 lempiras por libra.

El impacto del aumento es bastante duro para el bolsillo de los hondureños, debido a que estos alimentos forman parte de la dieta diaria y casi obligatoria de las familias, así lo manifestó Alba Luz Turcios, ama de casa, residente del barrio Las Crucitas, quien afirma que en estos últimos dos meses ha notado un aumento considerable a la hora de comprar su despensa, especialmente en las verduras. "No he reducido la cantidad de comida que compro, porque es lo mínimo, pues he gastado más dinero por lo mismo que -consumo- siempre y eso que yo compro en los mercados de Comayagüela, el súper es mucho más caro".

El Obsan atribuye este incremento principalmente al precio de los carburantes, al cambio climático y a la gran cantidad de tierra improductiva en el país, debido a los altos costos de los préstamos ofrecidos a los agricultores, a quienes ya no les resulta viable producir, sumado a la falta de políticas de regulación de precios por parte de las autoridades.

Producción

Por otra parte, García explicó que este comportamiento de mercado al alza se mantendrá debido a la falta de producción de granos básicos y hortalizas: "No se puede hacer una proyección de producción para este año 2026 que garantice la estabilidad en los precios de los granos básicos. La falta de producción de los mismos por el tema climático, o porque los costos de los préstamos para -cultivar- la tierra son muy elevados, generan escasez y esto nos lleva a la necesidad de importar productos que, claramente, tendrán un mayor costo".

Entre enero y diciembre de 2025 la canasta básica registró un aumento del 8 %, incrementando su valor en cerca de 1,700 lempiras según el último dato proporcionado por la administración anterior de la Secretaría de Desarrollo Económico. De acuerdo con el Obsan, esto se debe a diversos factores como el cambio climático, la inseguridad productiva, las especulaciones del mercado y el escaso control de precios derivado de la gran cantidad de comercio informal.

Sin duda alguna, este es un tema de interés nacional, estudiado y analizado desde la óptica de la academia a través de este ente que realiza una gran labor. El observatorio invita a las nuevas autoridades que recientemente asumieron sus cargos a que generen políticas que garanticen la estabilidad del mercado alimenticio ya que, de no ser así, se pondría en riesgo la seguridad alimentaria de las familias hondureñas.