
Por: Elin Josué Rodríguez
Con una inversión de 6 millones de lempiras, la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), a través de la Facultad de Ciencias Espaciales (Faces), inauguró la Estación Terrena José Trinidad Cabañas, una infraestructura científica de alta relevancia que fortalecerá las capacidades nacionales en investigación espacial, observación de la Tierra, monitoreo ambiental y formación tecnológica avanzada.
La puesta en funcionamiento de esta estación representa uno de los avances más significativos en la historia de las ciencias espaciales en Honduras y constituye un paso estratégico dentro del Proyecto Morazán, iniciativa impulsada por la UNAH para posicionar al país en el emergente ecosistema espacial de la región.
La nueva instalación permitirá la recepción, procesamiento, almacenamiento y análisis de datos provenientes del Satélite Morazán, el primer objeto hondureño que será enviado al espacio próximamente con el apoyo de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA). Además, facilitará el desarrollo de investigaciones relacionadas con la gestión de riesgos, el monitoreo de fenómenos naturales, el cambio climático, la agricultura de precisión, la educación STEM y diversas aplicaciones científicas de utilidad para el país.
La Estación Terrena José Trinidad Cabañas no solo servirá como centro de operaciones para las comunicaciones satelitales, sino que también funcionará como laboratorio académico y plataforma de investigación para estudiantes, docentes e investigadores de distintas disciplinas.
Asimismo, fortalecerá la cooperación con universidades, agencias espaciales y centros de investigación nacionales e internacionales, ampliando las oportunidades para el intercambio científico y el desarrollo de proyectos conjuntos.

El primer satélite hondureño, cada vez más cerca
A través de sus redes sociales, el rector de la UNAH, Odir Fernández, calificó la inauguración como un hecho histórico y como el preámbulo de uno de los proyectos científicos más ambiciosos desarrollados en el país.
“Este año será una realidad; Honduras, a través de la UNAH, enviará el primer satélite con bandera hondureña al espacio con el apoyo de la Agencia de Cooperación Japonesa (JICA)”, expresó.
Fernández destacó que el Satélite Morazán tendrá aplicaciones prácticas para la prevención y mitigación de desastres naturales, permitiendo obtener información valiosa para la toma de decisiones ante emergencias provocadas por fenómenos climáticos.
Además, resaltó que se trata de una iniciativa desarrollada íntegramente por talento nacional, con la participación de docentes y estudiantes de las facultades de Ingeniería y de Ciencias Espaciales. “Es una construcción 100 % hondureña y un orgullo Puma”, enfatizó.
Una visión construida durante años
El decano de la Facultad de Ciencias Espaciales, Javier Mejuto, recordó que la inauguración de la estación representa la materialización de una visión que comenzó hace varios años en aulas, laboratorios y espacios de planificación académica.
“Hubo un tiempo en que parecía imposible pensar que Honduras pudiera fabricar satélites, establecer alianzas internacionales y construir capacidades espaciales sostenibles, hoy estamos demostrando que sí es posible”, señaló.
Mejuto explicó que el propósito del Proyecto Morazán nunca se limitó al lanzamiento de tecnología al espacio, “nuestro objetivo siempre fue formar personas, generar conocimiento y demostrar que el talento hondureño puede contribuir a la ciencia y a la tecnología global, pero también buscamos que ese conocimiento ayude a resolver problemas nacionales”, afirmó.
El académico destacó que detrás de un satélite existe un ecosistema completo integrado por investigadores, ingenieros, docentes, estudiantes e infraestructura terrestre especializada.
“Un satélite no es únicamente un objeto que orbita la Tierra, requiere capacidades humanas, tecnológicas e institucionales para transformar datos en conocimiento útil para la sociedad. La estación terrena es una pieza fundamental de ese ecosistema”, explicó.

Inspiración
Por su parte, el ingeniero Fernando Zorto, coordinador del Proyecto Morazán, afirmó que el verdadero propósito del programa espacial hondureño es inspirar a las nuevas generaciones a creer en sus capacidades y aspirar a metas que antes parecían inalcanzables.
“El Proyecto Morazán busca encender corazones, despertar sueños y demostrar que los hondureños podemos competir en los más altos niveles de la ciencia y la tecnología”, expresó.
Zorto aseguró que la exploración espacial no solo implica desarrollar tecnología, sino también construir esperanza y confianza en el potencial humano.
“¿Por qué no soñar con una medalla internacional en matemáticas?, ¿por qué no pensar en premios Nobel de física, química, medicina o literatura? Los hondureños tenemos la capacidad para lograr grandes cosas”, manifestó.
El ingeniero también señaló que el país puede aspirar, en el futuro, a contar con su primer astronauta. “Podemos soñar con el primer astronauta hondureño, con grandes científicos reconocidos mundialmente y con nuevos avances tecnológicos desarrollados por nuestra gente; el único límite es el que nosotros mismos nos imponemos”, indicó.
La inauguración de la Estación Terrena José Trinidad Cabañas marca un nuevo capítulo para la investigación científica en Honduras y consolida los esfuerzos de la UNAH por impulsar la innovación tecnológica como herramienta para el desarrollo.
Al evento se hicieron presentes estudiantes, docentes, el decano de la Facultad de Ingeniería, Nestor López, y miembros de la Junta de Dirección Universitaria, así como el secretario ejecutivo de Administración de Proyectos e Infraestructura, René Girón, quien dijo que el costo del proyecto ronda los 6 millones de lempiras.



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