Por: Katherine Ramírez
“La meta es clara: que al menos uno de estos alumnos ingrese a la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH)”, ese es el principal objetivo de un proyecto de vinculación universidad-sociedad que desarrolla un equipo multidisciplinario del Instituto Tecnológico Superior de Tela (ITST).
Se trata del proyecto titulado Fortaleciendo capacidades en el Centro Educativo Zenobia Rodas de León, en la colonia 4 de Enero de Tela, que busca reducir la brecha educativa existente en la comunidad, donde hasta ahora ningún habitante ha ingresado a una institución de educación superior después de finalizar sus estudios de secundaria. Con ello se pretende contribuir a un mejor futuro académico, social y cultural para los habitantes de este sector.
En ese sentido, los docentes del ITST: Juana María Fernández, Katia Vanessa Quesada y Pablo Flores Velásquez, este último coordinador inicial del proyecto y actual responsable del componente ambiental, han trabajado de manera longitudinal y prospectiva durante siete años en la atención de necesidades educativas y psicológicas mediante tutorías académicas, asistencia psicológica y capacitaciones dirigidas a docentes y familiares.

Una de las primeras fases desarrolladas fue un diagnóstico orientado a identificar diversas falencias académicas en las y los estudiantes. Entre los hallazgos más relevantes se determinó la necesidad de fortalecer las áreas de Español y Matemáticas.
“Por ello, permanentemente brindamos tutorías personalizadas en estas asignaturas, porque, aunque eran sus clases favoritas, también eran en las que obtenían los peores resultados. Entonces decidimos, junto con los docentes del centro, que era necesario impartir tutorías dos veces por semana durante un año a los niños que presentaban mayores dificultades en Matemáticas y Español”, explicó Velásquez.
Asimismo, enfatizó que los temas de las capacitaciones anuales cambian de acuerdo con las necesidades que presenta el centro educativo, por lo que cada año se elabora una nueva planificación con diversas actividades que son evaluadas conforme avanza el cumplimiento de las diferentes fases del proyecto hasta alcanzar los objetivos planteados.
“Al final, es una decisión personal del alumno decidir si quiere ir a la universidad o no. También puede optar por trabajar y no continuar estudiando, y no podemos forzar esa decisión. Sin embargo, nuestra meta es que al menos uno de ellos ingrese a la UNAH. Esa ha sido nuestra meta durante estos ocho años”, puntualizó Velásquez.

Beneficios
Otra de las etapas desarrolladas durante este tiempo ha beneficiado directamente a las familias mediante la implementación de una escuela para padres, coordinada por la psicóloga Juana María Fernández, quien además brinda asistencia psicológica tanto a estudiantes como a padres de familia que lo requieran.
Asimismo, los docentes del centro educativo reciben capacitaciones en inteligencia emocional y, en el ámbito académico, formación en inteligencia artificial y tendencias educativas, con el propósito de mejorar los procesos de enseñanza-aprendizaje.
El impacto del proyecto ha evolucionado de acuerdo con las actividades desarrolladas anualmente. Actualmente, existen seis posibles aspirantes universitarios, algunos de los cuales ya se encuentran inscritos en el segundo proceso de admisión de la UNAH.

“Hay aproximadamente 200 beneficiarios directos e indirectos, entre estudiantes, docentes y padres de familia, constituyendo un trinomio educativo que contribuye a un mejor rendimiento académico de los estudiantes del centro educativo”, expresó Fanuel Ulloa, coordinador del Área de Vinculación del ITST de la UNAH.
“También el impacto se refleja en la cooperación internacional recibida durante estos años mediante convenios, planes de trabajo y talleres, generando beneficios tanto para la comunidad universitaria como para diversas comunidades de Tela”, añadió Ulloa.
Por su parte, Velásquez señaló: “Nosotros consideramos que es un proyecto emblemático porque se ha mantenido a lo largo del tiempo. Además, fue el primer proyecto de vinculación que desarrolló este Instituto. Actualmente existen otros, pero este fue el pionero”, explicó el docente.
Financiamiento
Un dato relevante es que este proyecto es financiado principalmente por el Instituto mediante la prestación de servicios logísticos para su ejecución y, en ocasiones, con recursos aportados por los propios docentes involucrados, ya que no cuenta con una partida presupuestaria específica.
“No contamos con financiamiento asignado. Este trabajo responde a un mandato de la UNAH, ya que, según las Normas Académicas, todo docente debe cumplir con tres funciones fundamentales: docencia, investigación y vinculación”, indicó.

Identidad institucional
Por otro lado, el proyecto promueve el sentido de pertenencia e identidad institucional. Desde sus inicios, se coordina una actividad recreativa orientada a que los estudiantes conozcan la institución, con el propósito de fomentar la apropiación y el deseo de convertirse en futuros pumas de la UNAH.
Además, el Instituto ha servido como sede para la realización de graduaciones de educación secundaria. En este octavo año de ejecución, el proyecto incorporó nuevos ejes transversales además de los enfoques en Matemáticas y Español, sumando los componentes ambiental y financiero, en concordancia con las carreras universitarias que oferta el ITST y las necesidades de desarrollo de la región.
ITST
Es importante mencionar que el año anterior el Instituto ejecutó tres proyectos de vinculación y que, para este año, proyecta desarrollar cinco iniciativas con una planta de siete docentes permanentes.
Entre los proyectos actualmente en marcha se encuentran “Promoviendo el desarrollo local en la comunidad de San Juan”, orientado al fortalecimiento de emprendimientos de mujeres garífunas mediante la implementación de estrategias de mercadeo, así como un macroproyecto desarrollado junto con Aldeas Infantiles SOS, que involucra a diversas carreras de la UNAH.




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