
Periodista: Elin Josué Rodríguez
La investigación científica en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) ya no se limita a laboratorios aislados o publicaciones académicas de circulación reducida, hoy vive un crecimiento acelerado en producción científica, desarrollo tecnológico e innovación aplicada, con proyectos que van desde construcción de satélites, invención de materiales eléctricos elaborados a partir de subproductos del café hasta antenas inteligentes aceptadas en congresos internacionales de Europa.
Debido a los desafíos energéticos, tecnológicos y ambientales que enfrenta Honduras, la Facultad de Ingeniería se posiciona como uno de los principales motores científicos de la universidad pública, según el decano de la facultad, Néstor López, quien aseguró que actualmente se impulsa una estrategia integral para fortalecer la investigación mediante becas, equipamiento tecnológico y nuevos espacios especializados.
“Mandamos 72 solicitudes de becas en el área de investigación e innovación y 60 fueron aprobadas”, explicó López, al destacar que estos fondos permitirán consolidar grupos científicos en distintas áreas de ingeniería. La apuesta no solo busca aumentar la producción académica, sino también generar soluciones concretas para los problemas del país.
Crecimiento de la ciencia
Las cifras reflejan el crecimiento. Según datos proporcionados por el decanato, la Facultad de Ingeniería pasó de producir 25 artículos indexados en Scopus en 2022 a 61 publicaciones científicas en 2025, prácticamente triplicando su producción en apenas tres años.

El salto evidencia una transformación interna que incluye laboratorios mejor equipados, creación de centros de innovación y participación activa de estudiantes en proyectos de alto nivel.
“Estamos fortaleciendo a esos equipos y a esas iniciativas que se tienen dentro de la facultad”, afirmó López, quien además destacó nuevas inversiones en los grupos de potencia eléctrica, telecomunicaciones e ingeniería química.
La expansión científica también responde a necesidades nacionales urgentes. Entre las líneas prioritarias figuran la energía, el tratamiento de agua, el cambio climático y el desarrollo tecnológico. La Facultad incluso mantiene relaciones con entidades gubernamentales vinculadas al sector energético para aportar criterios técnicos en la toma de decisiones.
Líneas de investigación e internacionalización
Por su parte, Fernando Zorto, director del Instituto de Investigaciones de Ciencias Aplicadas y Tecnológicas (IICAT), amplió que la Facultad de Ingeniería también investiga sobre energía renovable, ingeniería aeroespacial, ingeniería química a nivel de mejoramiento de procesos a través de simulaciones tipo Docker, análisis de moléculas, gestión de riesgo, esquemas de redes neuronales para el análisis de flujo de potencia, medición de radiofrecuencias, desarrollo de productos para el sector agroalimentario, automatización, desarrollo de sistemas de software, fabricación digital y electrónica.
En cuanto a la internacionalización de la Facultad de Ingeniería, la UNAH ocupa la vicepresidencia de la LACCEI (Consorcio Latinoamericano y del Caribe de Instituciones de Ingeniería) es la red de instituciones, académicos y profesionales de ingeniería más grande de la región, reconocida como el Centro de Excelencia de Ingeniería para las Américas de la OEA, cargo que recae en el ingeniero Zorto.
El consorcio conecta a más de 270 instituciones de 29 países en 3 continentes con el objetivo de fomentar la investigación, la acreditación de calidad y la colaboración global.
Asimismo, los investigadores de la referida facultad tienen trabajo colaborativo con cientifìcos de al menos 15 países del mundo, donde destacan los investigadores hondureños Jonathan Muñoz, con más de 81 artículos, César Ortega con similares publicaciones, así como los investigadores Ostilio Portillo, Daniel Alejandro Flores, Evelin Estrada, Raúl Palma, Miguel Palma, Julio Ruiz, Fernando Zorto, entre otros destacados científicos.

Del café a componentes electrónicos
Uno de los proyectos más llamativos surge de la colaboración entre Ingeniería Química e Ingeniería Eléctrica: el desarrollo de resistencias eléctricas utilizando subproductos derivados del procesamiento del café.
El investigador Daniel Alejandro Flores Pérez, coordinador del Centro de Innovación y Experimentación en Electrónica y Telecomunicación (Cieete), explicó que el proyecto logró demostrar el potencial de estos materiales para aplicaciones electrónicas. “Se comprobó que funciona, ahora se evaluará cómo masificarlo y producirlo a granel”, señaló el académico.
Las resistencias eléctricas son componentes esenciales presentes prácticamente en cualquier sistema electrónico, desde dispositivos domésticos hasta maquinaria industrial, la posibilidad de producirlas a partir de residuos agroindustriales abre una puerta a procesos más sostenibles y eventualmente comercializables.
El investigador aclaró que el proyecto ya superó la fase experimental y avanza hacia estudios de escalabilidad industrial, un paso fundamental para futuras patentes y transferencia tecnológica.

Exposición de diferentes invenciones en ingeniería.
Antenas hondureñas rumbo a Europa
Otro de los desarrollos que ha despertado interés internacional es el diseño de antenas compatibles con tecnología LoRaWAN (tecnología de red inalámbrica de bajo consumo diseñada específicamente para el Internet de las Cosas), utilizadas para monitoreo remoto en industrias y sistemas inteligentes.
El trabajo fue aceptado para presentarse en un congreso científico en Lisboa, Portugal, un logro significativo para estudiantes e investigadores de la facultad.
Las antenas fueron evaluadas con un analizador de espectros valorado en aproximadamente 250,000 lempiras, adquirido mediante fondos concursables de investigación.
Según Flores Pérez, esta tecnología podría aplicarse en ingenios azucareros, cementeras y plantas industriales que requieren supervisión remota de maquinaria y procesos. “Diseñamos una antena compatible con esa tecnología y puede ser implementada en sistemas industriales”, explicó.
Ingeniería para resolver problemas cotidianos
La investigación en la Facultad también se orienta a problemas prácticos del país, entre los proyectos en desarrollo destacan sistemas de monitoreo remoto del consumo energético, digitalización de maquinaria industrial antigua y secadores de alimentos de alta frecuencia que consumen menos energía y pueden funcionar incluso con pequeños sistemas fotovoltaicos.

Contador inteligente que muestra el consumo en lempiras.
Uno de los desarrollos más comentados en años recientes fue un contador inteligente de energía capaz de mostrar el consumo eléctrico en lempiras y no únicamente en kilovatios-hora, acercando la información al usuario común.
Aunque el proyecto aún depende de evaluaciones institucionales y gubernamentales para una posible implementación nacional, el decano confirmó que continúa siendo considerado dentro de las iniciativas vinculadas al sector energético.
La investigación estudiantil gana protagonismo
Una de las características más destacadas del nuevo modelo de investigación de la facultad es la participación activa de estudiantes en proyectos internacionales. Flores Pérez detalló que al menos siete investigaciones desarrolladas junto a alumnos fueron aceptadas en Europa, incluyendo trabajos relacionados con antenas inteligentes, digitalización industrial y materiales avanzados.
“Gracias a los fondos, ese conocimiento no se queda en papel”, sostuvo. La dinámica ha convertido aulas y seminarios de investigación en espacios de desarrollo tecnológico real, donde estudiantes colaboran directamente en publicaciones científicas, prototipos y proyectos de innovación.
El desafío pendiente: convertir ciencia en industria
Pese al crecimiento científico, la gran meta es transformar el conocimiento universitario en producción tecnológica a gran escala. Las patentes, la industrialización y la comercialización de inventos continúan siendo retos para la academia hondureña. Sin embargo, los investigadores consideran que el avance actual marca un cambio de rumbo.
“De poder, se puede”, dijo Flores Pérez al ser consultado sobre la posibilidad futura de fabricar tecnologías complejas desde Honduras, incluyendo baterías y componentes electrónicos avanzados.
Por ahora, la Facultad de Ingeniería de la UNAH parece decidida a demostrar que la ciencia hondureña sí puede trascender el aula, conectar con las necesidades nacionales y abrirse espacio en escenarios internacionales.



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