
Por: Elvin Nieto
Mirar la Luna a través de un telescopio puede transformar una imagen cotidiana del cielo en una oportunidad para descubrir cómo está formado nuestro satélite natural. Con ese propósito, la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), a través de la Facultad de Ciencias Espaciales (Faces) y su Departamento de Astronomía y Astrofísica, desarrolló el viernes 18 de septiembre una jornada especial dedicada a la observación de la Luna.
La actividad, realizada en Ciudad Universitaria, formó parte de la Noche Internacional de Observación de la Luna, una iniciativa de divulgación astronómica que permite a personas de todas las edades acercarse a la ciencia mediante la observación de nuestro satélite natural.
Estas jornadas forman parte de las actividades de divulgación astronómica que desarrolla la Faces y que permiten al público conocer de manera directa diferentes fenómenos y cuerpos celestes. Su programación se realiza periódicamente, de acuerdo con las condiciones del cielo y con aquellos eventos astronómicos que ofrecen oportunidades favorables para la observación.

La jornada del 18 de septiembre comenzó a las 3:00 p. m. con la observación del Sol y continuó con charlas relacionadas con la selenografía y las misiones de exploración lunar. Posteriormente, los asistentes tuvieron la oportunidad de observar la Luna mediante telescopios especializados y recibir explicaciones de docentes del Departamento de Astronomía y Astrofísica.
Uno de los conceptos abordados durante la actividad fue la selenografía, disciplina que estudia y describe la superficie de la Luna. A través de esta área de conocimiento es posible identificar y analizar formaciones como cráteres, montañas, valles y otras características del terreno lunar.
La fase de la Luna también es un elemento importante para determinar qué características pueden observarse con mayor facilidad. Durante el cuarto creciente, una parte de la superficie lunar permanece iluminada por el Sol y otra se encuentra en sombra. La línea que divide ambas zonas recibe el nombre de terminador.
Esta frontera entre luz y sombra permite apreciar con mayor contraste las irregularidades de la superficie lunar, debido a las sombras que proyectan sus formaciones. Por ello, los cráteres y otros accidentes del terreno pueden distinguirse con mayor facilidad mediante la observación telescópica.

De acuerdo con el docente del Departamento de Astronomía y Astrofísica, David Espinoza, este tipo de actividades busca acercar la astronomía a la población y generar espacios para que personas de diferentes edades puedan conocer esta ciencia.
Durante la jornada, docentes del Departamento de Astronomía y Astrofísica atendieron a los visitantes y utilizaron telescopios especializados para orientar la observación y explicar las características de los objetos celestes visibles desde Ciudad Universitaria.
La programación se desarrolló de manera gratuita y se extendió hasta las 8:00 p. m., con la participación de estudiantes, niños, jóvenes, familias y público interesado en conocer más sobre la Luna y la exploración espacial.
Además de la observación, los asistentes conocieron aspectos relacionados con las misiones que han permitido explorar la superficie lunar y ampliar el conocimiento científico sobre el único satélite natural de la Tierra.

Para la Faces, este tipo de jornadas constituye una oportunidad para acercar la astronomía a la ciudadanía y generar experiencias de aprendizaje fuera del aula. El contacto directo con telescopios y con docentes especializados permite que niños, jóvenes y adultos no solo observen el cielo, sino que también comprendan los fenómenos y cuerpos celestes que forman parte del universo.
De esta manera, una jornada dedicada a observar la Luna se convierte en una experiencia de divulgación científica que invita a mirar el cielo con mayor curiosidad y a conocer, desde la UNAH, los procesos mediante los cuales la astronomía estudia nuestro entorno cósmico.



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