Expansión financiera: Creación de nuevos centros universitarios plantea un reto económico para la UNAH

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Por: Esdras Díaz Madrid

El Congreso Nacional aprobó recientemente un decreto que impulsa la ampliación de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) hacia regiones del país donde aún no cuenta con infraestructura física. La iniciativa representa un desafío institucional de gran envergadura, que debe abordarse de manera integral desde tres ejes fundamentales: el financiero, el académico y el de infraestructura.

La Constitución de la República establece que la UNAH debe recibir una asignación no menor al 6 % del Presupuesto General de la República. Sin embargo, históricamente la Alma Máter no ha percibido de forma íntegra este porcentaje. De acuerdo con un informe publicado por el Portal Único de Transparencia, al 31 de diciembre de 2024 la UNAH contaba con un presupuesto de 7,544.47 millones de lempiras, una cifra considerablemente inferior a lo que constitucionalmente le correspondía, ese mismo promedio presupuestario se mantuvo para 2025 cuando el Consejo Universitario aprobó al alrededor de siete mil setecientos cincuenta y tres millones (7,753).

Al respecto Eduardo Gross, secretario ejecutivo de Administración y Finanzas de la UNAH, explicó que actualmente la institución debería recibir alrededor de 16 mil millones de lempiras anuales, pero actualmente percibe aproximadamente la mitad de ese monto, es decir, unos 8 mil millones de lempiras. Esta limitación presupuestaria, señaló, restringe la capacidad de la universidad para asumir nuevas responsabilidades. A pesar de ello, la UNAH continúa cumpliendo su rol en la educación superior del país, ya que solo en el I Período Académico de 2026 se registraron más de 77 mil estudiantes en el sistema de matrícula, lo que representa un incremento superior a 20 mil nuevos ingresos en los últimos dos años.

Gross detalló que, tras la aprobación del decreto legislativo, el rector de la Máxima Casa de Estudios convocó de inmediato a una comisión multidisciplinaria para analizar la viabilidad del proceso desde los ámbitos financiero, académico y de infraestructura.

“Es necesario recalcar que, en este momento, no es posible asumir esta carga financiera, precisamente porque los recursos actuales no permiten atender directamente este decreto sin que el Estado realice la transferencia completa del 6 % constitucional, además de los recursos adicionales que se requieren”, argumentó el funcionario.

Estas declaraciones coinciden con lo expresado recientemente por el rector Odir Fernández, quien señaló ante los medios de comunicación que, con los recursos actuales, la tarea encomendada por el Legislativo representa un desafío en todos los sentidos. No obstante, aseguró que la universidad está dispuesta a asumirlo, siempre que se cuente con las condiciones adecuadas y los plazos necesarios. Autoridades universitarias han indicado que, solo en términos operativos, cada nuevo centro de estudios requiere una inversión anual no menor a 122 millones de lempiras.

Gross subrayó que, aunque el financiamiento y la inversión en infraestructura son determinantes, la planificación académica constituye la base del proceso. Como resultado de este trabajo preliminar, se han planteado tres posibles modelos de desarrollo a corto, mediano y largo plazo, identificando puntos de convergencia entre los ejes financiero, académico y de infraestructura. Si bien no brindó mayores detalles, señaló que actualmente se evalúan todas las aristas involucradas.

Impacto financiero y valoraciones académicas

El secretario de Finanzas explicó que cada región del país requiere estudios específicos para definir qué carreras, técnicos y programas de especialización deben ofrecerse, tomando en cuenta las características demográficas, productivas y sociales de cada zona. A partir de estos análisis, la UNAH podrá emitir dictámenes técnicos que orienten la apertura de nuevos espacios académicos y la generación de oportunidades para la población estudiantil.

Enfatizó que se trata de un proceso delicado, ya que los recursos institucionales no solo deben destinarse a la apertura de centros universitarios, sino también a su sostenibilidad operativa en el tiempo. Por ello, reiteró que el cumplimiento del mandato constitucional en materia de financiamiento es un requisito indispensable para avanzar de manera ordenada y sostenible.

Gross añadió que los costos de infraestructura dependerán de diversos factores, como la ubicación y dimensiones de los terrenos, el acceso a servicios básicos y el acompañamiento de los gobiernos locales. “Ya estamos en contacto con los alcaldes, a través de una comisión que el rector estableció, para realizar visitas programadas y levantamientos técnicos. Esta no es solo una acción de la UNAH, es una acción de país”, afirmó.

Finalmente, señaló que no existe una fórmula única para la expansión universitaria, ya que cada región presenta realidades y potencialidades distintas. En ese sentido, la UNAH deberá apostar por carreras especializadas que contribuyan al desarrollo regional, en coherencia con la visión rectoral definida.