
Periodista: Yuri Vargas
Como parte del componente académico del XII Festival Interuniversitario Centroamericano de la Cultura y el Arte (FICCUA Honduras 2026), investigadores nacionales e internacionales presentaron este lunes 27 de julio los resultados de diferentes investigaciones en torno a los aportes del teatro y la música en los procesos de enseñanza-aprendizaje.
A través de la conferencia “Entre bambalinas y libros: el teatro como mediador de la lectoescritura y la formación socioemocional en la infancia. Honduras”, la académica de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPNFM), Mariela Zavala Gómez, mostró cómo la implementación del teatro como estrategia para la gestión de las habilidades socioemocionales ha permitido fortalecer la comprensión lectora de niños y niñas de segundo grado de tres diferentes centros educativos del país; concluyendo que esta expresión dejó de ser únicamente un recurso artístico para convertirse en una herramienta capaz de integrar lectura, emoción, cuerpo y convicencia.
Por su parte Bertha Alzate Quintero, de la Universidad de Costa Rica (UCR), dio a conocer los resultados de una experiencia docente denominada “El teatro, un espacio terapéutico contra los miedos, la ansiedad y la fobia social para las personas jóvenes”, experiencia colectiva con sus estudiantes que, según resaltó, constituyó un espacio de construcción de identidad en un contexto en el cual el contacto lúdico con otras personas poco a poco ha sido sustituido por las pantallas y el uso de la inteligencia artificial, y contribuyó a recuperar, además del interés por los demás, lo que tiene que ver con los rituales capaces de hacerle frente al consumismo.
“El teatro pulsa como tecla emocional que hace estremecer el intelecto”, manifestó, parafraseando al gran director Peter Brook, al tiempo que señaló que los recursos teatrales son facilitadores de procesos psicológicos que facilitan la exploración de identidades ajenas, expresión emocional, expresión corporal, reflexión crítica, técnicas de relajación y experimentación y juego.
Otro de los estudios presentados fue el denominado “Entre la luna y la voz colectiva: construcción de un repertorio en clave latinoamericana que dialoga con la cohesión interna de una agrupación musical universitaria”, a cargo de Fabián Arroyo Solano, también de la UCR, quien utilizó la luna como metáfora de transformación, memoria y comunidad en la canción latinoamericana, mediante un repositorio que surgió tanto de criterios técnicos e históricos, como de experiencias culturales y afectivas de quienes integran la agrupación.
Al respecto detalló que la metodología contempla las dimensiones de organización y gestión colectiva, formación artístico-musical, creación e interdisciplinariedad, formación humana y comunitaria, y resultados artísticos; lo que permite trabajar tanto la voz y el manejo de los instrumentos, como la salud mental.
Por parte de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), institución anfitriona del festival, se presentaron tres ponencias, entre ellas la de los docentes de la Carrera de Música: Rebeca Argüelles Claros, Shirley Pineda e Yván Bertet, quienes compartieron los hallazgos de una evaluación colegiada en la formación instrumental universitaria de los estudiantes de violín, violoncello y flauta traversa en sesiones públicas a lo largo de un período académico.
Como parte de dicha experiencia los investigadores diseñaron y desarrollaron una estrategia de formación artística integral, con colaboración horizontal; preparando a los futuros profesionales del área para escenarios reales.
Los resultados reflejan que tener diferentes perspectivas ayudó en técnica y en musicalidad; que los profesores se pusieran en el lugar de los estudiantes dio confianza a estos últimos y contribuyó a su seguridad escénica. En consecuencia, el 77.7 % calificó la iniciativa como muy buena y 22.2 % como muy valiosa.



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