
Periodista: Clarissa Donaire
Una alianza estratégica entre la academia y el gobierno local está demostrando cómo la arquitectura puede ser un motor tangible de desarrollo municipal. Desde 2024, la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), a través de su Departamento de Arquitectura, y la Municipalidad de El Paraíso, han consolidado una fructífera relación de colaboración que tiene como protagonistas a los estudiantes, quienes están aplicando sus conocimientos para diagnosticar, planificar y diseñar proyectos que responden a las necesidades urgentes de la comunidad.
Esta colaboración nació en 2024 con un diagnóstico y un Plan Estratégico de Desarrollo Urbano para la ciudad de El Paraíso, elaborado por los futuros arquitectos. El trabajo, presentado y validado en un cabildo abierto en agosto de 2025, se convirtió en la hoja de ruta para la acción municipal. Fruto de ese plan, se priorizaron dos proyectos clave, el primero fue el conjunto de mercados municipales y el diseño de la terminal de transporte interurbano.
Recientemente, tras la transición de autoridades municipales, se sostuvo una reunión para presentar los avances; la recepción fue "muy positiva", según confirmaron fuentes universitarias, con el nuevo gobierno local comprometiéndose a adoptar formalmente el Plan de Desarrollo Urbano como "un instrumento de gestión importante". Durante el acercamiento, las nuevas autoridades municipales, además, solicitaron extender la colaboración hacia un nuevo proyecto de vital necesidad, el diseño arquitectónico de la nueva Estación de Bomberos del municipio.
"Es una oportunidad muy valiosa para los estudiantes de ponerse en contacto con la realidad de nuestros territorios y conocer de primera mano las necesidades de la población", afirmó Mario Baide, jefe del Departamento de Arquitectura de la UNAH.
Baide enfatizó el rol transformador de la profesión: "Esta experiencia les permitió a los estudiantes darse cuenta de que la arquitectura puede ser una herramienta para procurar un desarrollo más equitativo, sostenible e inclusivo. Podemos aportar directamente en la vida de las personas que habitan esos espacios", agregó.
Por otra parte, para la arquitecta Zulmah Zelaya, catedrática de la carrera, esta vinculación es el núcleo del aprendizaje significativo, “la experiencia es muy enriquecedora para los estudiantes, ya que ellos abordan proyectos con impactos reales y directos en las comunidades. Es una aproximación auténtica a lo que será su desempeño profesional", destacó.
Zelaya remarcó: "Es importante que sepan que desde su profesión ellos pueden colaborar con el desarrollo del país, aprenden haciendo, a atender problemáticas y a mejorar las condiciones de vida de sus comunidades y grupos vulnerables. Al fin y al cabo, es la arquitectura la que diseña y construye todos los espacios habitables de los seres humanos", aseguró.
Según los expertos en arquitectura, este proyecto trasciende la simple práctica estudiantil, pues encarna un modelo de desarrollo local basado en la planificación participativa, la sostenibilidad y la inclusión.
Los proyectos emprendidos en esa municipalidad son infraestructuras críticas que buscan reducir desigualdades al mejorar el acceso a servicios y espacios públicos dignos, generar desarrollo sostenible desde lo local, optimizando recursos y promoviendo la economía municipal.
Con el inicio del diseño de la Estación de Bomberos, la alianza entre la UNAH y la Municipalidad de El Paraíso entra en una nueva fase, consolidando un círculo virtuoso donde la academia aporta innovación y capital humano, el municipio provee necesidades reales y legitimidad, y los estudiantes se forman como arquitectos con conciencia social y capacidad de impacto.
Este caso se erige como un referente para otras universidades y municipalidades del país, demostrando que la colaboración interinstitucional es la clave para construir un país más planificado, equitativo y habitable.










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